Domingo, 06 de marzo de 2011

Gui?n Lit?rgico para el d?a del Seminario 2011,?19 de Marzo, solemnidad de San Jos?, recibido con los materiales para su celebaraci?n y eleborado por la Comisi?n Episcopal de Seminarios y Universidades de la CEE.

GUI?NLIT?RGICO.- El d?a 19 de marzo?

Monici?n de entrada

Hoy, d?a de San Jos?, nuestra Iglesia diocesana celebra el tradicional D?a del Se?minario. Es una ocasi?n para que toda la di?cesis en general y nuestra comunidad parroquial en particular den gracias a Dios por el sacerdocio y pidan a su vez el don de la vocaci?n para que j?venes de entre nosotros se consagren al servicio del Pueblo de Dios.

La campa?a de este a?o nos propone como lema ?Sacerdote, regalo de Dios para el mundo?. Los sacerdotes no hacen otra cosa que repartir los dones y rega?los de Dios siguiendo el ejemplo de Jes?s, que se dio totalmente y sin l?mites. La Eucarist?a es precisamente el sacramento del amor, del don total de s?, que hace memoria y actualiza la entrega de Jes?s. Que nuestra participaci?n a la Eucaris?t?a de hoy haga de nosotros cristianos entregados totalmente al servicio de un mundo m?s fraterno.?

Acto penitencial

? Se?or, muchas veces nos quejamos de la falta de sacerdotes. Otras veces du?damos de que nos escuches cuando pedimos por las vocaciones sacerdotales. Se?or, nos falta fe. Perd?nanos por nuestra falta de esperanza, porque no confiamos en tu promesa de darnos sacerdotes seg?n tu coraz?n. SE?OR, TEN PIEDAD.

? Se?or, a veces olvidamos que los sacerdotes son personas que necesitan nuestro apoyo, nuestro ?nimo y nuestra oraci?n. Nos cuesta valorar sus cualidades y solo nos fijamos en sus defectos. Se?or, perd?nanos por nues?tra falta de caridad hacia ellos, por nuestros pecados de omisi?n, por todo aquello que podemos hacer para que nuestros sacerdotes sean buenos y no lo hacemos. CRISTO, TEN PIEDAD.

? Se?or, cuando pedimos por las vocaciones para el sacerdocio lo hacemos con la boca peque?a o mirando a otro lado. Te pedimos sacerdotes, pero que no salgan de nuestras familias. Perd?nanos, Se?or, por nuestra poca generosi?dad, porque nos cuesta tambi?n a nosotros entender que la vida es un regalo. SE?OR, TEN PIEDAD.?

Monici?n a las lecturas

? 2S 7, 4-5a.12-14a.16

El profeta Nat?n anuncia a David una descendencia que consolidar? su realeza para siempre. Este anuncio va m?s all? de un hecho hist?rico concreto para convertirse en profec?a del Mes?as. Jos? ser? el ?ltimo eslab?n en la ge?nealog?a de David que atraviesa la historia de la Salvaci?n.

? Rom 4, 13.16-18.22

San Pablo nos presenta a Abrah?n como modelo de fe. La fe entendida como capacidad de acogida del don de la gracia, es el ?nico camino que nos lleva a la salvaci?n. Por su fe en una promesa, Abrah?n llega a ser el padre de muchos pueblos, de todos aquellos que son capaces de creer en Dios contra toda esperanza, como hizo San Jos?.

? Mt 1, 16.18-21.24a

Mateo nos presenta a Jos? como un hombre justo, un hombre de fe capaz de obedecer a la voluntad de Dios. Por eso es capaz de cambiar su proyecto personal inicial para encontrar su puesto y su misi?n en la histo?ria de la Salvaci?n: ser padre legal de Jes?s.?

Ideas para la homil?a

Jos?, hombre justo

El Evangelio de Mateo recoge una de las definiciones m?s bellas que se puede dar a una persona. Efectivamente, el evangelista nos dice que Jos? ?era justo?. ?C?mo hay que entender esta alabanza? Si nos servimos de la segunda lectura para iluminarnos un poco, entendemos esta justicia como la acogida del don de la fe. Jos? era justo porque era un creyente, un creyente obediente a la voluntad de Dios. Esta justicia de Jos? viene adornada por la obediencia y por otros rasgos muy b?blicos como son el respeto (a Mar?a) y la humildad.

Ante el embarazo de Mar?a (algo de lo que la ley jud?a no hac?a un gran pro?blema al tratarse de novios-desposados) Jos? no duda tanto de ella como de s? mismo. ?Cu?l es su papel, su misi?n? ?Qu? pinta ?l en el misterio que envuelve a Mar?a? Su humildad le hace retirarse.

La intervenci?n del ?ngel le aclara a Jos? lo que se espera de ?l: deber? poner el nombre al ni?o para aparecer como su padre legal. Con el rito de la imposici?n del nombre, un hombre reconoc?a el hijo como propio. Aqu? se aca?baron las dudas. Jos? crey? como Abrah?n. Modelo de fe. Jos? deja de lado su propio proyecto para aceptar el de Dios.

La fe est? ligada a una promesa de Dios (un hijo, una tierra, una herencia?), por eso deviene esperanza. Y aunque tanto Abrah?n como Jos? ten?an motivos humanos para desesperar, creyeron contra toda esperanza. Es as? una fe fuerte, profunda, incluso heroica.

El sacerdote, hombre ?justo?

?Qu? bonito ser?a escuchar de la boca de los cristianos que un sacerdote es ?justo?! Desgraciadamente en los medios de comunicaci?n social solo salen los malos ejemplos. Los buenos, hay que buscarlos. Pero los hay y son muchos. Al ejemplo de Jos?, un sacerdote ?justo? ser? un hombre de fe profunda, que escucha a Dios, que es capaz de vivir seg?n su voluntad. Un sacerdote ?justo? es obediente al Esp?ritu, respetuoso con todos los miembros de la comunidad y humilde, sabiendo que todo lo que hace depende de Dios. A pesar de todas las dificultades que se experimentan hoy en d?a para ser un buen sacerdote, ser? un hombre capaz de creer contra toda esperanza, un experto en esperanza que se compromete a construir la civilizaci?n del amor.

El sacerdote, regalo de Dios para el mundo

Un sacerdote que vive as? su identidad y su ministerio es un verdadero regalo para el mundo en general y para los cristianos en particular. Podr?amos decir que su misi?n es, en cierto modo, la misma de Jos?: poner el nombre de Jes?s, que quiere decir ?Dios salva?. M?s que por ser carpintero, Jos? deber?a ser recordado como aquel a quien le correspond?a poner nombre al Hijo de Dios, dando con ello comienzo a la presencia salv?fica de su Reino en el mundo.

Hacen falta todav?a muchos otros como Jos?, que al pronunciar el nombre de Jes?s hagan realidad su significado. Sacerdotes que sean, en definitiva, actualiza?dores de su Encarnaci?n, de su presencia entre nosotros. Por eso hoy, en el D?a del Seminario pedimos al Se?or por nuestros sacerdotes, para que sepan llevar a cabo esta misi?n. Y tambi?n pedimos para que haya j?venes que se arriesguen a serlo con la gracia de Dios. Ser regalo para el mundo no es tarea f?cil, implica descubrir que existo para darme totalmente a los dem?s. Lo que recibo de Dios no me perte?nece, sino que pertenece a los cristianos.

Que la intercesi?n de san Jos? nos ayude a tener los sacerdotes que necesitan el mundo y la Iglesia.?

Peticiones

Te pedimos Se?or por el papa Benedicto XVI para que le bendigas con tu gracia y le concedas tu Esp?ritu de discernimiento y de gu?a. Que su testimo?nio y su magisterio, sobre todo durante la pr?xima Jornada mundial de la Juventud, sea una invitaci?n para que muchos j?venes se decidan a servirte en el sacerdocio. TE LO PEDIMOS, SE?OR.

Te pedimos tambi?n por nuestro obispo N, responsable de las vocaciones en nuestra di?cesis, para que sepa ser padre y hermano de todos los sacerdotes que forman el presbiterio diocesano. Que su ejemplo de unidad y fraterni?dad sea un est?mulo para los j?venes. TE LO PEDIMOS, SE?OR.

Te pedimos por los sacerdotes de nuestra di?cesis, para que al ejemplo de Jes?s que dio su vida por los hombres, sean generosos en su ministerio sin ahorrarse ni esfuerzos ni fatigas. Que tengan un coraz?n de padre como el tuyo, de manera que toda su vida sea un regalo total para el mundo. TE LO PEDIMOS, SE?OR.

Te pedimos de una manera especial por los sacerdotes mayores y por los sa?cerdotes enfermos. Te damos gracias por su entrega generosa en la fidelidad y la constancia. Que nunca se sientan solos o abandonados. Que nuestra cercan?a y amor sea manifestaci?n de nuestro aprecio agradecido. TE LO PE?DIMOS, SE?OR.

Te pedimos por los seminaristas de nuestra di?cesis, para que no sean v?c?timas del individualismo ni del af?n de ?xito que nos impone la sociedad de hoy. Que desde su etapa de formaci?n aprendan que ser sacerdote es ser servidor entendiendo la vida y el ministerio como un regalo para el mundo. TE LO PEDIMOS, SE?OR.

Te pedimos por los j?venes de nuestra di?cesis para que no tengan miedo de entregarse totalmente como sacerdotes al servicio del mundo y de la Iglesia. TE LO PEDIMOS SE?OR.

Acci?n de gracias

Toda celebraci?n eucar?stica es una acci?n de gracias.
Y hoy te queremos dar gracias y bendecirte por los sacerdotes, ellos son para nosotros un precioso regalo de tu parte.
Gracias, Se?or, por este regalo que tantas veces no sabemos apreciar.
Gracias por los sacerdotes ancianos y mayores que se han desgastado en el anonimato y la fidelidad del d?a a d?a.
Gracias por los sacerdotes enfermos cuyo testimonio de entrega hasta el sufri?miento nos anima a seguir luchando en la vida.
Gracias por nuestros p?rrocos y vicarios que, como pastores responsables, est?n siempre a nuestro lado para guiarnos y acompa?arnos.
Gracias por los sacerdotes misioneros, su ejemplo es para nosotros una invitaci?n a dejarlo todo para anunciar en nuestro ambiente tu Palabra sin complejos.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en los hospitales, donde su presencia es signo de tu presencia que da vida y salud.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en las escuelas, las universidades y todas las instituciones educativas; ellos se esfuerzan en mostrar que la fe y la cultura se necesitan mutuamente.
Gracias por los sacerdotes que acompa?an tantos movimientos y grupos que hay en tu Iglesia porque hacen lo posible para que el fuego del apostolado est? siempre vivo.
Gracias por los sacerdotes que nos acompa?an en nuestro camino espiritual; gracias por su escucha, su silencio, su respeto y sus palabras de consejo, de ?ni?mo y de consuelo.
Gracias por los sacerdotes que trabajan en la formaci?n de los seminaristas, d?ndolo todo para formales seg?n tu coraz?n y al ejemplo de tu Hijo el Buen Pastor.
Gracias por los sacerdotes que trabajan con los m?s desfavorecidos de nuestro mundo injusto; porque intentan construir con gestos prof?ticos el reino de las bienaventuranzas.
Gracias por los sacerdotes que nos han dado el sacramento del bautismo, el don de la fe y la gracia de ser hijos de tu Iglesia.
Gracias por los sacerdotes que nos alimentan en la Eucarist?a con la Palabra y el Pan de la Vida que nos permiten seguir caminando como hermanos.
Gracias por los sacerdotes que en tu nombre perdonan nuestros pecados y enjugan nuestras l?grimas con palabras de misericordia.
Gracias por los sacerdotes que bendicen nuestros matrimonios para que sean signo de tu amor hacia todos nosotros.
Gracias por los sacerdotes que nos visitan cuando estamos enfermos y nos dan fuerzas para soportar el sufrimiento y el dolor.
Gracias por los sacerdotes, Se?or.
Gracias, muchas gracias.


Publicado por verdenaranja @ 20:10  | Liturgia
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