Jueves, 24 de marzo de 2011

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el noveno domingo durante el a?o (6 de marzo de 2011). (AICA)

INICIO DE LA CATEQUESIS

El texto del Evangelio de este domingo (Mt. 7, 21-27) se?ala cuales son los aut?nticos disc?pulos de Jes?s con una afirmaci?n del Se?or totalmente clara:?No son los que me dicen: ?Se?or, Se?or,? los que entrar?n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est? en el Cielo?As?, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en pr?ctica, puede compararse a un hombre sensato que edifico su casa sobre roca, cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa, pero esta no se derrumb? porque estaba construida sobre roca?. (Mt 7, 21.24-25). Podemos se?alar que este texto nos relata una ense?anza del mismo Se?or tomada en las primitivas comunidades cristianas. En las mismas se se?alaba que la sola devoci?n a la invocaci?n de Jes?s como el Se?or, y la recepci?n del carisma del apostolado no respaldan a nadie como verdadero disc?pulo. Tambi?n Pablo, el Ap?stol, dice que estos dones son vanos sin el amor. Ni hablar en lenguas, ni el don de profec?a, ni el conocimiento, ni la misma fe, ni repartir los bienes a los pobres, si ?no tenemos amor, no sirve para nada? (1Cor 13, 1-7).

Este domingo providencialmente se da el inicio de la catequesis en nuestra Di?cesis y otras Di?cesis argentinas. Quiero compartir la importancia que tiene la vida catequ?stica en la acci?n evangelizadora de la Iglesia, constituy?ndose en una de las claves de la acci?n pastoral de todas nuestras comunidades. Es asombrosa la fuerza y el n?mero de ni?os y adolescentes, de catequistas y familias, que forman parte de la vida catequ?stica de una Di?cesis.

El Evangelio de este domingo nos da una ense?anza clara sobre aquello que es la catequesis, formando parte esencial en el camino discipular y misionero de todo cristiano, se?alando la necesidad como aprendices y catec?menos de escuchar la Palabra de Dios y ponerla en pr?ctica.

En referencia a nuestros miles de catequistas quiero considerar algunos rasgos de la espiritualidad de los mismos que es conveniente que podamos conocer para valorar su misi?n en nuestras comunidades.

En primer lugar recordar que la espiritualidad del catequista brota del sacramento del bautismo y confirmaci?n. El catequista consiente del significado en su vida del sacramento del bautismo y la confirmaci?n, est? llamado a intensificar el discipulado de Jesucristo. Como cristiano necesita tener una fuerte experiencia de Dios. Es el momento de la conversi?n. Por la oraci?n personal, sacramental y lit?rgica, celebramos la comuni?n y esto es indispensable para vivir el disc?pulado. Sobre todo poner en pr?ctica aquello que creemos nos permitir? profundizar la comprensi?n de las ense?anzas del Se?or. Por eso en el Bautismo somos ungidos para participar en el sacerdocio com?n de los fieles o sea celebrar a Jesucristo, llamados a ser profetas, a orar la Palabra y sobre todo vivirla y ser reyes, no como los de este mundo, sino testimoniar el Reino de Dios. La confirmaci?n nos da la plenitud del Esp?ritu Santo y nos potencia para ser testigos de Cristo.

Tambi?n debemos recordar que en la espiritualidad de los catequistas laicos es necesario enriquecer este ministerio desde su condici?n secular. Este es un punto desarrollado en el Directorio Catequ?stico. El ministerio del catequista laico se enriquece con su condici?n secular o sea por lo m?s espec?fico del laico que es transformar las realidades temporales. Es bueno decirles a nuestros catequistas, pero en realidad a todos los cristianos, que la vida cotidiana, familiar, el trabajo, el barrio, lejos de ser un obst?culo, son espacios indispensables donde vivimos la fe. La verdadera espiritualidad, es de la cotidianidad. Muchas veces podemos tener la tentaci?n de identificar la espiritualidad con una ?m?stica de lo extraordinario?, milagros, sanaciones o creer que la espiritualidad es solo el momento de oraci?n. En realidad la espiritualidad es esto que nos dice el Se?or en el Evangelio de este domingo, al se?alar que el discipulado requiere escuchar la Palabra de Dios y ponerla en pr?ctica en la cotidianidad.

Les env?o un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo.?s. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Homil?as
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