Martes, 01 de marzo de 2011

ZENIT? nos ofrece las palabras pronunciadas hoy por el Papa Benedicto XVI al introducir el tradicional rezo del ?ngelus con los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas

En este s?ptimo domingo del Tiempo Ordinario, las lecturas b?blicas nos hablan de la voluntad de Dios de hacer part?cipes a los hombres de su vida: ?Ser?is santos, porque yo, el Se?or vuestro Dios, soy santo? ? se lee en el Libro del Lev?tico (19,1). Con estas palabras, y los preceptos que se siguen de ellas, el Se?or invitaba al pueblo que se hab?a elegido a ser fiel a la alianza con ?l caminando por sus caminos, y fundaba la legislaci?n social sobre el mandamiento ?amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo? (Lv 19,18). Si escuchamos, adem?s, a Jes?s, en el que Dios asumi? un cuerpo mortal para hacerse cercano a cada hombre y revelar su amor infinito por nosotros, encontramos esa misma llamada, ese mismo audaz objetivo. Dice, de hecho, el Se?or: ?Sed perfectos como es perfecto el Padre que est? en el cielo? (Mt 5,48). ?Pero qui?n podr?a llegar a ser perfecto? Nuestra perfecci?n es vivir con humildad como hijos de Dios cumpliendo concretamente su voluntad. San Cipriano escrib?a que ?a la paternidad de Dios debe corresponder un comportamiento de hijos de Dios, para que Dios sea glorificado y alabado por la buena conducta del hombre? (De zelo et livore, 15: CCL 3a, 83).

?C?mo podemos imitar a Jes?s? Jes?s mismo dice: ?Amad a vuestros enemigos, rogad por vuestros perseguidores; as? ser?is hijos del Padre que est? en el cielo? (Mt 5,44-45). Quien acoge al Se?or en su propia vida y lo ama con todo el coraz?n es capaz de un nuevo inicio. Consigue cumplir la voluntad de Dios: realizar una nueva forma de existencia animada por el amor y destinada a la eternidad. El ap?stol Pablo a?ade: ??No sab?is que sois templo de Dios y que el Esp?ritu de Dios habita en vosotros?? (1 Cor 3,16). Si somos verdaderamente conscientes de esta realidad, y nuestra vida es profundamente plasmada por ella, entonces nuestro testimonio se convierte en claro, elocuente y eficaz. Un autor medieval escribi?: ?Cuando todo el ser del hombre se ha, por as? decirlo, mezclado con el amor de Dios, entonces el esplendor de su alma se refleja tambi?n en el aspecto exterior? (Juan Cl?maco, Scala Paradisi, XXX: PG 88, 1157 B), en la totalidad de su vida. ?Gran cosa es el amor ? leemos en el libro de la Imitaci?n de Cristo ?, un bien que hace ligera cada cosa pesada y soporta tranquilamente toda cosa dif?cil. El amor aspira a subir a lo alto, sin ser entretenido por nada terreno. Nace en Dios y s?lo en Dios puede encontrar reposo? (III, V, 3).

Queridos amigos, pasado ma?ana, 22 de febrero, celebraremos la fiesta de la C?tedra de San Pedro. A ?l, el primero de los Ap?stoles, Cristo confi? la tarea de Maestro y de Pastor para la gu?a espiritual del Pueblo de Dios, para que ?ste pueda elevarse hasta el Cielo. Exhorto, por tanto, a todos los Pastores a ?asimilar ese 'nuevo estilo de vida' que fue inaugurado por el Se?or Jes?s y que fue hecho propio por los Ap?stoles? (Carta de convocatoria del A?o Sacerdotal). Invoquemos a la Virgen Mar?a, Madre de Dios y de la Iglesia, para que nos ense?e a amarnos unos a otros y a acogernos como hermanos, hijos del mismo Padre celestial.

[Despu?s del ?ngelus, en espa?ol]

Saludo a los peregrinos de lengua espa?ola presentes en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles de la Parroquia de Santa Eulalia, de Murcia. La liturgia nos invita hoy a la plenitud de la vida cristiana y a la perfecci?n de la caridad, mediante el perd?n de los enemigos y la oraci?n por los perseguidores, fuente de la reconciliaci?n duradera. Un mensaje oportuno tambi?n para el pueblo colombiano, al que deseo hacer llegar mi cercan?a y afecto con motivo de las diferentes iniciativas que se est?n llevan a cabo para conmemorar que, hace veinticinco a?os, mi venerado predecesor, el Papa Juan Pablo II, se puso en marcha "con la paz de Cristo, por los caminos de Colombia". Que Santa Mar?a la Virgen, Madre del Amor hermoso, acompa?e los esfuerzos que en aquella querida Naci?n latinoamericana, y en otras partes del mundo, se realizan para promover la fraternidad y la concordia entre todas las personas sin excepci?n alguna. Feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:26  | Habla el Papa
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