Lunes, 07 de marzo de 2011

Ideas para la homil?a para el d?a 19 de Marzo, solemnidad de San Jos? y d?a del Seminario, publicadas en el Gui?n Lit?rgico para la celebraci?n elaborado por la Comisi?n Episcopal de Seminarios y universidades de la CEE.

Jos?, hombre justo

El Evangelio de Mateo recoge una de las definiciones m?s bellas que se puede dar a una persona. Efectivamente, el evangelista nos dice que Jos? ?era justo?. ?C?mo hay que entender esta alabanza? Si nos servimos de la segunda lectura para iluminarnos un poco, entendemos esta justicia como la acogida del don de la fe. Jos? era justo porque era un creyente, un creyente obediente a la voluntad de Dios. Esta justicia de Jos? viene adornada por la obediencia y por otros rasgos muy b?blicos como son el respeto (a Mar?a) y la humildad.

Ante el embarazo de Mar?a (algo de lo que la ley jud?a no hac?a un gran pro?blema al tratarse de novios-desposados) Jos? no duda tanto de ella como de s? mismo. ?Cu?l es su papel, su misi?n? ?Qu? pinta ?l en el misterio que envuelve a Mar?a? Su humildad le hace retirarse.

La intervenci?n del ?ngel le aclara a Jos? lo que se espera de ?l: deber? poner el nombre al ni?o para aparecer como su padre legal. Con el rito de la imposici?n del nombre, un hombre reconoc?a el hijo como propio. Aqu? se aca?baron las dudas. Jos? crey? como Abrah?n. Modelo de fe. Jos? deja de lado su propio proyecto para aceptar el de Dios.

La fe est? ligada a una promesa de Dios (un hijo, una tierra, una herencia?), por eso deviene esperanza. Y aunque tanto Abrah?n como Jos? ten?an motivos humanos para desesperar, creyeron contra toda esperanza. Es as? una fe fuerte, profunda, incluso heroica.

El sacerdote, hombre ?justo?

?Qu? bonito ser?a escuchar de la boca de los cristianos que un sacerdote es ?justo?! Desgraciadamente en los medios de comunicaci?n social solo salen los malos ejemplos. Los buenos, hay que buscarlos. Pero los hay y son muchos. Al ejemplo de Jos?, un sacerdote ?justo? ser? un hombre de fe profunda, que escucha a Dios, que es capaz de vivir seg?n su voluntad. Un sacerdote ?justo? es obediente al Esp?ritu, respetuoso con todos los miembros de la comunidad y humilde, sabiendo que todo lo que hace depende de Dios. A pesar de todas las dificultades que se experimentan hoy en d?a para ser un buen sacerdote, ser? un hombre capaz de creer contra toda esperanza, un experto en esperanza que se compromete a construir la civilizaci?n del amor.

El sacerdote, regalo de Dios para el mundo

Un sacerdote que vive as? su identidad y su ministerio es un verdadero regalo para el mundo en general y para los cristianos en particular. Podr?amos decir que su misi?n es, en cierto modo, la misma de Jos?: poner el nombre de Jes?s, que quiere decir ?Dios salva?. M?s que por ser carpintero, Jos? deber?a ser recordado como aquel a quien le correspond?a poner nombre al Hijo de Dios, dando con ello comienzo a la presencia salv?fica de su Reino en el mundo.

Hacen falta todav?a muchos otros como Jos?, que al pronunciar el nombre de Jes?s hagan realidad su significado. Sacerdotes que sean, en definitiva, actualiza?dores de su Encarnaci?n, de su presencia entre nosotros. Por eso hoy, en el D?a del Seminario pedimos al Se?or por nuestros sacerdotes, para que sepan llevar a cabo esta misi?n. Y tambi?n pedimos para que haya j?venes que se arriesguen a serlo con la gracia de Dios. Ser regalo para el mundo no es tarea f?cil, implica descubrir que existo para darme totalmente a los dem?s. Lo que recibo de Dios no me perte?nece, sino que pertenece a los cristianos.

Que la intercesi?n de san Jos? nos ayude a tener los sacerdotes que necesitan el mundo y la Iglesia.?


Publicado por verdenaranja @ 11:52  | Homil?as
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