Mi?rcoles, 23 de marzo de 2011

Mensaje del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, con motivo del inicio de la Cuaresma (9 de marzo de 2011). (AICA)

GESTO SOLIDARIO DE CUARESMA 2011???????????

El ayuno que Dios quiere?

Los criterios inmediatistas y eficientistas poco a poco han invadido nuestra cultura. El m?ximo rendimiento con el m?nimo esfuerzo, la inmolaci?n del esfuerzo, del tiempo, de valores profundos y hasta de afectos vitales en vistas a un objetivo de corta duraci?n que se presenta como plenificante en lo social o econ?mico. De esta filosof?a de vida, casi aceptada universalmente, no est? exenta la vida de fe de los cristianos. Si bien la fe del disc?pulo se afianza y crece en el encuentro con Jes?s vivo, que llega a todos los rincones de la vida y se nutre en la experiencia de ponerse de cara al evangelio para vivirlo como buena noticia que ilumina el andar cotidiano, podemos correr el riesgo de mirarlo de ?reojo? y quedarnos s?lo con una parte.

Hace algunos domingos, despu?s de pronunciar el Serm?n del monte, Jes?s nos dijo ?para que vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est? en los cielos?. Frente a esta palabra tan determinante podemos conformarnos con hacer algunas buenas obras y darnos por satisfechos. La propuesta del Se?or es m?s ambiciosa. Nos propone un obrar ?desde la bondad? que tiene su ra?z en la fuerza del Esp?ritu que se derrama din?micamente como don de amor para todo nuestro vivir. No se trata solamente de hacer obras buenas, se trata de obrar con bondad. Estamos en la puerta de la cuaresma y la tentaci?n que podemos tener es la de reducirla a ciertas buenas pr?cticas que finalizan en la pascua, desperdiciando el caudal de gracia que puede significar este tiempo de conversi?n para toda nuestra vida.

Nuestro ayuno cuaresmal puede ser rutinario y llegar a ser un gesto maniqueo m?s que prof?tico consistente en ?cerrar la boca?, porque la materia y los alimentos son impuros: cuando el ayuno que Dios quiere es partir el propio pan con el hambriento; privarnos no s?lo de lo superfluo, sino a?n de lo necesario para ayudar al los que tienen menos; dar trabajo al que no lo tiene curar a los que est?n enfermos en su cuerpo o en su esp?ritu; hacernos cargo de los que sufren el azote de la droga o ayudar a prevenir la ca?da de tantos; el denunciar toda injusticia; el trabajar para que tantos, especialmente chicos en la calle, dejen de ser el paisaje habitual; el dar amor al que est? solo y no s?lo al que se nos acerca.

No creamos que es el comer o el ayunar lo que importa. Lo que hace verdadero el ayuno es el esp?ritu con que se come o se ayuna. Si pasar hambre fuera una bendici?n, ser?an benditos todos los hambrientos de la tierra y no tendr?amos porque preocuparnos. ?Ning?n acto de virtud puede ser grande si de ?l no se sigue tambi?n provecho para los otros... As? pues, por m?s que te pases el d?a en ayunas, por m?s que duermas sobre el duro suelo, y comas ceniza, y suspires continuamente, si no haces bien a otros, no haces nada grande?.San Juan Cris?stomo

Jes?s ayun? seg?n la tradici?n de su pueblo pero tambi?n comparti? la mesa de ricos y pobres, de los justos y pecadores. (Mt. ll,l9).

Ayunemos desde la solidaridad concreta como manifestaci?n visible de la caridad de Cristo en nuestra vida. As? tiene sentido nuestro ayuno como gesto prof?tico y acci?n eficaz. As? cobra sentido nuestro ayunar para que otros no ayunen. Ayunar es amar.

Necesitamos vivir la profundidad de no darle tanta importancia a la comida de la que nos privamos sino a la comida que posibilitamos a un hambriento con nuestras privaciones. Que nuestro ayuno voluntario sea el que impida tantos ayunos obligados de los pobres. Ayunar para que nadie tenga que ayunar a la fuerza.

Iniciando la cuaresma, benditos sean estos cuarenta d?as si nos entrenan el coraz?n en la actitud permanente de partir y repartir nuestro pan y nuestra vida con los m?s necesitados. Nuestro ayuno no puede ser d?diva ocasional sino una invitaci?n a crecer en la libertad por la cual experimentamos que no es m?s feliz el que m?s tiene, sino el que m?s comparte porque ha entrado en la din?mica del amor gratuito de Dios.

Estamos en un tiempo marcado por la misi?n, no como gesto extraordinario sino como un modo de ser Iglesia en Buenos Aires. Cada gesto pastoral deseamos que no se agote en s? mismo sino que marque una brecha, genere una actitud que permanezca. En esta l?nea, queremos que el gesto solidario de cuaresma que realizamos desde hace ya varios a?os, nos permita rubricar el anuncio de la buena noticia, de que por el bautismo somos una familia que siente y vive como propias las angustias y dolores de todos, y todos los d?as del a?o.

Quiero agradecerles todo lo que se ha podido realizar a trav?s de los gestos solidarios de los a?os anteriores y los animo a que la caridad viva sea el signo que acredite nuestras palabras de anuncio del Reino.

Que Dios los bendiga y le regale una Santa Cuaresma vivida den el amor de Dios por su pueblo?

Cardenal Jorge Mario Bergoglio S.J., arzoibspo de Buenos Aires?


Publicado por verdenaranja @ 21:34  | Hablan los obispos
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