Jueves, 10 de febrero de 2011

Carta de monse?or Bernardo ?lvarez Afonso con motivo de la jornada de Manos Unidas 2011.

MANOS UNIDAS CONTRA LA MORTALIDAD INFANTIL?

Queridos diocesanos:

Como cada a?o a comienzos de febrero, Manos Unidas (ONG cat?lica y de voluntarios) inicia su campa?a, con el objeto de sensibilizar a la poblaci?n espa?ola sobre la realidad de los pa?ses m?s pobres y recaudar fondos para realizar proyectos de desarrollo en los mismos. Los m?s de 54 millones de euros recaudados en 2009, permitieron poner en marcha 692 proyectos en 58 pa?ses. En ello, nuestra di?cesis contribuy? con 170.714 ?, entre colectas, socios y donaciones.

El lema para 2011 es "Su ma?ana es hoy". El mismo ?indica la prioridad de la campa?a de este a?o en la que se quiere exigir el cumplimiento del Objetivo 4 del Desarrollo del Milenio: "Reducir la mortalidad infantil", es decir, luchar, con todos los medios a nuestro alcance, para evitar que enfermen y mueran los ni?os menores de cinco a?os. Los ni?os son el futuro de la humanidad, pero ese futuro comienza hoy y depende de que haya ni?os que nazcan y crezcan sanos, por eso "su ma?ana es hoy". Desgraciadamente, decenas de miles de ni?os menores de 5 a?os mueren todos los d?as (mil a la hora) por causas que se podr?an evitar f?cilmente con la ayuda de todos.

Como leemos en el Bolet?n 182 de Manos Unidas: "Acabamos de cerrar un a?o envuelto en crisis, son muchas y estrechamente relacionadas, pero la que, de hecho, ocupa a nuestros gobiernos es la crisis econ?mica. Las cantidades de dinero invertidas en los denominados rescates financieros son de una elocuencia que estremece, comparadas con lo que se ha invertido en erradicar el hambre y la pobreza". A veces, pensamos que, como no se puede "arreglar todo globalmente", no se puede hacer nada. Sin embargo, Manos Unidas, a?o tras a?o (y van 52), nos demuestra que se puede hacer mucho para liberar del hambre y la miseria a millones de personas en todo el mundo.

Por eso, con mis palabras, quiero hacer un especial llamamiento a todos los cat?licos de nuestra di?cesis, para que apoyen la campa?a de Manos Unidas haciendo las dos cosas que se nos proponen: Primero,? el 11 de febrero, D?a de Ayuno Voluntario, privarnos de comida (al menos de una) y de otros gastos (bebidas, tabaco, etc.), destinando lo ahorrado para la Campa?a contra el Hambre. Y segundo, el 13 de febrero, Jornada Nacional de Manos Unidas, aportar un donativo, especialmente generoso, en las colectas que se realizan en todas las iglesias ese fin de semana.

Los datos de la situaci?n de pobreza en que viven miles de millones de personas en el mundo son de todos conocidos. Los Medios de Comunicaci?n nos dan cuenta de ellos todos los d?as. En la propia p?gina WEB de Manos Unidas (manosunidas.org) podemos encontrar amplia informaci?n de la realidad, as? como de las actividades y proyectos de la Organizaci?n. Conocimiento de la realidad no nos falta y, en la pr?ctica, sentimos que podemos, y debemos, hacer algo. Pero, a veces, nos entra la duda de si eso que damos realmente llega a su destino. Esa incertidumbre nos retrae e impide que seamos m?s generosos. Por eso es importante que las ONGs sean transparentes en su gesti?n e informen puntualmente, tanto de lo que recaudan, como del uso que hacen de ello.

En este sentido, Manos Unidas es ejemplar. Aparte de que est? sometida a una auditor?a permanente, no deja de informar puntualmente de su gesti?n, caracterizada por hacer un seguimiento hasta el final de los proyectos que financia con los recursos que todos aportamos. Prueba de ello es que en 2010, a Manos Unidas, se le concedi? el Premio Pr?ncipe de Asturias a la Concordia. El Pr?ncipe de Asturias, D. Felipe de Borb?n, en su discurso en la entrega del premio dijo estas palabras que son la mejor carta de presentaci?n de Manos Unidas:

"Entregar el Premio de la Concordia a una organizaci?n como Manos Unidas, supone engrandecer nuestros galardones y lograr su significaci?n m?s profunda. Manos Unidas es una instituci?n muy querida por los espa?oles que naci? hace 50 a?os cuando un grupo de mujeres de Acci?n Cat?lica respondi? a la campa?a contra el hambre que hab?a emprendido la FAO.

Con el paso del tiempo, 40.000 voluntarios, 71 delegaciones, programas de acci?n en pa?ses de ?frica, Am?rica y Asia, apoyo a centenares de proyectos,? son algunos de los datos que avalan las actuaciones de Manos Unidas. En sus fines es donde se pone de relieve el necesario y ?til humanismo de esta instituci?n: la lucha sin cuartel contra el hambre y la pobreza, la labor paciente en favor de la educaci?n de los m?s despose?dos, la promoci?n social de las personas, la especial atenci?n a la mujer, el desarrollo agr?cola y la atenci?n sanitaria.

Hoy tambi?n queremos hacer patente nuestro agradecimiento a tres valiosos grupos de personas con los que cuenta esta instituci?n y que la engrandecen extraordinariamente: los misioneros que dedican su vida a tantas gentes sumidas en el mayor abandono. Los voluntarios, en cuya acci?n aflora lo mejor del comportamiento de los seres humanos. Y los colaboradores, que con su ayuda permiten que se materialicen estas ansias de entrega a los dem?s que caracterizan la labor de Manos Unidas.

Siempre en esta ceremonia nos encontramos con esa hermosa y significativa palabra: ?concordia?, que lo resume todo de manera ideal, que atrae el progreso y facilita la convivencia, que hace, en definitiva, mejor a la Humanidad.

Gracias, pues, al inmenso equipo de Manos Unidas. "Manos que se unen para ayudar. Manos que se unen para sanar, alimentar y educar. Manos que se unen, simplemente, para salvar. Que nunca nos falten vuestras manos unidas".

Estas palabras de D. Felipe, me llenan de satisfacci?n y me animan, a?n m?s, a confiar en el trabajo de Manos Unidas y a pedir a todos, cat?licos o no, su apoyo efectivo a esta 52 Campa?a contra el Hambre en el mundo, para mejorar el "hoy" de millones de ni?os en situaci?n de riesgo en todo el mundo, porque tienen derecho a ello y porque son el futuro de la humanidad.

? Bernardo ?lvarez Afonso
?Obispo Nivariense