Mi?rcoles, 09 de febrero de 2011

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio", para el 4? domingo durante el a?o (30 de enero de 2011) (AICA)

LAS BIENAVENTURANZAS CAMBIAN NUESTROS CRITERIOS

Evangelio de San Mateo 5, 1-12 (Ciclo A)?

?Al ver a la multitud, Jes?s subi? a la monta?a, se sent?, y sus disc?pulos se acercaron a ?l. Entonces tom? la palabra y comenz? a ense?arles, diciendo:

"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibir?n la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque ser?n consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser?n saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendr?n misericordia.
Felices los que tienen el coraz?n puro, porque ver?n a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque ser?n llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de m?.
Al?grense y regoc?jense entonces, porque ustedes tendr?n una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.?

?Queridos hermanos, Mois?s comulgaba los Diez Mandamientos de parte del Se?or; en cambio con las bienaventuranzas Jes?s nos dice ?este es el Reino? y nos habla con una nueva l?gica, con una nueva mentalidad, ?cambiando nuestros criterios! Fij?monos: ?tienen que estar contentos los afligidos, los pacientes, los que tienen hambre y sed de justicia, los pobres, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, los que son perseguidos!?Hay que estar feliz! Pareciera que est? todo al rev?s. Y s?, ciertamente nuestra l?gica est? superada por la l?gica del Evangelio. Cristo viene a dar vuelta nuestros criterios, para ponerlos donde tienen que estar ubicados.

Una segunda consideraci?n: las bienaventuranzas no son reducciones a estamentos sociol?gicos, no. No necesariamente, ya que estamos hablando de un esp?ritu, de una disposici?n interior y que, ciertamente, nosotros tenemos que informar en el propio obrar, en cualquier estado en el que uno se encuentre. Tenemos que repetir esta actitud. Por eso no es, sociol?gicamente hablando, sino que es algo mucho m?s.

Pidamos al Se?or que captemos el misterio, que captemos el sentido, porque estas bienaventuranzas no son un narc?tico, no son un adormecer o atar a los pobres. Como dicen por ah? ?bueno, como son pobres no hay m?s remedios, consu?lense, qu?dense tranquilos porque?? ?no, no, es otra cosa!, ?es otra l?gica! La l?gica del Evangelio que supera la l?gica de la raz?n.

Pidamos vivir este esp?ritu, saber testimoniarlo, incorporarlo; ?hay que rezar para entender porque el que reza entiende, busca la verdad, permanece en la verdad! Y tambi?n hay que tener la voluntad de darse cuenta que, ante cualquier adversidad, si uno tiene confianza y tiene fe, pone el acto de amor, la voluntad del amor y no la voluntad de las ganas; porque cuando te calumnian es doloroso pero uno tiene que tener el esp?ritu del Se?or.

Que el Se?or nos de esta gracia de la disposici?n interior para poder entrar en el misterio de las bienaventuranzas; que es un misterio de tensi?n donde nos vamos arrimando, nos vamos acercando, pero que no quiere decir que ya hemos llegado. Porque quien hace alarde de haber llegado, no lleg? sino que tiene carencias de aquello que dice que alcanz?.

Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo.

Am?n

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 21:16  | Hablan los obispos
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