Viernes, 04 de febrero de 2011

Reflexi?n a las lecturas del domingo quinto del Teiempo Ordinario - A, ofrecida por el sacerdote don Juan Manuel P?rez Pi?ero, bajo el ep?grafe "ECOS DEL D?A DEL SE?OR"

ECOS DEL DIA DEL SE?OR.?
Domingo 5? del T. Ordinario (A)?

Queridos amigos y amigas:?

Ser cristiano no puede consistir en vivir cerrados sobre nosotros mismos ?sin preocuparnos de los dem?s, en una especie de ?ego?smo religioso?, como lo suelo llamar. ?Yo cumplo con Dios y? ya estᅔ ?Eso no vale?!

En el Serm?n de? la Monta?a que estamos contemplando estos domingos, el Se?or se?ala, enseguida, la dimensi?n social, misionera, fraterna de la existencia cristiana. Con nuestra palabra y con nuestro testimonio de vida tenemos que ser sal de la tierra y luz del mundo, es decir, que tenemos que vivir abiertos a los dem?s preocup?ndonos de compartir con todos? el Evangelio que hemos recibido. Y el Se?or se vale de unas comparaciones sencillas, que todo el mundo entiende, para se?alarnos la misi?n del cristiano en el mundo y la importancia y la necesidad apremiante de que se haga realidad.

???????? Qu? ser?a de nosotros sin nos encontr?ramos sin sal y sin luz. ?C?mo nos alimentar?amos sin sal o entrar?amos en la noche sin luz?

???????? Pues esa es la necesidad y la urgencia que tenemos del mensaje y de la realidad del Evangelio en nuestra vida de cada d?a.

???????? Como la sal, nosotros tenemos que mostrar a todos que ser cristiano es dar sabor, gusto, sentido a la vida, especialmente, en los momentos m?s dif?ciles?

???????? Hoy se habla mucho de corrupci?n. Pues los cristianos tenemos que preservarnos y preservar a los dem?s de cualquier tipo corrupci?n? Tambi?n para eso sirve la sal?

Y si queremos ser sal, no podemos buscar protagonismos, lucimiento personal, vanagloria, ni tantas cosas m?s? Para que la sal d? gusto a la comida,? tiene que disolverse, transformarse desaparecer.

???????? Hoy casi todo se recicla. Sin embargo, si la sal se estropea, no se puede reciclar. ?No sirve m?s que para tirarla fuera y que la pise la gente??? Igual sucede al cristiano. Si pierde la condici?n de ser sal de la tierra, ?para qu? sirve?

???????? Veamos, queridos amigos, hasta d?nde llega la importancia de la dimensi?n misionera de nuestra vida cristiana. Si no somos como sal, no servimos para nada. ?Para tirarla fuera y que la pise la gente???????

???????? ?Y qu? ser?a de nuestra vida sin la luz? No s?lo por la noche? Son tantas las cosas que dependen de la luz, que cuando se va, se paraliza casi todo... Y adem?s, queremos una buena luz. No nos conformamos ni nos vale ya cualquier tipo de luz: una vela, una linterna.., No. Nos hemos acostumbrado a la luz el?ctrica y ya no podemos vivir sin ella.

???????? Lo mismo sucede a nuestra sociedad ?al mundo?, como dice el Se?or, sin la luz?

???????? Ya sabemos lo que significa en la S. Escritura luz ? tinieblas. ?Toda verdad, justicia y bondad ?escrib?a S. Pablo- ?son fruto de la luz?.

???????? El cristiano,? por tanto, ?o es luz o no sirve.

???????? Y, adem?s, ?a qui?n se le ocurre encender una luz para taparla, ocultarla, impedir que alumbre?

Sin embargo, hay tantos cristianos que son como luces escondidas, apagadas? Y por eso, muchas veces anda la gente en una densa oscuridad, en tinieblas. Y nos lamentamos y criticamos sin darnos cuenta de nuestra propia responsabilidad?

???????? Ya Paul Claudel lanzaba a los cristianos este reto: ?Vosotros que veis, que hab?is hecho con la luz??.

???????? La primera lectura de hoy nos ense?a que, cuando hacemos? el bien a los dem?s, comenzando por el hambriento, el? pobre sin techo, el desnudo, somos? como la luz de la aurora? Y cuando desterramos de nuestra vida la opresi?n, las amenazas, la maledicencia y cuando damos pan al hambriento y al indigente, somos como la luz del mediod?a.

???????? ?Entonces clamar?s al Se?or y te responder?. Gritar?s y te dir?: ?Aqu? estoy?.

?Y si no hacemos nada de eso, como sucede tantas veces? Nos falta una dimensi?n esencial de nuestra vida cristiana? Somos in?tiles para la Iglesia y para nosotros mismos, como dice el? Vaticano II, hablando del apostolado de los seglares. (Cfr. n?m. 2)

Dec?a antes que la sal no permite protagonismos, personalismos..., Y la luz tampoco. A la luz nadie ?le considera? ni le da las gracias? Est? ah? y vale? Pues el Se?or nos advierte: ?Brille vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que est? en el cielo?.

No se trata de que vean nuestras buenas obras, para que nos aplaudan, nos admiren, nos agradezcan? La gloria, la alabanza, la acci?n de gracias? son para el Padre del cielo; el que ha creado y sustenta continuamente la sal y la luz?? El que ha enviado al mundo a su Hijo Unig?nito para ser la sal y la luz del mundo. Los dem?s proyectamos y compartimos la sal y la luz que ?l nos ha tra?do a la tierra.

Los dem?s somos unos pobres siervos que hacemos,? y no siempre, lo que tenemos que hacer.?

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Publicado por verdenaranja @ 22:07  | Espiritualidad
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