Martes, 03 de mayo de 2011

Columna de opini?n de monse?or Jorge Lozano, obispo de Gualeguaych? y miembro de la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social, publicada el 3 de abril de 2011. (AICA)

LA VIDA, UNA MARAVILLA DEBILITADA Y MAL JUGADA ?????????

La vida es un don de Dios y ?l quiere que todos seamos felices. Sin embargo, este anhelo no siempre se logra.

Las amenazas y agresiones a la vida pueden venir ?de afuera?, o tambi?n surgir del propio ?interior? del coraz?n humano.

Tenemos que cuidarnos de algunos enga?os con los que a veces nos quieren convencer para hacer cosas que nos da?an, y lastiman tambi?n a nuestras familias.

Alentar falsas ilusiones, por ejemplo, nos puede llevar a continuos fracasos. Poner las expectativas en ?salvarnos? por un golpe de suerte en un sorteo, en el bingo, en las m?quinas tragamonedas, nos puede hacer gustar el sabor amargo de la frustraci?n y hundir en mayor pobreza. Son como pompas de jab?n que atraen por su brillo y movimiento, pero pronto desaparecen. Con dolor y preocupaci?n vemos mujeres con las bolsas para hacer las compras haciendo cola esperando que abra el casino, o el local que sea. Da pena ver tanta gente humilde que se juega lo que tiene para comer. Pero no seamos ingenuos, unos pocos s? que ganan plata a paladas desplumando a los pobres.

En estos d?as estamos realizando en las Parroquias, Capillas, comunidades educativas, una campa?a de concientizaci?n acerca de los riesgos del crecimiento de las ofertas de juego de azar en nuestro pa?s. Quienes quieran acceder a la cartilla que estamos trabajando, pueden buscar en la p?gina www.pastoralsocial.org.ar

Los obispos de la Argentina estamos muy preocupados y ocupados en este tema. Escuchamos a los laicos, sacerdotes y religiosos/as de las parroquias y capillas, movimientos, que conversan e intercambian opiniones sobre lo que pasa en el pa?s, con ellos miramos a la gente en su dimensi?n humana. Como seres humanos con ganas de encontrarle sentido a su vida en busca de la felicidad ?personal, familiar y comunitaria.

En diciembre pasado hemos dado a conocer una Declaraci?n que se titula ?El juego se torna peligroso?. Es que esta preocupaci?n surge porque se expande la oferta de m?quinas tragamonedas y otras propuestas de juegos de apuestas por todos lados. En esa Declaraci?n decimos: ?en esta situaci?n de debilidad, es perjudicial que de diversas maneras se promueva la ilusi?n de ?salvarse? o solucionar todos los problemas econ?micos con un ?golpe de suerte?. Sin embargo, pocas veces se muestra la cantidad de personas que han jugado lo necesario para el sustento familiar para que s?lo algunos pocos obtengan un premio. Persiguiendo una fantas?a irreal de ganar dinero sin esfuerzo se llega al golpe de la desilusi?n. Por lo general se comienza con peque?as sumas que llevan a la peligrosa vor?gine de no saber parar hasta caer en otra ilusi?n: ?recuperar lo perdido?. Somos testigos de hermanas y hermanos que nos han contado de la p?rdida hasta de sus propios hogares por esta adicci?n?.

Tambi?n en la televisi?n hay montones de sorteos y hasta programas a la noche para apostar por tel?fono. Por Internet hay ofertas de juego que buscan tentar a los m?s j?venes. Nadie se salva: j?venes, amas de casa, jubilados, trabajadores o desocupados. Ir?nicamente, como en el juego de la Perinola ?todos ponen?.

Suele hacerse propaganda diciendo que es para ayudar con programas sociales. Pero no se dice que gran parte de lo recaudado es ganancia para unos pocos, y mucho menos de la mitad se dedica luego a fines solidarios.

Se favorecen as? conductas que pueden derivar en una adicci?n al juego. Hay quienes son jugadores compulsivos, y sienten que no pueden parar. Cuentan que se sienten como en un remolino que los absorbe con fuerza y no los larga.

No te gastes la plata en apuestas. Dios te quiere libre de toda atadura que te pueda esclavizar y humillar. La fe, los amigos, la familia, son est?mulos para una vida en alegr?a y plenitud.

Los que trabajan en grupos de recuperaci?n de adictos afirman que un pilar muy importante es la fe. Los obispos de Am?rica escribimos un Documento en el 2007 que afirma: ?no podemos olvidar que la mayor pobreza es la de no reconocer la presencia del misterio de Dios y de su amor en la vida del hombre, que es lo ?nico que verdaderamente sana y libera? (Documento de Aparecida, 405)

Con tu vida y la de tu familia no se juega.??

Mons. Jorge? Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaych??


Publicado por verdenaranja @ 23:18  | Hablan los obispos
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