Lunes, 21 de febrero de 2011

ZENIT? publica el mensaje que ha escrito monse?or Francisco Gil Hell?n, arzobispo de Burgos, con el t?tulo "Mortalidad infantil: hechos, causas, soluciones".

Mortalidad infantil: hechos, causas, soluciones?

Las cifras son aterradoras. Cada hora mueren m?s de 1.000 ni?os menores de 5 a?os y cada minuto 9 por causas asociadas? a la desnutrici?n. El Estado de Orissa, India, es una de las regiones m?s castigadas por la mortalidad infantil, pues mueren 250 ? 300 por cada mil nacidos. Puede darnos una idea de esta escalofriante cifra, saber que en Espa?a el porcentaje es 4 por mil.

Las cifras se hacen todav?a m?s dram?ticas si tenemos en cuenta que, seg?n UNICEF, la muerte de los 24.000 ni?os menores de 5 a?os que fallecen cada d?a, se debe a causas que se pueden evitar f?cilmente; y que de los 9 millones de muertos al a?o, cuatro millones tienen lugar en la primera semana de vida.

Las causas de la mortalidad infantil son, fundamentalmente, las siguientes: el hambre y la malnutrici?n, la falta de preparaci?n de las madres y de los padres, la falta de salud de las madres, la falta de personal sanitario, algunas enfermedades como la malaria y el sarampi?n y las infecciones y falta de higiene. La malnutrici?n es la causa principal, pues produce un tercio de la mortalidad infantil.

Seg?n esto, erradicar la pobreza y el hambre es un objetivo fundamental para reducir la mortalidad infantil. Para ello es preciso dar prioridad a la nutrici?n neonatal, invertir en la capacitaci?n de personal cualificado, fomentar la preparaci?n de las madres, universalizar la higiene, el saneamiento y el acceso al agua, extender el acceso a las vacunas y mejorar la salud de las mujeres, especialmente la de las madres.

Ante el dramatismo de los hechos y las cifras, cabe preguntarse: ?hay lugar para la esperanza? Afortunadamente, la respuesta es afirmativa. Porque se van logrando resultados y porque la mayor?a de las muertes se pueden evitar adoptando medidas sencillas, eficaces y econ?micas.

Por ejemplo, a corto plazo se est? utilizando el RUTF, un alimento terap?utico que contiene los 40 nutrientes esenciales necesarios. Gracias a ?l se consigue que se recuperen cerca del 90% de ni?os y es f?cil de ser administrado, pues se encargan las madres sin necesidad de que haya una supervisi?n m?dica. A medio plazo hay proyectos que est?n dando buenos resultados y no son dif?ciles. As?, en Brasil funciona uno muy eficaz y no complicado. En ?frica Subsahariana se est?n aplicando algunas medidas clave para garantizar la supervivencia infantil.

Hace m?s de cincuenta a?os que MANOS UNIDAS le declar? la guerra al hambre y a la pobreza, como ra?ces de muchas de las causas por las que mueren los ni?os. La campa?a de este a?o se inscribe en este marco, pero tiene el objetivo concreto de reducir la mortalidad infantil. El cartel que lo anuncia es tan sencillo como impactante: un ni?o, un plato vac?o y el lema "Su ma?ana es hoy". El plato vac?o representa el pensamiento y la principal preocupaci?n diaria de gran parte de la poblaci?n del mundo. La imagen de este plato remite simb?licamente al tipo de alimentaci?n de los pa?ses desarrollados, donde la alimentaci?n es abundante y equilibrada. El ni?o se encuentra en un paisaje vac?o, sin recursos, solo frente a su soledad. El lema apunta a que el ma?ana de cada ni?o y ni?a empieza nueve meses antes de dejar el seno materno; por lo que, garantizar la buena alimentaci?n de la madre es ya estar luchando contra la muerte de su hijo.

Desde aqu? quiero hacer un llamamiento a la caridad cristiana y a la generosidad. Aunque estemos en una situaci?n de crisis, somos inmensamente ricos si nos comparamos con los pa?ses que sufren el hambre y la alt?sima mortalidad infantil. Ayudar generosamente a Manos Unidas es un modo concreto de ser agradecidos a Dios y hacer m?s humana nuestra sociedad.


Publicado por verdenaranja @ 23:24  | Hablan los obispos
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