Viernes, 25 de febrero de 2011

Homil?a de monse?or Ra?l Martorell, obispo de Puerto Iguaz?, para el sexto domingo durante el a?o (13 de febrero de 2011). (AICA)

?HE VENIDO A DAR CUMPLIMIENTO A LA LEY Y LOS PROFETAS? ????????????

La fidelidad a la Ley de Dios es uno de los temas centrales del Antiguo Testamento. El hombre fiel vive para cumplirla y la lleva inscripta en su coraz?n. Esta fidelidad implica siempre un acto libre: ?si t? quieres, guardar?s los mandamientos y permanecer?s fiel, si no quieres no los guardar?s y eso es cosa de tu propia libertad, vida o muerte est?n ante ti y se te dar? lo que t? prefieras? (Ecl.15,15-16) Como vemos, es vital para Dios que el hombre guarde su libertad, ya que ella es la dignidad mayor que recibe de parte de Dios. Vida o muerte son elegidas por el hombre y se le dar? lo que ?l prefiera y esto depende de la aceptaci?n y seguimiento de la ley divina. Es como decir que el que sigue y cumple la ley del Se?or tendr? vida y el que la rechaza caer? en la muerte. Por lo tanto la vida como la muerte son frutos de una opci?n personal. Como el hombre es libre, es responsable de sus acciones. Dios a nadie manda ser imp?o, a nadie impulsa a dar la espalda a la ley o le da licencia para pecar.

Dios ama al hombre con amor eterno, le ama y le protege, le cuida como la gallina cuida de sus polluelos y requiere que sea responsable de sus actos, actos que en su libertad ejecute para el bien de su vida. El amor y la fidelidad a la ley constituyen la justicia y la santidad del hombre y del pueblo de Israel. Sin embargo la ley no era a?n perfecta. Los jud?os la hab?an materializado demasiado, la hab?an cosificado y por eso ellos mismos pensaban que Jes?s hab?a venido a abolirla. Jes?s les ense?a que, por el contrario, ?l ha venido a darle cumplimiento, ense?ando que ella debe ser profundizada y llevada al interior del coraz?n del hombre. Toda su mente y todo su coraz?n deben estar empe?ados en el cumplimiento de la ley. ?Hab?is o?do a vuestros antepasados decir?.m?s yo os digo?, as? expresa San Mateo los perfeccionamientos de la ley, realizados por Jes?s. No basta por ejemplo ?no matar? sino que debe brotar del coraz?n el amor a la vida, sentimientos de amor por ella. El que guarda ira o rencor hacia su hermano es como si lo matase en su coraz?n. No basta abstenerse de actos contra la ley, hay que eliminar hasta los pensamientos y deseos malos, pues el que los acepta en su interior, ya ha pecado (Mt. 5,28), ha asesinado o ha cometido adulterio.

El perfeccionamiento de la ley consiste en hacerla interior, no s?lo a la justicia externa que todos ven, sino tambi?n y fundamentalmente a los movimientos ?ntimos del coraz?n y de la mente que s?lo Dios conoce. Solamente la Sabidur?a de Dios -Jes?s- pod?a dar el sentido profundo de la ley, perfeccionarla y darle su ?ltimo sentido. As? tambi?n es necesario que el cristiano se deje penetrar por la Sabidur?a del Evangelio, que no es la sabidur?a de este mundo, sino la de Dios y en su libertad elija lo bueno, justo y bello para s? y para los dem?s. El cristiano debe buscar a Dios aunque ello implique la Cruz de Cristo, misterio de amor y de sufrimiento redentor en la vida, eligiendo la vida de Dios y no el pecado o la muerte, aunque ?stas parezcan m?s f?ciles de vivir.

Dios nos ha dado la libertad como don precioso de la vida. No para que por ella desperdiciemos la virtud, la integridad, la justicia y la paz; sino para que sepamos -acompa?ados por la gracia de Dios- elegir y optar por el bien, la verdad y la virtud, aunque nos cueste. Solo as? seremos hombres y mujeres de Dios, responsables y respetados.

Que Mar?a Sant?sima nos acompa?e en la opci?n por la verdad y la vida.??

Mons. Marcelo Ra?l Martorell, obispo de Puerto Iguaz??


Publicado por verdenaranja @ 21:27  | Homil?as
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