Viernes, 25 de febrero de 2011

Reflexi?n a las lecturas del domingo octavo del Tiempo Ordinario - A, hecha por el sacerdote don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR".

ECOS DEL DIA DEL SE?OR

Domingo 8? del Tiempo Ordinario A

La liturgia de estos domingos nos presenta el Serm?n de la Monta?a en su conjunto, pero no ?ntegramente. Despu?s de la lectura continua del cap. 5, el texto de hoy se extrae del cap?tulo 6 y el del domingo pr?ximo del cap. 7. Es conveniente tenerlo en cuenta, para suplir, si queremos, la lectura ?ntegra que no es posible hacer estos domingos.

Los primeros cristianos, entre los que hab?an esclavos, entend?an perfectamente que no se puede estar al servicio de dos amos. Como los disc?pulos de Cristo entendemos que no podemos ?servir? a Dios y al dinero?

Los cristianos tenemos la dicha de que nuestro amo es el Padre del Cielo?

El nos ama de modo infinito. Nosotros nos acercamos a ese Misterio inefable de su amor con la imagen del amor del padre y tambi?n con el amor de una madre, como nos invita a considerarlo la primera Lectura de este domingo: ??Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entra?as? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidar?. ?El amor de Dios es m?s grande y m?s fuerte que cualquier tipo de amor, incluso, el de la madre!

?Nos imaginamos lo que significa amar de modo infinito? Siempre. Pase lo que pase. ?Aunque no respondamos al? Amor?

La clave para resolver los ?agobios? de los que nos habla el Evangelio de hoy est? en la consideraci?n del amor que Dios nos tiene. Como nos ense?a S. Juan: ?Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre?do en ?l?. (1Jn 4, 16).

Si tenemos esa certeza como un ancla clavada en el alma, no andaremos agobiados por la vida pensando qu? vamos a comer, ni por el cuerpo pensando con qu? nos vamos? a vestir?

?Ya sabe vuestro Padre del cielo que ten?is necesidad de todo eso?. ?Los paganos se afanan por esas cosas?.

Adem?s es in?til agobiarse, nos dice el Se?or, porque ??Qui?n de vosotros, a base de agobiarse, podr? a?adir una hora al tiempo de su vida??.

Y para adentrarnos m?s y m?s en esa confianza esperanzada, el Se?or nos pone unos ejemplos muy sencillos y muy hermosos: ?Mirad a los p?jaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan.? ?No val?is vosotros m?s que ellos??.

?Fijaos c?mo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salom?n, en todo su esplendor, estaba vestido como uno de ellos?.

?Pues si a la hierba, que hoy est? en el campo y ma?ana se quema en el horno, Dios la viste as?, ?no har? mucho m?s por vosotros, gente de poca fe??.

Los ejemplos no pueden ser m?s bellos ni m?s convincentes.

Todos tenemos experiencia, a lo largo de nuestra vida, de lo? que el Se?or nos ense?a? En cada uno surgen algunos ?ecos? de esa experiencia. Cu?ntas cosas podr?amos contar?

Pero el Se?or no nos dispensa del trabajo o del estudio, del ahorro, de una cierta preocupaci?n por el futuro de cada uno y de los dependen de nosotros. Lo que no quiere es que andemos ?agobiados??

Hoy, mis queridos amigos, la gente anda tensa, agobiada, obsesionada, sin tiempo para nada, pendiente de lo material hasta el extremo, dejando por el camino, tareas importantes, a veces, fundamentales, sin hacer?? Unos no tienen trabajo desgraciadamente, pero otros no tienen tiempo de atender todo lo que tienen.

?Qui?n no ve la necesidad, m?s todav?a, la urgencia de lograr un mayor sosiego, otro tipo de vida? ?Vale la pena vivir as??

Nos olvidamos, incluso, de que tenemos que morir, que todo esto lo tenemos que dejar alg?n d?a. Que, tal vez, m?s pronto que tarde? Porque aparece una enfermedad incurable y?

Por algo, nos dec?a el Se?or que no podemos servir a Dios y al dinero?

S. Pablo dec?a: ?Teniendo alimentos y con qu? cubrirnos,? content?monos con esto?.(1Tim 6, 8)

?Entonces qu? hacer? ?D?nde est? la soluci?n de una problem?tica tan urgente y tan grave?

Aqu? est?: ?Sobre todo buscad el Reino de Dios y su justicia; lo dem?s se os dar? por a?adidura?.

?Qu? impresionante! ?Qu? equilibrio tan enorme! ?Qu? soluci?n m?s clara y hasta m?s f?cil. Los seguidores de Jesucristo siempre tenemos ventaja? Los que tenemos la dicha de creer y de confiar en ?l en medio de todas las crisis? ??Lo hemos encontrado!! ?Buscad el Reino de Dios y su justicia?.

Es decir, abrir el coraz?n a los valores del Reino de los cielos que Jesucristo ha venido a traer a la tierra y cuyo mensaje central, fundamental, estamos escuchando estos domingos.

Hagamos lo que Dios quiere, cumplamos sus mandatos? pero todos? Y ya est? ??Todo lo dem?s vendr? por a?adidura!! Porque ?su justicia?, valores del Reino son el trabajo, el estudio, la empresa, el dinero, la econom?a, la pol?tica? Pero hay m?s. Porque tambi?n son valores del Reino, la oraci?n, la Palabra de Dios, la formaci?n cristiana propia y de los hijos? ?Y c?mo vamos a tener la fortaleza y la energ?a para llevarlo todo a cabo, si no nos acercamos con frecuencia a los sacramentos?

?Gracias sean dadas a Dios por su don inefable! (2Co 9, 15)?

Con estos pensamientos y sentimientos, les deseo feliz D?a del Se?or.


Publicado por verdenaranja @ 21:38  | Espiritualidad
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