Jueves, 24 de febrero de 2011

Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para el sexto domingo durante el a?o (13 febrero 2011). (AICA)

EL SERM?N DEL MONTE: LA LEY NUEVA DEL CRISTIANO????????????????

Mt 5,17-37?

1. El Evangelio de hoy comienza con la afirmaci?n de Jes?s: ?No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas. Yo he venido? a dar cumplimiento? (Mt 5,17).

En el lenguaje b?blico, la palabra ?Ley? significa el conjunto de la Sagrada Escritura. Por ejemplo, cuando Jes?s dice: ?De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas? (Mt 22,40). En cuanto al sentido de la palabra ?cumplimiento?: los Evangelios, y especialmente Mateo, afirman que en Jes?s se cumplen las Escrituras. Lo que en ellas est? anunciado prof?ticamente, se hace realidad en ?l: ?Todo eso sucedi? para que se cumpliera lo que el Se?or hab?a anunciado por el Profeta?? (Mt 1,22). Este es un principio fundamental para interpretar la Escritura.?

II. UNA SANTIDAD SUPERIOR A LA DE LOS ESCRIBAS Y FARISEOS?

2. En el pasaje de hoy, Jes?s nos ense?a no s?lo que ?l vino a dar cumplimiento a la Escritura, sino que tambi?n su disc?pulo lo ha de hacer: ?El que no cumpla el m?s peque?o de estos mandamientos, y ense?e a los otros a hacer lo mismo, ser? considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y ense?e, ser? considerado grande en el Reino de los Cielos? (v. 19). Esta frase y la que sigue podr?an inducirnos a pensar que Jes?s se inclina por una interpretaci?n literal de la Escritura, al estilo de muchos fariseos: ?Les aseguro que no desaparecer? ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice? (v.18). Pero evitemos desgajar el p?rrafo del resto del Serm?n de la Monta?a y del Evangelio de Mateo. Jes?s no se presenta como uno de aquellos fariseos que, en su obsesi?n por observar la Ley, inventaban interpretaciones caprichosas: ??Ay de ustedes, escribas y fariseos hip?critas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran? (Mt 23,13). ?l se manifiesta como el Maestro ?humilde y paciente?, del cual aprender, ?porque mi yugo es suave y mi carga ligera? (Mt 11,29-30). Su Evangelio nada tiene que ver con una vivencia literal de la Escritura, que los Ap?stoles, despu?s de Pentecost?s, criticaron como ?un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? (Hech 15,10).?

3. Lejos de Jes?s proponer una moral rigorista. Pero tampoco propone una laxista. ?l nos propone una moral de plenitud, capaz de configurarnos con ?l que, con su vida, muerte y resurrecci?n, es el perfecto cumplidor. A ?l le importa que su disc?pulo tambi?n cumpla y realice en plenitud la Palabra de Dios. Y, por tanto, en forma muy superior a como lo hac?an los escribas y fariseos: ?Si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrar?n en el Reino de los Cielos? (Mt 5,20). En todo el Serm?n de la Monta?a, Jes?s nos orienta hacia la meta que escucharemos el domingo pr?ximo: ?Ustedes sean perfectos como es perfecto su Padre que est? en el cielo? (Mt 5,48). Si olvid?semos esto, no entender?amos nada del Evangelio de Jes?s.?

III. ?SE DIJO A LOS ANTEPASADOS? PERO YO LES DIGO???

4. Que Jes?s propone el cumplimiento de la Ley de Dios comprendida en plenitud, lo apreciamos en los p?rrafos que siguen. ?l toma seis de los mandamientos promulgados por Mois?s, relacionados con el pr?jimo, y los reinterpreta en sentido m?s profundo. En este domingo, lo hace con el 5?, 6? y 8? mandamientos del Dec?logo, y suprime una disposici?n sobre el divorcio. Otros dos ser?n le?dos y considerados el domingo pr?ximo: ?Ustedes han o?do que se dijo a los antepasados: ?No matar?s... Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal?? Ustedes han o?do que se dijo: ?No cometer?s adulterio?. Pero yo les sigo: El que mira a una mujer dese?ndola, ya cometi? adulterio con ella en su coraz?n? Tambi?n se dijo: ?El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaraci?n de repudio?. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer,? la expone a cometer adulterio? (Mt 5,21-22.27-28.31-32).??

IV. ?CUANDO USTEDES DIGAN ?S͒, QUE SEA ?S͒??

5. El ?ltimo de los mandamientos que Jes?s reinterpreta es el octavo, referido al juramento: ?Ustedes han o?do que se dijo a los antepasados: ?No jurar?s falsamente??? (5,33-38). El p?rrafo merecer?a una seria reflexi?n sobre el valor que los cristianos damos hoy a la palabra empe?ada, al s? matrimonial, a los votos religiosos, a las promesas sacerdotales. Seg?n Jes?s el hablar del disc?pulo es sagrado: ?Cuando ustedes digan ?s?, que sea ?s풔 (v. 37). Si el cristiano rompiese habitualmente su palabra, el ?Am?n?, al final de su oraci?n o al recibir la Comuni?n, sonar?a a mentira.??

6. Todas las rupturas de la palabra de un cristiano son dolorosas. Pero existe hoy una forma de degradaci?n de la palabra a la que hay que prestar atenci?n, pues es demon?aca: delatar al hermano en la fe mediante el uso de an?nimos por Internet. Es digno de condenaci?n el que emite el an?nimo, pero tambi?n el que lo acepta. La reforma de la Iglesia s?lo puede venir por la correcci?n fraterna, como nos lo ense?a Jes?s (Mt 7,1-5; 18,15-17), y no por iniciativas espurias contrarias a la fe.?

Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 21:17  | Homil?as
 | Enviar