Viernes, 08 de abril de 2011

ZENIT? nos ofrece el discurso realizado por el Papa Benedicto XVI como conclusi?n de los Ejercicios Espirituales 2011 en la Capilla Redemptoris Mater.

Queridos Hermanos,
querido Padre L?htel,

al final de este camino de reflexi?n, de meditaci?n, de oraci?n en compa??a de los Santos amigos del Papa Juan Pablo II, querr?a decir de todo coraz?n: Gracias a usted, Padre L?thel, por su gu?a segura, por la riqueza espiritual que nos ha dado. Los Santos: usted nos los ha mostrado como ?estrellas? en el firmamento de la historia y , con su entusiasmo y su alegr?a, usted nos ha metido en el c?rculo de estos santos y nos ha mostrado que los Santos ?peque?os? son los Santos ?grandes?. Nos ha mostrado que la scientia fidei y la scientia amoris van juntas y se complementan, que la raz?n grande y el gran amor van juntos, incluso que el gran amor ve m?s que la raz?n sola.

La Providencia ha querido que estos Ejercicios se concluyan con la fiesta de San Jos?, mi Patr?n personal y Patr?n de la Santa Iglesia: un humilde santo, un humilde trabajador, que fue considerado digno de ser Custodio del Redentor.

San Mateo, define a San Jos? con una palabra: ?Era un justo?, ?dikaios?, por ?dike?, y en la visi?n del Antiguo Testamento, como la encontramos por ejemplo en el Salmo 1, ?justo? es el hombre que est? inmerso en la palabra de Dios, que vive en la Palabra de Dios, que vive la Ley no como un ?yugo? sino como ?alegr?a?, vive -podemos decir- la Ley como ?Evangelio?. San Jos? era justo, estaba inmerso en la Palabra de Dios, escrita, transmitida en la sabidur?a de su pueblo y de esta manera estaba preparado y llamado a conocer al Verbo Encarnado -el Verbo venido a nosotros como hombre- y predestinado a custodiar, a proteger este Verbo Encarnado; est? es su misi?n para siempre, custodiar a la Santa Iglesia y a Nuestro Se?or.

Nos confiamos en este momento a su custodia, recemos para que nos ayude en nuestro humilde servicio. Vayamos adelante con valent?a bajo esta protecci?n. Agradecidos por los santos humildes, recemos al Se?or para que nos haga a nosotros humildes en nuestro servicio y de esta manera santos en la compa??a de los Santos.

De nuevo gracias a usted, P. L?thel, por su inspiraci?n. ?Gracias!

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Habla el Papa
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