Mi?rcoles, 06 de abril de 2011

Homil?a de monse?or Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, para el primer domingo de Cuaresma (Iglesia catedral, 13 de marzo de 2011).- (AICA)

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA???????????

Esta escena de Jes?s en el desierto tentado por el demonio, es una escena de una profunda humanidad y es muy alentadora para nosotros. No estamos hablando de algo metaf?rico sino de algo real. Ese Hijo de Dios que se hizo hombre fue tentado. El panorama es Jes?s, el desierto, el demonio, la tentaci?n. Y la tentaci?n, como siempre, como algo profundamente atractivo, siempre en la l?nea de nuestro ser. Las grandes tentaciones siempre est?n en la l?nea de lo que somos. Aquellas personas que por su profesi?n, por su actividad tienen mucho contacto con el dinero, generalmente van a ser tentadas por la dimensi?n del dinero. Los que detentamos alg?n poder, en el caso m?o, detento un poder espiritual, por lo cual, todos los que detentamos un poder, siempre somos tentados por la l?nea del poder. Las personas que tienen alg?n ?xito humano van a ser tentados por la l?nea de la vanidad. Las personas con capacidad de seducci?n van a ser tentadas por ese poder de seducci?n y as? podr?amos seguir enumerando y una de las grandes tareas que cada uno de nosotros tiene es tratar de descubrir en la vida cu?l es la l?nea de nuestra tentaci?n, cu?les son los grandes dones que hemos recibido porque generalmente vamos a ser tentados en esa l?nea. La tentaci?n siempre implica? poner los dones al servicio de uno mismo. Normalmente la tentaci?n nos lleva a un cierto narcisismo, una cierta exaltaci?n de nuestra personalidad, un cierto endiosamiento. No por nada, cuando se describe la tentaci?n de nuestros primeros padres, el demonio les dice ?si hacen esto que Dios les prohibi? es porque van a ser como dioses, van a tener un poder como el de Dios, por eso se los prohibi? Dios?. Por eso es muy bueno que veamos c?mo el Hijo de Dios es tentado en la l?nea del poder. Es Dios, tiene poder. En el fondo el demonio le dice ?para qu? te vas a preocupar por cumplir la voluntad de tu Padre y seguir el camino que tu Padre te manda ac?, si vos pod?s hacer lo mismo haciendo independientemente tu voluntad. En ?ltima instancia lo que el demonio le dice a Jes?s es ?vos pod?s cumplir tu misi?n, salvar al mundo sin necesidad de ir a la cruz?. Esto va ser mucho m?s profundo en la tentaci?n de Jes?s en el Huerto, antes de la pasi?n. Esta es la l?nea de tentaci?n que el demonio le manda. Pero Jes?s no est? solo en el desierto. Generalmente cuando nosotros estamos tentados, tenemos esa seducci?n atractiva del pecado y muchas veces lo queremos como ocultar a Dios, pero Dios est?, y Jes?s sab?a que el Padre estaba con ?l, Jes?s sab?a que el Esp?ritu de Dios, su esp?ritu estaba con ?l. Entonces frente a la tentaci?n de desviarse de su misi?n, qu? es lo que prevalece en Jes?s, prevalece el amor del Padre, Jes?s sabe bien en qui?n tiene que respaldarse. Sabe que ha venido al mundo para cumplir una misi?n y no es que sienta una obligaci?n, no es que sienta que tiene que someterse, que ser sumiso a la voluntad de su Padre, sino que vive una experiencia tan profunda al amor del padre que rechaza la tentaci?n porque el amor de Dios es mucho m?s poderoso, el amor de su Padre es mucho m?s poderoso. Y el amor de Dios que lo llev? al Hijo de Dios a hacerse uno de nosotros es mucho m?s poderoso que cualquier otro poder que lo pueda seducir.

Es ese amor, es esa l?nea del amor la que lo lleva al Hijo de Dios a rechazar la tentaci?n.

Esto lo tenemos que trasladar a nuestra vida. Siempre la tentaci?n es seductora, pero no tenemos que rechazar la tentaci?n porque estamos como cumpliendo como una especie de obligaci?n de ser cristianos sino que el fundamento profundo por el cual nosotros seguimos el camino de Dios es, justamente, el infinito amor de Dios que es el que sustenta mi vida. En ultima instancia la tentaci?n es siempre esta, d?nde voy a sustentar mi vida, la voy a sustentar en las falsas idolatr?as, la voy a sustentar en el dinero, en el ef?mero poder que pueda tener en alg?n momento de mi vida, la voy a sustentar en tesoros que pasan perdurables, o, voy a sustentar mi vida en el profundo e infinito amor que Dios tiene por m?. Esta es la capacidad de rechazar la tentaci?n, lo que nos da capacidad hacia el amor a Dios y hacia su misericordia.

Yo les confieso que a veces, estoy seguro que a ustedes les pasa lo que me pasa a m?, uno tiene que pensar que va a ser tentado hasta el ?ltimo d?a de la vida, y esto es as?, vamos? a ser tentados hasta el ?ltimo d?a de la vida. Pero esto es, justamente, la gran oportunidad que tenemos de que hasta el ?ltimo d?a de la vida vamos a tener la opci?n de ser libres para elegir el amor de Dios.

Entonces, si Jes?s fue tentado es porque nosotros tambi?n vamos a ser tentados. San Agust?n dice claramente por ah?, que es un gran ejemplo para nosotros saber que el Hijo de Dios fue tentado porque esto es lo que nos va a pasar a nosotros siempre. Qu? bueno es, entonces, pensar no que vamos a ser tentados siempre sino pensar que siempre vamos a contar con el respaldo del amor de Dios, hasta el ?ltimo d?a de la vida. La misericordia va a estar presente en nosotros y con su perd?n vamos a ser poderosos en serio. Nuestro poder siempre est? basado en el amor y es el poderoso amor de Dios el que hace poderosa mi vida.

Siempre tenemos que recurrir, y es bueno que sea as?, al ejemplo de los santos, todos los santos han tenido grandes tentaciones y han sido santos porque justamente optaron por el amor de Dios. Por eso son tambi?n un ejemplo para nosotros, y por eso, nosotros, cuando estamos tentados tenemos que pensar que es el estado natural de la vida la tentaci?n. Vamos a estar siempre tentados, pero tenemos que seguir pensando y respald?ndonos en ese infinito amor de Dios, que es lo que sustenta nuestra vida sobre una roca s?lida, sobre un cimiento s?lido.

Le damos gracias a Dios para empezar esta cuaresma. La cuaresma no es un tiempo de tristeza sino todo lo contrario, es un tiempo donde le vamos a permitir a Dios obrar m?s con su gracia en nuestros corazones, es un tiempo en donde? la iglesia nos invita a

disponer m?s para que la relaci?n con Dios, la relaci?n de amor con nuestros hermanos sea m?s fuerte, para poder tener mucho m?s presente que la debilidad de tantos y tantos que? est?n necesit?ndonos a nosotros como signo de ese amor de Dios. Por eso es un tiempo hermoso, tenemos que vivirlo as?, como mucha alegr?a.

Tiempo de mayor reflexi?n, de mayor cercan?a con el Se?or y sobre todo, de mayor acci?n de la Gracia de Dios sobre nuestras vidas.?

Mons. Jorge Casaretto, obispo de San Isidro?


Publicado por verdenaranja @ 22:27  | Homil?as
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