Lunes, 07 de febrero de 2011

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI este domingo al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Queridos hermanos y hermanas:

En este cuarto domingo del Tiempo Ordinario, el Evangelio presenta el primer gran discurso que el Se?or dirige a la gente, sobre las dulces colinas que rodean el Lago de Galilea. "Al ver a la multitud --escribe san Mateo--, Jes?s subi? a la monta?a, se sent?, y sus disc?pulos se acercaron a ?l. Entonces tom? la palabra y comenz? a ense?arles" (Mt 5, 1-2). Jes?s, nuevo Mois?s, "asume la 'c?tedra' de la monta?a" (Jes?s de Nazaret, La Esfera de los Libros, 2007) y proclama "bienaventurados" los pobres de esp?ritu, los afligidos, los misericordiosos, los que tienen hambre de justicia, los limpios de coraz?n, los perseguidos (Cf. Mt 5, 3-10). No se trata de una nueva ideolog?a, sino de una ense?anza que procede de lo alto y que toca a la condici?n humana, que el Se?or, al encarnarse, quiso asumir para salvarla. Por este motivo, "el serm?n de la monta?a se dirige a todo el mundo, en el presente y en el futuro... y s?lo puede ser comprendido y vivido en el seguimiento de Jes?s, caminando con ?l" (Jes?s de Nazaret). Las Bienaventuranzas son un nuevo programa de vida para liberarse de los falsos valores del mundo y abrirse a los verdaderos bienes presentes y futuros. Cuando Dios consuela, sacia el hambre de justicia, enjuga las l?grimas de los afligidos, significa que, ademas de recompensar a cada uno de manera sensible, abre el Reino de los Cielos. "Las Bienaventuranzas son la transposici?n de la cruz y de la resurrecci?n en la existencia de los disc?pulos" (ib?dem). Reflejan la vida del Hijo de Dios que se deja perseguir, despreciar hasta la condena a muerte para dar a los hombres la salvaci?n.

Un antiguo eremita afirma: "Las Bienaventuranzas son dones de Dios y tenemos que darle verdaderamente gracias por hab?rnoslas dado y por las recompensas que se derivan de ellas, es decir, el Reino de los Cielos en el siglo futuro, el consuelo aqu?, la plenitud de todo bien y la misericordia de Dios..., cuando uno se ha convertido en imagen de Cristo sobre la tierra" (Pedro de Damasco, en Filocalia, volumen 3, Tur?n 1985, p. 79). El Evangelio de las Bienaventuranzas se comenta con la historia misma de la Iglesia, la historia de la santidad cristiana, pues --como escribe san Pablo-- "Dios eligi? lo que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo tiene por d?bil, para confundir a los fuertes; lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale" (1 Corintios 1, 27-28). Por este motivo, la Iglesia no tiene miedo de la pobreza, el desprecio, la persecuci?n en una sociedad con frecuencia atra?da por el bienestar material y por el poder mundano. San Agust?n nos recuerda que "lo que ayuda no es sufrir estos males, sino soportarlos por el nombre de Jes?s, no s?lo con esp?ritu sereno, sino incluso con alegr?a" (De sermone Domini in monte, I, 5,13: CCL 35, 13).

Queridos hermanos y hermanas: invoquemos a la Virgen Mar?a, la bienaventurada por excelencia, pidiendo la fuerza de buscar al Se?or (Cf. Sofon?as 2, 3) y de seguirle siempre, con alegr?a, por el camino de las Bienaventuranzas.?

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa salud? en varios idiomas a los peregrinos. En italiano, comenz? diciendo:]

Se celebra en este domingo la Jornada Mundial de los Enfermos de Lepra, promovida en los a?os cincuenta del siglo pasado por Raoul Follereau y reconocida oficialmente por la ONU. A pesar de que el n?mero de los enfermos est? disminuyendo, por desgracia la lepra todav?a golpea a muchas personas en condiciones de grave miseria. A todos los enfermos les aseguro una oraci?n especial, que extiendo tambi?n a quienes les asisten y a quienes se comprometen de diferentes maneras por derrotar el mal de Hansen. Saludo en particular a la Asociaci?n Italiana Amigos de Raoul Follereau, que cumple cincuenta a?os de actividad.

En los pr?ximos d?as, en varios pa?ses del Lejano Oriente, se celebra, con alegr?a, especialmente en la intimidad de las familias, el a?o nuevo lunar. A todos esos grandes pueblos les deseo de coraz?n serenidad y prosperidad.

Hoy se celebra tambi?n la Jornada Internacional de Intercesi?n por la Paz en Tierra Santa. Me uno al patriarca latino de Jerusal?n y al custodio de Tierra Santa para invitar a todos a rezar al Se?or para que permita la convergencia de las mentes y los corazones en proyectos concretos de paz.

Con alegr?a dirijo un caluroso saludo a los muchachos y muchachas de la Acci?n Cat?lica de la di?cesis de Roma, dirigidos por el cardenal vicario Agostino Vallini. Queridos muchachos, este a?o tambi?n sois numerosos, al final de vuestra Caravana de la Paz, cuyo lema era "?Contamos con la paz!". Escuchemos ahora el mensaje que vuestros amigos, que se encuentran a mi lado, nos leer?n.

[En espa?ol, el Papa dijo: ]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola presentes en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles de diversas parroquias de las di?cesis de Valencia, C?diz y Jerez de la Frontera. El anuncio de las Bienaventuranzas, que hoy nos presenta la liturgia, es una clara propuesta del Se?or para vivir en comuni?n con ?l y alcanzar la aut?ntica felicidad. Quien acoge con radicalidad este programa de vida, encuentra la fuerza necesaria para colaborar en la edificaci?n del Reino de Dios y ser instrumento de salvaci?n. Feliz domingo.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
? Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:38  | Habla el Papa
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