Jueves, 03 de febrero de 2011

(ZENIT?) Al celebrarse el Octavario de Oraci?n por la Unidad de los Cristianos, el obispo de Tehuac?n, monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez, comparte esta reflexi?n sobre la esencia en Cristo de dicha unidad, misma que -en opini?n del prelado mexicano-"es un proceso lento, pero s?lido y fruct?fero".

?Unidos por Cristo?

Del 18 al 25 de enero celebramos cada a?o la Semana de oraci?n por la unidad de los cristianos. Por un lado constatamos que quienes creemos en Cristo no estamos unidos, sino a veces hasta profundamente divididos; pero, por otro, queremos y oramos por la unidad, como Cristo mismo oraba, diciendo: "Padre, que todos sean uno, como t? y yo somos uno" (Juan 17, 21).

De modo que sea en verdad Cristo quien nos una. El verdadero seguidor de Cristo est? llamado a colaborar para que esa oraci?n de Cristo sea eficaz.

El Papa Juan Pablo II, al inicio de este milenio, nos lanzaba a "recomenzar desde Cristo"; y el Papa Benedicto XVI ha reiterado numerosas veces que todo empieza en el encuentro con Cristo, que transforma nuestra vida. La conversi?n es, entonces, cultivar ese estar con Cristo, seguir a Cristo, anunciar a Cristo, celebrar a Cristo, servir a Cristo en cada pensamiento, cada relaci?n y servicio, donde quiera que estemos, aprendiendo de san Pablo, que dec?a: "Ya no soy yo quien vive, sino Cristo que vive en m?" (Gal 2, 20). Esto no significa nuestra alienaci?n o despersonalizaci?n, sino la plenitud de nuestra persona.

No es f?cil ni c?modo llegar a ese nivel conseguido por san Pablo, porque implica mucha renuncia a la obsesi?n eg?latra de ser valorados y amados; m?s bien hacer paz en el coraz?n, si vivimos es porque ha habido personas que nos han amado, sobre todo las Personas de la Trinidad Sant?sima, lo cual nos fortalece para saber olvidarnos de nosotros mismos y pensar en el bien de los dem?s, con paciencia, con dulzura, con amabilidad.

Trabajar y orar por la unidad en Cristo es un proceso lento pero s?lido y fruct?fero. De modo que invito a los cat?licos y a los no cat?licos pero creyentes en Cristo, a que nos dejemos unir por Quien es el centro de nuestra fe, porque se ha proclamado como "Camino, Verdad y Vida" (Juan 14, 5) y que en lugar de pelearnos con un proselitismo agresivo y competitivo, nos esforcemos en dar testimonio de Cristo en un di?logo respetuoso, sereno y abierto a los Dones del Esp?ritu Santo.


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Hablan los obispos
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