Domingo, 01 de mayo de 2011

Gui?n lit?rgico para la Jornada de Vocaciones Nativas publicado en la revista misionera ILLUMINARE, n? 382, ABRIL 2011,? recibida en la parroquia con los materiales para su celebraci?n.

8 de Mayo de 2011 - III Domingo de Pascua

?MONICI?N DE ENTRADA

En este tercer domingo de Pascua la liturgia nos presenta la experiencia de unos disc?pulos desilusionados, a los que el Se?or sale al encuentro poni?ndose? a su lado y renov?ndoles la esperanza perdida, especialmente mediante la fracci?n del pan.
Tambi?n nosotros en el d?a del Se?or, reunidos en comunidad, celebramos la Eucarist?a, teniendo especialmente presente la Jornada de Vocaciones Nativas, con el lema ?Vocaciones nativas... llamadas a la misi?n?. Es el mismo Jesucristo quien nos convoca, alrededor del altar, para escuchar su Palabra y partir el pan de la Eucarist?a, para indicarnos cu?l es el camino que debemos seguir, la verdad que nos har? libres y la vida que no tiene fin. Por eso debemos sentirnos enviados a llevar a todos los hombres esa gran noticia que sali? de los labios y del coraz?n de Jes?s.
Pidamos adem?s para que no falten vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada que den testimonio de Cristo en las Iglesias m?s j?venes y las ayuden a crecer.

ACTO PENITENCIAL

Oremos a Dios Padre para que nos perdone por medio de su Hijo Jesucristo:

.T?, que en el camino te revelaste a los disc?pulos: Se?or, ten piedad.

.T?, que compartes con nosotros el Pan y la vida: Cristo, ten piedad.

.T?, que con tu palabra nos revelas el secreto de las Escrituras: Se?or, ten piedad.

MONICI?N A LA LITURGIA DE LA PALABRA

Es Dios quien nos convoca alrededor de la mesa de la Palabra para transmitirnos alegr?a, gozo y esperanza. La Palabra de Dios es la fuerza que nos impulsa a responder a la llamada que ?l nos hace a seguirlo. Pues, como con los disc?pulos de Ema?s, ahora Jes?s se hace compa?ero de camino e ilumina nuestra inteligencia para que podamos entender el misterio pascual de su muerte y resurrecci?n y podamos darnos cuenta de que en ?l se cumplen las Escrituras; as? le reconoceremos en la fracci?n del pan. Que el encuentro con el Se?or resucitado en su Palabra y en la Eucarist?a nos transforme, como a aquellos disc?pulos, en testigos suyos.?

SUGERENCIAS PARA LA HOMIL?A

El evangelio que nos propone la Iglesia en este domingo es para nosotros un ejemplo para nuestra vida cristiana, pues es un texto citado con frecuencia y que todos conocemos. Nosotros, cuando Dios no cumple nuestras expectativas, nos sentimos muchas veces como los disc?pulos de Ema?s y huimos o dejamos de lado a Dios. Ellos no creyeron en el testimoniode los ap?stoles y de las mujeres a las que se aparece Jes?s. El encuentro con el Resucitado les lanza a creer de tal manera que se convierten en sus testigos. Tambi?n nosotros estamos llamados a la misi?n.

San Pedro, consciente de la llamada que hace Jes?s a la misi?n, sab?a de las dificultades que conlleva; por esto nos invita a permanecer siempre fieles. ?l es testigo privilegiado de la Resurrecci?n y de la misericordia del Se?or cuando este le perdona, a pesar de haberlo negado, y le hace cabeza de la Iglesia. Nos presenta con elocuencia aquello que ha experimentado, la Resurrecci?n del Se?or: ?Pero Dios lo resucit?, rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice: ?Tengo siempre presente al Se?or, con ?l a mi derecha no vacilar黔.

Para ser buenos disc?pulos lo principal es ser hombres de oraci?n: la llamada a la misi?n es tambi?n a dar gracias a Dios, a orar incesantemente. Como nos invita el salmo, si permanecemos fieles al Se?or, ?l nos corresponder?: ?Me ense?ar?s el sendero de la vida, me saciar?s de gozo en tu presencia, de alegr?a perpetua a tu derecha?. Porque el testimonio nace fruto del amor y la alegr?a por conocer a Jes?s, en la comuni?n de la Iglesia.

La Jornada de hoy, dedicada a las vocaciones nativas, nos recuerda que todos estamos llamados a la misi?n en nuestras comunidades y ambientes, para trasmitir la fe que vivimos y celebramos. Recemos para que no falten personas que trasmitan con fe el mensaje del Resucitado.

?l es fiel y, al igual que con los disc?pulos de Ema?s, camina con nosotros, nos da fuerzas para el camino y nos explica las Escrituras, que tienen en ?l su sentido y fundamento.

Jes?s, como vemos en el evangelio y en las dem?s apariciones, siempre se aparece de modo preferente mediante la fracci?n del pan. Que hagamos igual que los disc?pulos de Ema?s: ?Y ellos contaron lo que les hab?a pasado por el camino y c?mo lo hab?an reconocido al partir el pan?. Por esto, conscientes de la llamada a la misi?n, acudamos a la Eucarist?a con frecuencia para recobrar fuerzas e, igual que los disc?pulos de Ema?s, digamos siempre al Se?or:

?Qu?date con nosotros, porque la tarde est? cayendo?.

PRECES

Guiados por el Evangelio de Jes?s, que sigue vivo, invoquemos al Se?or, que nos enriquece con la fuerza del Esp?ritu. Por la santa Iglesia: para que, fiel al encargo de Jes?s, cumpla el mandato divino y anuncie sin cesar el Evangelio a todos los hombres.

Roguemos al Se?or.

Por el papa Benedicto: para que, en cumplimiento de su particular cometido apost?lico, contin?e dando al mundo el testimonio de que Jes?s, Salvador de todos, sigue vivo entre los hombres por su Resurrecci?n.

Roguemos al Se?or.

Por los que han respondido a la llamada misionera: para que trabajen con alegr?a para llevar la Buena Noticia a los hombres que no la conocen.

Roguemos al Se?or.

?Por las j?venes comunidades cristianas de pa?ses de misi?n: para que, viviendo con entrega su fe en Jesucristo, surjan vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada y transformen la vida y las realidades sociales de sus pueblos.

Roguemos al Se?or.

?Por todos nosotros: para que respondamos con generosidad a la llamada de la Iglesia misionera y vivamos plenamente el compromiso cristiano de nuestra esperanza, para la salvaci?n de todo el mundo.

Roguemos al Se?or.

Atiende benigno, Se?or, estos deseos que hoy te manifestamos. Y haz que sean realidad, no por nuestros m?ritos, sino por tu amor vivificador. T? que vives y reinas por los siglos de los siglos. Am?n.

DESPEDIDA

Cristo nos env?a a que demos testimonio de ?l y nos entrega el Esp?ritu para que jam?s una dificultad corte nuestra tarea misionera. Por esto, cumpliendo con el lema de la Jornada de este a?o, ?Vocaciones nativas... llamadas a la misi?n?, no cesemos en nuestro empe?o de proclamar el Evangelio y vayamos por el mundo cantando con alegr?a las grandezas del Se?or.?

SUGERENCIA DE CANTOS

CANTO DE ENTRADA: Resucit? el Se?or (CLN, 205); En medio de nosotros (CLN A6).

OFERTORIO: Bendito seas, Se?or (CLN H5); Te ofrecemos, Se?or (CLN H8).

COMUNI?N: Te conocimos al partir el pan (CLN O25); Qu?date con nosotros (CLN O28).

FINAL: Anunciaremos tu Reino (CLN 402); Ruega por nosotros (CLN 360).

Seminario Diocesano de Ourense


Publicado por verdenaranja @ 18:14  | Misiones
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