Jueves, 17 de febrero de 2011

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio", para el 5? domingo durante el a?o (6 de febrero de 2011) (AICA)

SAL Y LUZ: EL COMPROMISO CRISTIANO

Evangelio de San Mateo 5, 13-16 (Ciclo A)?

Jes?s dijo a sus disc?pulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ?con qu? se la volver? a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una monta?a.

Y no se enciende una l?mpara para meterla debajo de un caj?n, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que est?n en la casa.

As? debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est? en el cielo."

?

Queridos hermanos, este Evangelio dice que nosotros somos la sal de la tierra y la luz del mundo. Tambi?n remarca nuestro compromiso y nuestra misi?n. El cristiano tiene que estar compenetrado y a la vez confrontado por el mundo, para ser sal y ser luz que indican identidad. Pero la identidad tambi?n se tiene que mostrar frente a aquello que no la tiene. La sal corre el peligro que se torne ins?pida y la luz corre el peligro de que se apague, se oscurezca y no ilumine.

Los creyentes, los disc?pulos pobres, humildes de coraz?n, operadores de paz, tenemos que estar unidos a Cristo, pero tenemos que hacer brillar la vida y mostrar el convencimiento y el amor a Cristo Jes?s a trav?s de la acci?n. Por eso es una disposici?n de la voluntad y a la vez es una ejecuci?n.

La voluntad del cristiano no es s?lo para s?, sino tambi?n para ser testigo, ser testimonio para los dem?s. Por lo tanto ?es muy importante esa actitud de identidad!

Uno tiene que ser lo que es: el creyente tiene que ser hijo de Dios y hermano con los dem?s hermanos y vivir como hermano. Pero si nosotros perdemos la ra?z de lo que es nuestra pertenencia a Dios, del reconocimiento de nuestra filiaci?n divina, del v?nculo que Dios nos ha regalado como don, si cortamos ese parentesco espiritual, esa dependencia con Dios Padre, inmediatamente se resquebraja tambi?n la relaci?n fraterna entre los hermanos. Se es buen hermano cunado tambi?n se es buen hijo, y se es buen hijo pudiendo ser buen hermano.

Nosotros los cristianos, los creyentes, los cat?licos, tenemos que ser concientes de nuestra identidad e incidir en la cultura, en la sociedad, en la familia; es decir tenemos que salar, dar gusto, dar sentido. Y con la luz pasa lo mismo.

La luz es para iluminar, para salir de las tinieblas, para salir de la oscuridad, para salir de aquello que no es para poder ser lo que uno tiene que ser. ?Cu?nta gente est? en la oscuridad!, ?cu?nta mediocridad!, ?cu?ntas medias palabras!, ?c?mo se desdibujan las cosas! Por eso nosotros tenemos que ser convencidos de que esta luz de Cristo, que nos ilumina, tambi?n tiene que iluminar a los dem?s.

Ac? hay una sola tentaci?n que nos puede suceder: si nos separamos de la luz no vamos a iluminar a los dem?s por mucho tiempo. Recordemos que hay estrellas que vemos pero que ya no existen, han perdido su identidad.

Los sacerdotes, los obispos, los laicos comprometidos en tareas apost?licas, siempre tenemos que estar unidos a Cristo que da la sal, a Cristo que es la Luz que nos ilumina. Pero que nuestra iluminaci?n, nuestras buenas obras, sean realmente comprometidas y no sean externas, ni medi?ticas, ni s?lo por hoy.

Pidamos al Se?or tomar conciencia de nuestra vocaci?n y que tengamos tambi?n la decisi?n -con humildad- de querer ser un buen creyente, un buen cristiano, un buen hijo de Dios, un buen hermano con los hermanos.

Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo.

Am?n

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 23:28  | Hablan los obispos
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