Lunes, 04 de abril de 2011

Mensaje de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, para la Cuaresma 2011. (AICA)

?NIMO, SE ACERCA NUESTRA LIBERACI?N. LA CUARESMA CAMINO HACIA LA PASCUA

En este a?o iniciamos la Cuaresma, siguiendo el Mensaje del Santo Padre, que la presenta, como hist?ricamente surgi?, paralela al itinerario del catec?meno que se prepara para recibir su Bautismo, momento especial de gracia, que nos lleva a la profundizaci?n de nuestra fe y al compromiso cristiano. Nuestro bautismo no es un rito del pasado, ni un adorno que qued? all? en otro tiempo, sino que es la actualizaci?n del misterio de la muerte y resurrecci?n de Cristo, por el sacramento? morimos al pecado y resucitamos a la vida nueva, nos liberamos de la esclavitud de cualquier pecado para vivir ya como resucitados.? El Santo Padre nos se?ala el trabajo de la cuaresma citando el Prefacio I de este tiempo: ?Se intensifica el camino de purificaci?n en el esp?ritu para obtener con mas abundancia del Misterio de la redenci?n la vida nueva en Cristo el Se?or.? (Cfr. Mensaje de Cuaresma del Santo Padre, 2011. Intr.) Podr?amos decir la penitencia cuaresmal debe mirar a tomarnos m?s en serio el bautismo.

Al mismo tiempo estamos viviendo como Di?cesis de Avellaneda-Lan?s, los primeros cincuenta a?os (A?o Jubilar). Como Iglesia nos reunimos para celebrar, la primac?a de Dios en nuestras vidas, el Se?or nos ha convocado a ser parte de su Pueblo, por el bautismo nos construye como Pueblo. Pueblo que peregrina, entre luces y sombras, dolores y tristezas, con la alegr?a de la esperanza, con la certeza de ?un futuro que nos invita a vivir sin fin en ?l? (Cfr. Ibid. N?. 2). Pero este Don, que es un regalo de su Amor de Misericordia, nos lleva a todos nosotros a volver a despertar de nuestros letargos, de nuestros ego?smos, de nuestras particularidades, de nuestros pecados. Debemos renacer espiritualmente con vistas a nuevos y decisivos pasos en el seguimiento de Cristo y en la entrega m?s plena a ?l.

Por eso la Cuaresma es tiempo de Gracia y tiempo de Conversi?n. Pero no caigamos en la superficialidad de entregar solamente algunas cosas. ?l toca nuestra existencia. En el bautismo fuimos incorporados a ?l por eso, ?l, cambia nuestra vida, ?l nos sac? del pecado y de la muerte, ?l nos eligi? y nos conf?a llevar su nombre a todos los hermanos. Por eso nuestro desprendimiento tiene que tocar nuestro mismo ser. Muchos de nosotros podemos pensar, que es imposible cambiar, o que no es para tanto,? o que estamos en un callej?n sin salida, o que son los dem?s, los que viven mal, todos estos argumentos siguen siendo una excusa para desviar el centro de la cuesti?n.

La cuesti?n no son solo los otros, el tema es personal. Y yo ?qu? quiero hacer de mi vida?, ?c?mo pienso, c?mo creo, c?mo vivo? Yo ?c?mo vivo responsablemente mi existencia personal y el Bautismo que el Se?or me regal??? Si ?l est? en mi vida, la cuesti?n no es solamente moral, en todo caso, esta es una consecuencia, ?l me am? primero, su gracia nos precede, por eso es importante la decisi?n personal, ?ntima y convencida de que ?Dios ha creado al hombre para la resurrecci?n y para la vida, y esta verdad da la dimensi?n aut?ntica y definitiva a los hombres, a su existencia personal y a su vida social, a la cultura, a la pol?tica, a la econom?a. Privado de la luz de la fe, todo el universo acaba encerrado dentro de un sepulcro sin futuro, sin esperanza? (ibid. N? 2).

Por todo esto querida Iglesia Diocesana, recomencemos de nuevo, en el Esp?ritu. Vivamos intensamente este per?odo? de gracia cuaresmal. Vivamos en esp?ritu y? verdad este A?o Jubilar. Reconociendo al Padre viviremos como verdaderos disc?pulos, como verdaderos hijos (gracia propia del bautismo la filiaci?n) y seremos entonces mejores hermanos. Recuerda querida Iglesia has recibido el don, no lo desprecies, da testimonio de ?l.

Que la Sant?sima Virgen Nuestra Se?ora de la Asunci?n nos ense?e y ayude a escuchar y que Santa Teresa de Jes?s nos de pasi?n por la amada Iglesia.?

Mons. Rub?n O. Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 21:49  | Hablan los obispos
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