S?bado, 09 de abril de 2011

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del quinto domingo de Cuaresma (Juan 11, 1-45), 10 de abril, redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm arzobispo de Oviedo.?

Evangelio del domingo: Una vida m?s fuerte que la muerte

La Palabra de Dios va presidiendo y acompa?ando nuestro camino de cuaresma. Y cada domingo nos sale al encuentro con un tema de fondo que llega hasta los adentros. El agua, la luz... nos han acompa?ado en los ?ltimos domingos para hablarnos de un Dios que sacia nuestra sed y que ilumina nuestras zonas apagadas. Este domingo se nos habla de la vida. La Pascua es la gracia de la vida, vida resucitada, pero s?lo podremos acogerla si nos encontramos con quien ha vencido toda muerte, tambi?n la nuestra. Sin tomar conciencia de nuestra sed, de nuestra oscuridad y de nuestras muertes, Dios no podr? regalarnos su agua, su luz y su vida. Porque no hay curaci?n m?s imposible que la del enfermo que ignora su mal: su mez?quina actitud es su mismo desahucio.

No es que Jes?s no considere lo que los humanos tanto consideramos, sino que ?l logra ver un m?s all?, un algo m?s a todos nuestros dramas y tragedias. Porque desde que Jes?s vivi? nuestra vida y existi? en nuestra existencia, ?l es el criterio para verlo y vivirlo todo. Lo que para los dem?s era la muerte de L?zaro, para Jes?s era un sue?o. Este era el diferente modo de ver las cosas: la muerte como terrible e inapelable desenlace o la muerte como sue?o del que es posible despertar.

Jes?s responder? a la muerte pronunciando sobre ella su palabra creadora de vida: "L?zaro, ?sal fuera!" (Jn 11,43). Frente a todos los indicios de una muerte de cuatro d?as, Jes?s llama a la vida a salir de la muerte. Y aquella tremenda y desafiante pregunta que hizo a Marta delante del drama de la muerte de su hermano L?zaro: "Yo soy la resurrecci?n y la vida, ?crees ?sto?" (Jn 11,25-26), ser? la que nos har? a nosotros ante el drama y el aturdimiento de todas nuestras muertes: los ego?s?mos, las tristezas, los rencores, las envidias, las injusticias, las frivolidades, las deses?peranzas... "Yo soy la resurrecci?n y la vida... ?crees esto?".

Vivir la cuaresma es reconocer estas muertes cotidianas que nos entierran en to?dos los sepulcros en donde no hay posibilidad de vida, ni de amor, ni de esperanza, ni de fe. Hay que sollozar conmovidos por nuestras situaciones mortecinas, hay que dolerse de todos nuestros lutos inhumanos... y desde todos ellos, esperar el algo m?s que Dios en Jes?s nos concede: desde la oscuridad de todos nuestros sepulcros, poder escuchar la voz creadora del Se?or que nos llama a salir del escondrijo de la muerte: ?sal fuera! ?sal al amor, a la paz, a la justicia, al perd?n, a la alegr?a, a la vida, a Dios!


Publicado por verdenaranja @ 11:26  | Espiritualidad
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