Mi?rcoles, 20 de abril de 2011

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI?el domingo 27 de Marzo de 2011 a mediod?a a los peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano para rezar la oraci?n mariana del ?ngelus.

Queridos hermanos y hermanas:

Este tercer domingo de Cuaresma se caracteriza por el famoso di?logo de Jes?s con la mujer samaritana, narrado por el evangelista Juan. La mujer se dirig?a todos los d?as a sacar agua de un antiguo pozo, que se remontaba a tiempos del patriarca Jacob, y ese d?a se encontr? con Jes?s, sentado, "fatigado del camino" (Juan 4, 6). San Agust?n comenta: "Hay un motivo en el cansancio de Jes?s... La fuerza de Cristo te ha creado, la debilidad de Cristo te ha regenerado... Con la fuerza nos ha creado, con su debilidad vino a buscarnos" (In Ioannis Evangelium, 15, 2). El cansancio de Jes?s, signo de su aut?ntica humanidad, puede ser visto como un preludio de su pasi?n, con la que ?l llev? a cumplimiento la obra de nuestra redenci?n. En particular, en el encuentro con la Samaritana, en el pozo, sale el tema de la "sed" de Cristo, que culmina con el grito en la cruz: "Tengo sed" (Juan 19, 28). Ciertamente esta sed, como el cansancio, tiene un fundamento f?sico. Pero Jes?s, como sigue diciendo Agust?n, "ten?a sed de la fe de esa mujer" (In Ioannis Evangelium, 15, 11), al igual que de la fe de todos nosotros. Dios Padre le envi? para saciar nuestra sed de vida eterna, d?ndonos su amor, pero para ofrecernos este don Jes?s pide nuestra fe. La omnipotencia del Amor respeta siempre la libertad del hombre; toca a su coraz?n y espera con paciencia su respuesta.

En el encuentro con la Samaritana, destaca en primer lugar el s?mbolo del agua, que hace clara alusi?n al sacramento del Bautismo, manantial de vida nueva para la fe en la Gracia de Dios. Este Evangelio, de hecho, como record? en la catequesis del Mi?rcoles de Ceniza, forma parte del antiguo camino de preparaci?n de los catec?menos a la iniciaci?n cristiana, que ten?a lugar en la gran Vigilia de la noche de Pascua. "El que beba del agua que yo le dar? --dice Jes?s--, nunca m?s volver? a tener sed. El agua que yo le dar? se convertir? en ?l en manantial que brotar? hasta la Vida eterna" (Juan 4,14). Este agua representa al Esp?ritu Santo, el "don" por excelencia que Jes?s vino a traer de parte de Dios Padre. Quien renace en el agua y el Esp?ritu Santo, es decir, en el Bautismo, entra en una relaci?n real con Dios, una relaci?n filial, y puede adorarle "en esp?ritu y verdad" (Juan 4,23.24), como sigue revelando Jes?s a la mujer samaritana. Gracias al encuentro con Jesucristo y al don del Esp?ritu Santo, la fe del hombre llega a su cumplimiento, como respuesta a la plenitud de la revelaci?n de Dios.

Cada uno de nosotros puede ponerse en el lugar de la mujer samaritana: Jes?s nos espera, especialmente en este tiempo de Cuaresma, para hablarnos al coraz?n, a mi coraz?n. Deteng?monos un momento en silencio, en nuestra habitaci?n, o en una iglesia, o en otro lugar retirado. Escuchemos su voz que nos dice: "Si conocieras el don de Dios...". Que la Virgen Mar?a nos ayude a no perder esta oportunidad, de la que depende nuestra aut?ntica felicidad.

[Despu?s de rezar el ?ngelus, Benedicto XVI a?adi? hablando en italiano:]

Ante las noticias, cada vez m?s dram?ticas, que llegan desde Libia, crece mi trepidaci?n por la incolumidad y la seguridad de la poblaci?n civil y mi inquietud por la evoluci?n de la situaci?n, actualmente marcada por el uso de las armas. En los momentos de mayor tensi?n se hace m?s urgente la exigencia de recurrir a todos los medios a disposici?n de la acci?n diplom?tica y apoyar toda se?al por m?s d?bil que sea de apertura y de voluntad de reconciliaci?n entre todas las partes involucradas en la b?squeda de soluciones pac?ficas y duraderas

Desde esta perspectiva, mientras elevo al Se?or mi oraci?n por la vuelta a la concordia en Libia y en toda la regi?n norteafricana, dirijo un apremiante llamamiento a los organismos internacionales y a cuantos tienen responsabilidades pol?ticas y militares a favor del inmediato inicio de un di?logo, que suspenda el uso de las armas.

Por ?ltimo, mi pensamiento se dirige a las autoridades y a los ciudadanos de Oriente Medio, donde en d?as pasados se han registrado casos de violencia, para que tambi?n all? se privilegie el camino del di?logo y de la reconciliaci?n en la b?squeda de una convivencia justa y fraterna.?

[A continuaci?n el papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana, en particular al grupo del Instituto Sof?a Casanova, de Ferrol. En este tercer domingo de Cuaresma, la liturgia nos presenta el di?logo de Jes?s con la samaritana. El Se?or ofrece agua de vida que apaga toda sed; agua que es su mismo Esp?ritu y se nos comunica en el Bautismo. Os animo para que en este tiempo, renovando los compromisos de fe, os encontr?is con el Mes?as que colma de gracia y verdad, y pod?is ofrecer el culto de alabanza que brota de un disc?pulo fiel. Feliz domingo.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:21  | Habla el Papa
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