Jueves, 27 de enero de 2011

ZENIT nos ofrece las palabras que el Papa Benedicto XVI dirigi? el? domingo 2 de enero de 2011, durante el rezo del ?ngelus, a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro y, en conexi?n televisiva directa, a las familias reunidas en la Plaza Col?n de Madrid (Espa?a).

Queridos hermanos y hermanas

Renuevo a todos mis felicitaciones por el nuevo a?o y doy las gracias a cuantos me han enviado mensajes de cercan?a espiritual. La liturgia de este domingo vuelve a proponer el Pr?logo del Evangelio de san Juan, proclamado solemnemente en el d?a de Navidad. Este texto admirable expresa, en forma de un himno, el misterio de la Encarnaci?n, predicado por los testigos oculares, los Ap?stoles, en particular por Juan, cuya fiesta, no por casualidad, se celebra el 27 de diciembre. Afirma san Cromacio de Aquileia que ?Juan era el m?s joven de todos los disc?pulos del Se?or; el m?s joven por edad, pero ya anciano en la fe? (Sermo II,1 De Sancto Iohanne Evangelista, CCL 9a, 101). Cuando leemos ?Al principio exist?a la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios? (Jn 1,1), el Evangelista ? comparado tradicionalmente con un ?guila ? se eleva por encima de la historia humana escrutando las profundidades de Dios; pero bien pronto, siguiendo a su Maestro, vuelve a la dimensi?n terrena diciendo: "Y la Palabra se hizo carne" (Jn 1,14). El Verbo es "una realidad viviente: un Dios que ? se comunica haci?ndose ?l mismo Hombre? (J. Ratzinger, Teologia della liturgia, LEV 2010, 618). De hecho, atestigua Juan, ?habit? entre nosotros, y nosotros hemos visto su gloria" (Jn 1,14). "?l se abaj? hasta asumir la humildad de nuestra condici?n ? comenta san Le?n Magno ? sin que por ello disminuyera su majestad" (Tractatus XXI, 2, CCL 138, 86-87). Leemos tambi?n en el Prologo: "De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia" (Jn 1,16). "?Cu?l es la primera gracia que hemos recibido?" ? se pregunta san Agust?n, y responde ? "Es la fe". La segunda gracia, a?ade en seguida, es "la vida eterna" (Tractatus in Ioh. III, 8.9, CCL 36, 24.25).

Ahora me dirijo en lengua espa?ola a las miles de familias reunidas en Madrid para una gran manifestaci?n.

[En espa?ol]

Saludo con afecto a los numerosos Pastores y fieles reunidos en la Plaza de Col?n, de Madrid, para celebrar con gozo el valor del matrimonio y la familia bajo el lema: "La familia cristiana, esperanza para Europa". Queridos hermanos, os invito a ser fuertes en el amor y a contemplar con humildad el Misterio de la Navidad, que contin?a hablando al coraz?n y se convierte en escuela de vida familiar y fraterna. La mirada maternal de la Virgen Mar?a, la amorosa protecci?n de San Jos? y la dulce presencia del Ni?o Jes?s son una imagen n?tida de lo que ha de ser cada una de las familias cristianas, aut?nticos santuarios de fidelidad, respeto y comprensi?n, en los que tambi?n se transmite la fe, se fortalece la esperanza y se enardece la caridad. Aliento a todos a vivir con renovado entusiasmo la vocaci?n cristiana en el seno del hogar, como genuinos servidores del amor que acoge, acompa?a y defiende la vida. Haced de vuestras casas un verdadero semillero de virtudes y un espacio sereno y luminoso de confianza, en el que guiados por la gracia de Dios se pueda sabiamente discernir la llamada del Se?or, que sigue invitando a su seguimiento. Con estos sentimientos, encomiendo fervientemente a la Sagrada Familia de Nazaret los prop?sitos y frutos de ese encuentro, para que sean cada vez m?s las familias en las que reine la alegr?a, la entrega mutua y la generosidad. Que Dios os bendiga siempre.

[En italiano]

A la Virgen Mar?a, que el Se?or confi? como Madre al "disc?pulo que ?l amaba", pidamos la fuerza de comportarnos como hijos ?engendrados por Dios? (cfr Jn 1,13), acogi?ndonos unos a otros y manifestando as? el amor fraterno.

[Despu?s del ?ngelus]

Ayer por la ma?ana supimos con dolor la noticia del grave atentado contra la comunidad cristiana copta llevado a cabo en Alejandr?a de Egipto. Este vil gesto de muerte, como el de poner bombas ahora tambi?n cerca de las casas de los cristianos en Iraq para obligarles a irse, ofende a Dios y a toda la humanidad, que precisamente ayer rezaba por la paz y que ha comenzado con esperanza un nuevo a?o. Ante esta estrategia de violencias que tiene como objetivo a los cristianos, y que tiene consecuencias sobre toda la poblaci?n, rezo por las v?ctimas y sus familiares, y animo a las comunidades eclesiales a perseverar en la fe y en el testimonio de no violencia que nos viene del Evangelio. Pienso tambi?n en los numerosos agentes pastorales asesinados en 2010 en diversos lugares del mundo: a ellos va igualmente nuestro afectuoso recuerdo ante el Se?or. ?Permanezcamos unidos en Cristo, nuestra esperanza y nuestra paz!

[En espa?ol dijo]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola presentes en esta oraci?n mariana. La liturgia de este tiempo de Navidad nos conduce a contemplar con asombro a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, el Enmanuel. Os invito en estos d?as santos a abrir vuestras almas a este misterio de infinito amor. Que a ello os ayude la Sant?sima Virgen Mar?a y san Jos?, cuya protecci?n invoco sobre todas las familias, particularmente sobre las que se encuentran en dificultad o est?n probadas por la incomprensi?n y la divisi?n. El Salvador, luz del mundo, conceda a todas la gracia para superar cualquier contrariedad, y de este modo puedan avanzar siempre por el camino del bien. Feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:25  | Habla el Papa
 | Enviar