Jueves, 24 de marzo de 2011

ZENIT? nos informa: El libro del Papa "Jes?s de Nazaret. Desde la entrada en Jerusal?n hasta la resurrecci?n" ha sido publicado este jueves. La Librer?a Editorial Vaticana, de acuerdo con "Ediciones Encuentro" -encargada de la edici?n de la obra en lengua espa?ola-, ha anticipado algunos fragmentos de este segundo volumen cuyo lanzamiento ha tenido lugar, simult?neamente, en siete idiomas. Publicamos una selecci?n de pasajes del primer punto --"La fecha de la ?ltima Cena"- del cuarto cap?tulo del volumen.

El problema de la dataci?n de la ?ltima Cena de Jes?s se basa en las divergencias sobre este punto entre los Evangelios sin?pticos, por un lado, y el Evangelio de Juan, por otro. Marcos, al que Mateo y Lucas siguen en lo esencial, da? una dataci?n precisa al respecto. ?El primer d?a de los ?cimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jes?s sus disc?pulos: "?D?nde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?"... Y al atardecer, llega ?l con los Doce? (Mc 14,12.17). La tarde del primer d?a de los ?cimos, en la que se inmolaban en el templo los corderos pascuales, es la v?spera de Pascua. Seg?n la cronolog?a de los Sin?pticos es un jueves [...]

Esta cronolog?a se ve comprometida por el hecho de que el proceso y la crucifixi?n de Jes?s habr?an tenido lugar en la fiesta de la Pascua, que en aquel a?o cay? en viernes. Es cierto que muchos estudiosos han tratado de demostrar que el juicio y la crucifixi?n eran compatibles con las prescripciones de la Pascua. Pero, no obstante tanta erudici?n, parece problem?tico que en ese d?a de fiesta tan importante para los jud?os fuera l?cito y posible el proceso ante Pilato y la crucifixi?n. Por otra parte, esta hip?tesis encuentra un obst?culo tambi?n en un detalle que Marcos nos ha transmitido. Nos dice que, dos d?as antes de la Fiesta de los ?cimos, los sumos sacerdotes y los escribas buscaban c?mo apresar a Jes?s con enga?o para matarlo, pero dec?an: ?No durante las fiestas; podr?a amotinarse el pueblo? (14,1s). Sin embargo, seg?n la cronolog?a sin?ptica, la ejecuci?n de Jes?s habr?a tenido lugar precisamente el mismo d?a de la fiesta.

Pasemos ahora a la cronolog?a de Juan. El evangelista pone mucho cuidado en no presentar la ?ltima Cena como cena pascual. Todo lo contrario. Las autoridades jud?as que llevan a Jes?s ante el tribunal de Pilato evitan entrar en el pretorio ?para no incurrir en impureza y poder as? comer la Pascua? (18,28). Por tanto, la Pascua no comienza hasta el atardecer; durante el proceso se tiene todav?a por delante la cena pascual; el juicio y la crucifixi?n tienen lugar el d?a antes de la Pascua, en la ?Parasceve?, no el mismo d?a de la fiesta. Por tanto, la Pascua de aquel a?o va desde la tarde del viernes hasta la tarde del s?bado, y no desde la tarde del jueves hasta la tarde del viernes.

Por lo dem?s, el curso de los acontecimientos es el mismo. El jueves por la noche, la ?ltima Cena de Jes?s con sus disc?pulos, pero que no es una cena pascual; el viernes -vigilia de la fiesta y no la fiesta misma-, el proceso y la ejecuci?n. El s?bado, reposo en el sepulcro. El domingo, la resurrecci?n. Seg?n esta cronolog?a, Jes?s muere en el momento en que se sacrifican los corderos pascuales en el templo. ?l muere como el verdadero Cordero, del que los corderos pascuales eran mero indicio [...].

Juan tiene raz?n: en el momento del proceso de Jes?s ante Pilato las autoridades jud?as a?n no hab?an comido la Pascua, y por eso deb?an mantenerse todav?a cultualmente puras. ?l tiene raz?n: la crucifixi?n no tuvo lugar el d?a de la fiesta, sino la v?spera. Esto significa que Jes?s muri? a la hora en que se sacrificaban en el templo los corderos pascuales. Que los cristianos vieran despu?s en esto algo m?s que una mera casualidad, que reconocieran a Jes?s como el verdadero Cordero y que precisamente por eso consideraran que el rito de los corderos hab?a llegado a su verdadero significado, todo esto es simplemente normal [...].

Jes?s era consciente de su muerte inminente. Sab?a que ya no podr?a comer la Pascua. En esta clara toma de conciencia invita a los suyos a una ?ltima Cena particular, una cena que no obedec?a a ning?n determinado rito jud?o, sino que era su despedida, en la cual daba algo nuevo, se entregaba a s? mismo como el verdadero Cordero, instituyendo as? su Pascua [...].

Una cosa resulta evidente en toda la tradici?n: la esencia de esta cena de despedida no era la antigua Pascua, sino la novedad que Jes?s ha realizado en este contexto. Aunque este convite de Jes?s con los Doce no haya sido una cena de Pascua seg?n las prescripciones rituales del juda?smo, se ha puesto de relieve claramente en retrospectiva su conexi?n interna con la muerte y resurrecci?n de Jes?s: era la Pascua de Jes?s. Y, en este sentido, ?l ha celebrado la Pascua y no la ha celebrado: no se pod?an practicar los ritos antiguos; cuando lleg? el momento para ello Jes?s ya hab?a muerto. Pero ?l se hab?a entregado a s? mismo, y
as? hab?a celebrado verdaderamente la Pascua con aquellos ritos. De esta manera no se negaba lo antiguo, sino que lo antiguo adquir?a su sentido pleno.

El primer testimonio de esta visi?n unificadora de lo nuevo y lo antiguo, que da la nueva interpretaci?n de la ?ltima Cena de Jes?s en relaci?n con la Pascua en el contexto de su muerte y resurrecci?n, se encuentra en Pablo, en 1 Corintios 5,7: ?Barred la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ?cimos. Porque ha sido inmolada nuestra v?ctima pascual: Cristo? (cf. Meier, A Marginal Jew, I, p. 429s). Como en Marcos 14,1, la Pascua sigue aqu? al primer d?a de los ?cimos, pero el sentido del rito de entonces se transforma en un sentido cristol?gico y existencial. Ahora, los ??cimos? han de ser los cristianos mismos, liberados de la levadura del pecado. El cordero inmolado, sin embargo, es Cristo. En este sentido, Pablo concuerda perfectamente con la descripci?n jo?nica de los acontecimientos. Para ?l, la muerte y resurrecci?n de Cristo se han convertido as? en la Pascua que perdura.

Podemos entender con todo esto c?mo la ?ltima Cena de Jes?s, que no s?lo era un anuncio, sino que inclu?a en los dones eucar?sticos tambi?n una anticipaci?n de la cruz y la resurrecci?n, fuera considerada muy pronto como Pascua, su Pascua. Y lo era verdaderamente.


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Habla el Papa
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