Martes, 22 de febrero de 2011

Homil?a de monse?or Jos? Mar?a Arancibia, arzobispo de Mendoza, en la Misa de clausura de la Fiesta de Nuestra Se?ora de Lourdes (El Challao, 11 de febrero de 2011). (AICA)

LOURDES 2011 ?????????

1. La peregrinaci?n a Lourdes es una experiencia de fe y de Iglesia

Mar?a convoca en este santuario a los fieles cat?licos de muchas partes. Cada persona y cada familia, llega con deseos de agradecer y de pedir. Vienen porque conf?an en Mar?a, como Madre y Se?ora, como intercesora ante su Hijo Jesucristo, ?nico mediador y Salvador. La fe cristiana es precisamente: el encuentro con el Se?or Jes?s que ilumina, impacta y orienta toda nuestra vida. Un encuentro que siempre agradecemos y ansiamos afianzar, porque es regalo de Dios. Mar?a pertenece a nuestra fe, porque Dios mismo la eligi? para darnos a Jes?s su Hijo ?nico, como salvador. Ella -llena de gracia-, concebida sin mancha, no s?lo lo engendro y di? a luz en Bel?n, sino que hizo de su vida una peregrinaci?n de fe en seguimiento y servicio al Se?or. As? se hizo madre, se?ora y esperanza nuestra. Modelo y est?mulo de un pueblo creyente.

La fe en Jesucristo nos hace hijos y hermanos en el pueblo de Dios, que es la Iglesia. En torno al Se?or nos encontramos caminando y rezando; creciendo en esp?ritu filial y fraterno. La moci?n misteriosa de la fe nos atrae a este lugar, dedicado a honrar a Mar?a bajo la advocaci?n de Lourdes. Venimos para expresar juntos la fe, para compartir con confianza nuestros ruegos, para comprometer nuestra vida en el seguimiento de Jes?s y de su Evangelio. Este pueblo en marcha, creyente y orante, es la Iglesia de Jesucristo, a la que amamos mucho por ser presencia de Dios en medio de nuestra realidad humana pobre y pecadora.?

2. ?Qu? venimos a buscar? El pan de la Palabra, de la Eucarist?a y de la alegr?a.

Caminamos como Iglesia, cantando y rezando. As? se manifiesta y crece la fe compartida. ?Qu? venimos a buscar? No s?lo un lugar hermoso dedicado a Mar?a, donde cumplir promesas y presentar s?plicas. Mucho a?n.

Cantamos: ?La Virgen Mar?a nos re?ne, en nombre del Se?or?. ?Venimos a buscar el pan de la Palabra?. La Palabra de Dios que reconforta por dentro. El pan de la Palabra, que es esp?ritu y vida. Queremos conocer siempre m?s a Jes?s, Palabra eterna y definitiva, que en su Evangelio se hace luz y camino de salud para todo hombre.

?Venimos a buscar el Pan sacramentado, el Cuerpo de Jes?s Resucitado, que se nos da en comida, para entrar en comuni?n con ?l y tener vida eterna. Para crecer en comuni?n con los hermanos y edificar el Cuerpo m?stico de Cristo. La Eucarist?a sostiene la marcha y la completa, como encuentro cumbre con Jes?s y la Iglesia. A ella nos lleva Mar?a, que supo ofrecerse con Jes?s.

?Venimos a buscar el pan de la alegr?a?, fruto de la encuentro con el hijo de Mar?a. Como en Ella, la fe engendra alegr?a de sabernos queridos y perdonados por el Salvador. Nos hace pasar de las tinieblas a la luz admirable; de la soledad a su amistad incomparable.???

3. A Mar?a encomendamos este a?o el deseo de una vida plena

El a?o pasado, en esta fiesta, encomendamos a Mar?a la celebraci?n del bicentenario de la Patria. Hoy se lo seguimos confiando, porque anhelamos edificar la Naci?n sobre la justicia y la solidaridad, que mucho deben crecer todav?a.

Como Iglesia en Mendoza, traemos este a?o otras inquietudes semejantes. Quiero confiarlas a la virgen de Lourdes junto con ustedes.

La Iglesia en la Argentina ha llamado al 2011: A?O DE LA VIDA. Necesitamos valorarla como regalo del Creador. Agradecerla y respetarla. Estamos hechos por ?l. A su imagen y semejanza. Con una singular dignidad. Hechos para amarle y servirle. Para trabajar y aprovechar lo creado, en beneficio de todos. Es propio de esta hermosa vocaci?n: buscar la verdad; amar con generoso coraz?n; estrechar v?nculos fraternos y solidarios; vivir en justicia, amistad, y paz. Por el contrario, nos hacen indignos de la vida regalada: despreciar a cualquiera; matar al inocente; usar la violencia; valerse de la mentira y la corrupci?n; traicionar la justicia; desatender a las necesidades de los pobres y desvalidos.

Un repaso como ?ste puede desalentar, porque obliga a reconocer la herida profunda del coraz?n humano. Pero as? entendemos tambi?n el don de la Vida que ofrece Jes?s a quienes creen en ?l. Jes?s vino a buscar a los pecadores, para ofrecerles vida en abundancia. Vida hecha de reconciliaci?n con Dios y con los hermanos; hecha de gracia y amistad, que se comparan a un nuevo nacimiento. ?sta es la esperanza que brota de la fe, y da lugar al intenso amor de caridad, que transforma el coraz?n.

Al valorar la vida, nos comprometemos a estimarla y defenderla. Aparece entonces otra inquietud que tambi?n hoy conf?o a Mar?a: LA EDUCACI?N, en toda su amplitud y sus formas. La vida humana crece y se desarrollo a trav?s de diversas formas de educaci?n, a fin de que cada persona viva en plenitud y autentica libertad sus potencias y carismas. Pero muchas preocupaciones surgen a partir de la actual situaci?n de ?emergencia educativa?, como se ha llamado (DA 328). Como no pedir entonces a Mar?a, que asista a las padres de familia, docentes y directivos, educadores, catequistas y pastores, pol?ticos y comunicadores sociales, con una gracia especial para atender a las necesidades urgentes de la educaci?n. Vocaciones todas que requieren buena preparaci?n, testimonio de vida, y recursos adecuados. Bastante se habla de una educaci?n de calidad y para todos, pero mucho nos queda todav?a por lograr. Asimismo de una nueva evangelizaci?n, que aun debemos impulsar.

Se?ora de Lourdes, que inspiraste un cambio profundo del coraz?n humano, que alentaste la oraci?n constante, y el servicio a los pecadores y a los pobres, escucha la plegaria de este pueblo peregrino en Mendoza.?

Mons. Jos? Mar?a Arancibia, arzobispo de Mendoza?


Publicado por verdenaranja @ 22:12  | Homil?as
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