Martes, 03 de mayo de 2011

ZENIT? nos ofrece la intervenci?n pronunciada por el Papa Benedicto XVI?el domingo, 3 de ABril de 2011, al introducir la oraci?n mariana del ?ngelus con los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.

?Queridos hermanos y hermanas!

El itinerario cuaresmal que estamos viviendo es un tiempo de gracia particular, durante el cual podemos experimentar el don de la benevolencia del Se?or hacia nosotros. La liturgia de este domingo, llamado "Laetare", nos invita a alegrarnos, a gozar, tal y como proclama la ant?fona de entrada de la celebraci?n eucar?stica: ??Alegraos con Jerusal?n y regocij?os por causa de ella, todos los que la am?is! ?Compartid su mismo gozo los que est?bais de duelo por ella, para ser amamantados y saciados en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos!" (cfr?Is?66,10-11). ?Cu?l es la raz?n profunda de esta alegr?a? Nos lo dice el Evangelio de hoy, en el que Jes?s cura a un hombre ciego de nacimiento. La pregunta que el Se?or Jes?s dirige a aquel que hab?a sido ciego constituye el culmen del relato: ??Crees en el Hijo del hombre?" (Jn 9,35). Aquel hombre reconoce el signo realizado por Jes?s, y pasa de la luz de los ojos a la luz de la fe: "?Creo, Se?or!" (Jn 9,38). Hay que resaltar c?mo una persona sencilla y sincera, de forma gradual, realiza un camino de fe: en un primer momento se encuentra con Jes?s como un ?hombre? entre los dem?s, despu?s lo considera un "profeta", finalmente, sus ojos se abren y lo proclama "Se?or". En oposici?n a la fe del ciego curado est? el endurecimiento del coraz?n de los fariseos que no quieren aceptar el milagro, porque rechazan acoger a Jes?s como el Mes?as. La muchedumbre, en cambio, se detiene a discutir sobre lo sucedido y permanece distante e indiferente. Los mismos padres del ciego son vencidos por el miedo al juicio de los dem?s.

Y nosotros, ?qu? actitud asumimos frente a Jes?s? Tambi?n nosotros, a causa del pecado de Ad?n, hemos nacido ?ciegos?, pero frente a la fuente bautismal hemos sido iluminados por la gracia de Cristo. El pecado hab?a herido a la humanidad destin?ndola a la oscuridad de la muerte, pero en Cristo resplandece la novedad de la vida y la meta a la que hemos sido llamados. En ?l, revigorizados por el Esp?ritu Santo, recibimos la fuerza para vencer el mal y realizar el bien. De hecho, la vida cristiana es una conformaci?n continua a Cristo, imagen del hombre nuevo, para llegar a la plena comuni?n con Dios. El Se?or Jes?s es ?la luz del mundo" (Jn 8,12), porque en ?l "resplandece el conocimiento de la gloria de Dios" (2 Cor 4,6) que sigue revelando en la compleja trama de la historia cu?l es el sentido de la existencia humana. En el rito del Bautismo, la entrega de la vela, encendida en el gran cirio pascual s?mbolo de Cristo Resucitado, es un signo que ayuda a captar lo que sucede en el Sacramento. Cuando nuestra vida se deja iluminar por el misterio de Cristo, experimenta la alegr?a de ser liberada de todo aquello que amenaza su realizaci?n plena. En estos d?as que nos preparan a la Pascua reavivemos en nosotros el don recibido en el Bautismo, esa llama que a veces corre el riesgo de ser sofocada. Aliment?mosla con la oraci?n y la caridad hacia el pr?jimo.

A la Virgen Mar?a, Madre de la Iglesia, confiamos el camino cuaresmal, para que todos puedan encontrar a Cristo, Salvador del mundo.

[Despu?s del ?ngelus dijo]

Queridos hermanos y hermanas, ayer se celebraba el sexto aniversario de la muerte de mi amado Predecesor, el Venerable Juan Pablo II. Con motivo de su pr?xima beatificaci?n, no he celebrado la tradicional Misa de sufragio por ?l, sino que le he recordado con afecto en la oraci?n, como creo que todos vosotros. Mientras, a trav?s del camino cuaresmal, nos preparamos a la fiesta de Pascua, nos acercamos con alegr?a tambi?n al d?a en el que podremos venerar como beato a este gran Pont?fice y Testigo de Cristo, y confiarnos a?n m?s a su intercesi?n.

[En espa?ol dijo]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola presentes en esta oraci?n mariana, as? como a los que se unen a ella a trav?s de los medios de comunicaci?n social. La liturgia de este d?a nos recuerda que Jesucristo es la Luz del mundo. De su mano podemos afrontar la vida y vencer todo lo que oscurece la conciencia y nos impide distinguir el bien del mal. Como hizo el Siervo de Dios Juan Pablo II, del que ayer recordamos el sexto aniversario de su fallecimiento, os invito a identificaros cada vez m?s con el Se?or y de este modo avanzar siempre por el camino de la verdad y de la aut?ntica alegr?a. Feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Habla el Papa
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