Mi?rcoles, 23 de marzo de 2011

Homil?a de monse?or Oscar Sarlinga, obispo de Z?rate-Campana, en el inicio de la Cuaresma (Iglesia catedral de Santa Florentina, Campana, 9 de marzo de 2011). (AICA)

MI?RCOLES DE CENIZA 2011 ???????

Queridos sacerdotes, queridos hermanos y hermanas

Hoy, mi?rcoles llamado "de Ceniza", damos inicio a la Cuaresma, tiempo especial?simo en que ?el auxilio nos viene del Se?or?, tiempo lit?rgico de purificaci?n, de oraci?n, de penitencia, de caridad y misericordia, de alegr?a inmensa, profunda, por la expiaci?n que Jesucristo realiz? por nosotros, porque nos ha salvado por su Cruz y nos brinda su gloriosa resurrecci?n.??

I EL AUXILIO NOS VIENE DEL SE?OR?

Por cierto que la vivencia de un tiempo lit?rgico, lejos de llevarnos a escenificar, en este caso, tristeza, nos ha de hacer profundizar en lo que el misterio significa, y esto hecho con alegr?a cristiana; pues penitencia y purificaci?n no son ?necesariamente- tristezas, y mucho menos escenificaci?n. Es liturgia, es vida, es vivencia, al mismo tiempo, del misterio de Cristo Salvador, en las circunstancias en las que Dios quiera o permita que vivamos. Ha sido un gozo ingresar al templo al son del canto del ?Guardi?n del Pueblo?, el Salmo 120 y es as?, por excelencia, en este tiempo lit?rgico, como clama el salmista: (Salmo 120) 1 Levanto mis ojos a los montes: ?de d?nde me vendr? el auxilio? 2 El auxilio me viene del Se?or, que hizo el cielo y la tierra. 3 No permitir? que resbale tu pie, tu guardi?n no duerme; 4 no duerme ni reposa el guardi?n de Israel.? El Se?or es nuestro guardi?n, ?l no duerme ni reposa porque vigila con su inmenso amor por nosotros; no, no duerme ni reposa, el guardi?n de Israel, nos cuida y nos prepara a la Pascua, que ya es eterna, porque ha sido realizada para siempre, aunque nosotros la vivamos y celebremos en las coordenadas del tiempo.?

II LA BATALLA ESPIRITUAL

Para vencer las tentaciones y afincarnos en el amor sobrenatural hemos de participar de la Cruz de Cristo y unirnos a ella, aceptando el don de la misericordia, poniendo en obra la caridad, en primer lugar, pues no se trata s?lo de decir, ?Se?or, Se?or?? sino de confesar, s?, que Jesucristo es el ?Se?or? (? K?rios) y obrar en consecuencia (Cf Mt 7, 21; 1 Cor. 13, 13) y esto teniendo como ?escuela? la Palabra de Dios, del Verbo que se nos ha dado, la ?escuela? del Esp?ritu de verdad, que nos lo ense?ar? todo (Cf Jn 14, 26; 16, 13). Con la ayuda de la Gracia, sin prescindir (sino al contrario) del ejercicio de la inteligencia, del pensamiento, y de poner nuestra mente y nuestro coraz?n a disposici?n de la doctrina del Se?or (Cf Jn 6, 45) es como venceremos ?las obras de la carne? de las que habla San Pablo (Cf Gal 5, 10-21) ?La batalla victoriosa contra las tentaciones, que da inicio a la misi?n de Jes?s, es una invitaci?n a tomar conciencia de la propia fragilidad para acoger la Gracia que libera del pecado e infunde nueva fuerza en Cristo, camino, verdad y vida (?)" .?

III LA ASCESIS O ASC?TICA?

Palabra casi desconocida (o inusitada) en nuestra cultura contempor?nea (y en nuestro lenguaje). Como imaginan, no proviene la palabra del ?aceto? (bals?mico), mucho m?s conocido. Algunos fil?sofos griegos la defin?an como el ejercicio de esfuerzo (o fatigoso) y perseverante, a la vez, que frena la espont?nea y desordenada inclinaci?n a vivir del instinto y de la pasi?n, sea en el campo de la vida animal (o sensitiva), sea en el campo de las facultades superiores, del pensamiento y del querer o voluntad. S?crates la llamaba ?enkrat?ia?. Es una buena base, ?sta, puramente humana, pero buen fundamento. S?lo que para nosotros, creyentes en Cristo, esta ?ascesis? o ?asc?tica? ha de ser concebida seg?n la fe, en el sentido de ?dominar? las pasiones o concupiscencias (Cf? Gal. 5, 24; cfr. Rom. 11, 20; 12, 3; etc.). La ascesis proveniente de la fe, est? ordenada al desarrollo integral de la personalidad, a la libertad, a la vitalidad aunque no al vitalismo al menos en el sentido en que lo entiende cierta filosof?a.

Puede ser dif?cil la asc?tica (lo es, es cierto) tanto como dice el Ap?stol Pablo que lo es ?la gimnasia? (Cf 1 Cor. 9, 24), una milicia (Cf 2 Cor. 10, 3), un deporte arduo (Cf 1 Cor. 9, 25). Repito, ?con la ayuda de la Gracia?, la ascesis es un entrenamiento a la virtud, s?, a grandes virtudes (son ?valores?, s?, pero ?virtudes?, me parece, significa ?m?s?) , para hacernos tender hacia la imitaci?n del Se?or, para ponernos al servicio del pr?jimo, para entregarnos con generosidad, para dar de nosotros sin envidia, sin retaceos.

Sabemos que esta robustez moral no est? muy de moda hoy d?a, pero lejos de ver tinieblas u oscuridades en todos lados habidos y por haber (aunque las haya en muchas personas y lugares), tengamos esperanza y pong?mosla en obra, que hay tambi?n en este mundo mucho amor, muchas potencialidades, que hay sacrificio para el bien, que muchos tienen esperanza, y muchos, muchos m?s de los que imaginamos, tienen una gran hambre de Dios, sed de Dios. Est? en nosotros en ser receptivos, fieles, a cu?nta Gracia Dios quiere darnos. La auto-entrega por el bien de los hermanos es tambi?n asc?tica, es renunciar a s? mismo y ganar la vida por amor a Cristo (Cf Mt 16, 24-25) con esa caridad de Cristo que ?nos apremia? (2 Cor. 5, 14), con la fortaleza que viene de lo Alto, aunque tengamos que pasar pruebas y dificultades, incomprensiones o momentos de ?baja? y de angustia (Cf 2 Cor. 7, 4).?La esperanza nunca defrauda.??????

CUARESMA COMO IGLESIA?

Por ?ltimo, queridos hermanos y hermanas, m?s que individualmente, vivimos la Cuaresma como Iglesia congregada. Quer?mosla, hag?mosla crecer. El Esp?ritu Santo vive en ella, en la Iglesia, y en los corazones de los fieles ?como en un templo? (Cf 1 Cor. 3, 16; 6, 19); en los corazones de los fieles miembros del Pueblo de Dios, el Esp?ritu da testimonio de la adopci?n filial que ellos han recibido (Cf Gal. 4, 6; Rom. 8, 15-16 e 26). El Esp?ritu introduce a la Iglesia en toda la verdad (Cf Jn 16, 13), y cuando ella evangeliza, es el Esp?ritu el que hace que el misterio de la paternidad divina salga al encuentro de la humanidad toda, s?, de todos, a?n de los que no creen ni esperan; el Esp?ritu unifica a la Iglesia en la comuni?n y en el ministerio, la edifica y la gu?a con diversos dones jer?rquicos y carism?ticos, la adorna con sus espl?ndidos frutos (Cf. Ef 4, 11-12; 1 Cor. 12, 4; Gal. 5, 22), con la fuerza del Evangelio la rejuvenece (?no envejecer? nunca, por crisis o dificultades por las que tenga que pasar!) y continuamente la renueva...

En y con la Iglesia, vivamos una santa Cuaresma. Evangelicemos, misionemos, demos un buen testimonio. A trav?s de la amistad social, de la amistad c?vica, principios de la doctrina social de la Iglesia, llevemos a quienes est?n lejos, o no creen, esos valores que obtienen su luz de la luz del Evangelio. Con la ayuda de la Sant?sima Madre de Dios.??

Mons. Oscar Sarlinga, obispo de Z?rate-Campana?

BENEDICTO XVI, Mensaje del Santo Padre para la cuaresma 2011, n. 2
Cfr. Santo Tom?s de Aquino, S. TH. II-II?, 184, 7, ad 1.
Cf? CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Lumen Gentium, 4.??

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Publicado por verdenaranja @ 21:41  | Homil?as
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