S?bado, 29 de enero de 2011

Comentario a las lecturas del domingo cuarto del Tiempo Ordinario - A, realizado por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR"?

4? Domingo del T. Ordinario (A)???????

Queridos amigos y amigas:

En el mundo en que vivimos da, con frecuencia, la impresi?n de que el Evangelio de este Domingo, el de las bienaventuranzas, a?n no se ha proclamado en sectores muy grandes de la sociedad?

Porque el Evangelio de hoy nos ense?a el verdadero camino que busca cada hombre y cada mujer en la vida, para encontrar ?eso que se llama la felicidad??? Pero cada vez son menos los que piensan que este por este camino, el de Jesucristo , ?se vaya a encontrar dicha alguna. Todo lo contrario. Ya se dice que ?todo lo bueno o hace da?o o est? prohibido?. Los mandamientos, el mensaje del Evangelio -creen muchos- va en contra de todo lo que nos agrada. ?Y la Iglesia?? Lo mismo. Todo lo que ense?a ?dicen- va en contra de las aspiraciones, los deseos, las ilusiones? del hombre actual? No merece la pena pertenecer a ella, concluyen.?

Y mira qu? descripci?n m?s acertada de todo esto que venimos diciendo, es ?sta: ?Dios enemigo del hombre??? El hombre, por tanto, tiene que defenderse y convertirse en ?enemigo de Dios?.

Lo plantea as? el Papa Juan Pablo II en la Enc?clica sobre el Esp?ritu Santo, ?Dominum et Vivificantem?, n?m 38: ??El esp?ritu de las tinieblas es capaz de mostrar a Dios como enemigo de la propia criatura y, ante todo, como enemigo del hombre, como fuente de peligro y amenaza para el hombre?.?? "?. El hombre es retado a convertirse en adversario de Dios". ?Hay que conseguir ?dicen- hacer desaparecer a Dios del horizonte de la Historia? Hay que ?dar muerte a Dios. ?No se habla, desde hace tiempo, de la ?muerte de Dios???

El Evangelio de este Domingo, por el contrario, ense?a, m?s todav?a,? grita? al hombre de todos los tiempos, que el mensaje de Jesucristo es ?el camino escondido que lleva a la verdadera dicha, a la verdadera felicidad, de un modo imperfecto en esta vida, y? perfecto, pleno, en la Eternidad.?

?Y Jesucristo lo revela a sus amigos?!??

Veamos:?

???????? S. Mateo nos presenta a Jesucristo de un modo muy solemne: ??Al ver Jes?s el gent?o subi? a la monta?a, se sent? y se acercaron sus disc?pulos, y El se puso a hablar, ense??ndoles?: Se trata, por tanto, de algo muy importante. Y, como un nuevo Mois?s, comienza? a presentarnos, con las bienaventuranzas, el Mensaje Central del Reino, que el evangelista recoge en los cap?tulos 5, 6 y 7. Lo iremos escuchando a lo largo de los domingos que siguen, hasta comenzar la Cuaresma.?

Y empieza Jes?s a decir: Dichosos los pobres, los sufridos, los que lloran, los que tienen hambre y sed de la justicia, los misericordiosos, los limpios de coraz?n, los que trabajan por la paz, los perseguidos por causa de la justicia.?

Pero en la sociedad actual estamos acostumbrados a otro lenguaje: Dichoso el que tiene dinero, el que puede gozar de todo, el que tiene salud, el que vive a tope?

Jes?s, en el peque?o espacio del texto que comentamos, repite nueve veces la palabra ?dichosos?.

Y eso quiere decir, en primer lugar, que Dios nos quiere ?felices, alegres, dichosos. No. No es el ?enemigo del hombre?. El es el que ha venido a revelarnos este camino misterioso, que conduce a la verdadera grandeza, a la verdadera felicidad del hombre, el camino acorde con su dignidad.?

Los que contin?an diciendo que, por este camino, es imposible conseguir nada?, tienen que darse cuenta que todo esto ?est? ya comprobado? Durante muchos siglos? comenzando por el mismo Jesucristo que ense?a, no s?lo con su ?palabra, sino tambi?n, con su estilo de vida? ?Y despu?s, la Virgen, los ap?stoles, los santos, que son aquellos que han llevado mejor a la pr?ctica este mensaje. A?n, en medio contratiempos y dificultades.

Se cuenta, por ejemplo, que S. Francisco Javier, all? en el Extremo Oriente, donde estaba de misionero, se dirig?a al Se?or, en alguna ocasi?n, dici?ndole: ?No m?s felicidad, Se?or? No m?s felicidad? Que se me va romper el coraz?n???

Y adem?s, si algo est? comprobado, desde el principio del mundo hasta hoy, es que el que hombre jam?s ha sido feliz, ha sido grande? en contra de Dios o al margen de Dios? ?Los que se alejan de ti se pierden?, leemos en el Libro de los Salmos (73, 27).

Y a estas alturas, ya conocemos suficientemente a d?nde conducen esos caminos f?ciles que se presentan al hombre y a la mujer de hoy como rutas seguras de felicidad?

Hoy hay muchos cristianos, que siguiendo el mensaje que propone Jes?s, son felices con poco?, mientras otros buscan, con desespero, por un lado y por otro, una gota de felicidad??

Ahora no tenemos tiempo de ir desgranando cada una de las bienaventuranzas? Pero se nos dice que todas se pueden resumir en la primera: ?Dichosos los pobres en el esp?ritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos?.

El pobre de esp?ritu no es,? simplemente,? el que no tiene dinero u otros medios humanos, sino aquel que, tenga mucho o poco, no est? apegado a nada ni est? encandilado por nada?, sino que se siente radicalmente necesitado de Dios y de los dem?s? Y por eso ?busca al Se?or, ?se abre a la Buena Noticia, se esfuerza ?por ?practicar ?las dem?s bienaventuranzas, ?porque ?stas no son unas recetas para ser felices y cada uno elige la suya, sino que todas, constituyen un nuevo estilo de vida.?

En definitiva, si el mensaje de Jesucristo no nos hace felices, alegres, si no nos da, por lo menos, la paz del coraz?n, ?De qu? nos vale ser cristianos?


Publicado por verdenaranja @ 15:45  | Espiritualidad
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