S?bado, 12 de marzo de 2011

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, primero de Cuaresma (Mateo 4, 1-11), 13 de marzo, redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo.

?Evangelio del domingo: Un camino de alegr?a

Antes de la escucha de la Palabra de Dios, antes de las ofrendas, antes de la comuni?n, la misa tiene un comienzo humilde: recordarnos que somos pecadores. No es una humillaci?n que te aplasta, sino que es la que te permite recomenzar. La liturgia de cuaresma comienza con una afirmaci?n impopular, que es quiz?s la que nos ha colgado a los cristianos el sambenito de tener una fe oscurantista. La afirmaci?n es que necesitamos convertirnos porque somos indigentes. El salmo responsorial del primer domingo de cuaresma dice preci?samente: "Reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado" (Sal 50). Y sin embargo si el pecado (y todos nuestros fracasos y limitaciones) tuviese la palabra ?ltima y fatal, eso ser?a lo triste.

????????Eso del pecado y eso de ser pecadores, no es un "tic" cristiano, sino una realidad patente. El cristiano le pone nombre, lo reconoce, y le ofrece una soluci?n, pero el pecado no es invenci?n del Cristianismo. Pensemos en la generosa gama de corrupciones, inmoralidades, violaciones, robos, homicidios, injusticias, depravaciones... Pensemos en todos esos sucesos que llenan hoy d?a las p?ginas luctuosas. Estas cosas son pecado, pero no existen porque los cristia?nos las cataloguemos como tales, sino justamente al rev?s: porque se dan por eso las llamamos pecado y las ponemos un nombre.

????????No obstante, si s?lo lleg?semos a denominar nuestro fracaso, nuestros fallidos intentos de ser felices sin ofender, sin manchar, sin machacar, el Cristianismo ser?a cruel por advertirnos anticipadamente de un mal que no tiene cura, de algo que realmente no tiene soluci?n. Pero este es precisamente el n?cleo del acontecimiento cristiano: que la salvaci?n, la felicidad, la superaci?n de todo pecado, de todo fracaso y de toda muerte se llama Jesucristo.

????????Por eso el salmo 50 contin?a diciendo: "Crea en m? un coraz?n puro, renu?vame por dentro con esp?ritu firme... devu?lveme la alegr?a de tu salvaci?n". Efectivamente, el mensaje de la cuaresma cristiana no es la condena a un terrible pared?n, sino precisa?mente la m?s grande, la m?s inesperada y la m?s inmerecida de las amnist?as.

????????Comienza la cuaresma. Es el desierto de todas nuestras tentaciones en donde se nos salva de la soledad libr?ndonos de nuestras seducciones funestas. Comienza un tiempo de penitencia, de ayuno y de oraci?n, para prepararnos a la acogida renovada de la Luz pascual que viene a iluminar todas nuestras oscuridades, la acogida de la salvaci?n del Hijo de Dios en cuyas heridas todas las nuestras han sido curadas, la acogida de la victoria del Resucitado que viene a triunfar sobre todas nuestras muertes. Por eso, parad?jicamente... la cuaresma es camino de alegr?a.


Publicado por verdenaranja @ 10:21  | Espiritualidad
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