Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011

Gui?n liturgico para la 48 Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones 2011 recibido en la parroquia con los materiales para su celebraci?n el 15 de Mayo.

Monici?n de entrada

Un domingo m?s nos encontramos aqu? para celebrar juntos la Eucarist?a, el sacramento en el que actualizamos la entrega por amor de Jes?s. En este tiempo de Pascua seguimos profundamente alegres sabiendo que, tras esa entrega absoluta, la Vida venci? a la muerte, y celebrando que Jes?s est? Vivo y Resucitado en medio de nuestro mundo.
En el Evangelio de hoy, como veremos, Jes?s se presenta como el Buen Pastor.
Tradicionalmente la Iglesia celebra en este domingo la Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones. Por ello, unamos nuestra voz para orar juntos. Nuestra Iglesia y nuestro mundo siguen necesitando cristianos, varones y mujeres, laicos, sacerdotes y consagrados, que respondan con generosidad a la invitaci?n que Jes?s nos hace personalmente a cada uno.
Estemos atentos a lo que vamos a celebrar porque en su Palabra y en su Mesa se nos recordar? el sentido de toda vocaci?n cristiana.?

Monici?n a las lecturas?

1? Lectura (Hch 2, 14a. 36-41)

La primera lectura es parte de uno de los diferentes discursos que podemos encontrar en el libro de los Hechos. En este caso es Pedro el que lo pronuncia y en ?l podemos descubrir los elementos b?sicos de lo que conocemos como kerygma, como n?cleo del mensaje cristiano: la muerte de Jes?s y la certeza de que Dios lo ha resucitado y lo ha constituido Se?or. A quienes escuchaban a Pedro sus palabras les llegaban hasta lo m?s hondo del coraz?n y se sent?an urgidos a convertirse. Escuch?moslas con o?dos atentos para que tambi?n a nosotros estas palabras nos remuevan y nos sintamos llamados a convertirnos, a volvernos a Jes?s con todo nuestro ser.?

2? Lectura (1 Pe 2, 20b-25)

En la segunda lectura el autor de la primera carta de Pedro nos exhorta a perseverar en nuestra confesi?n de fe y a vivir como cristianas y cristianos comprometidos con el bien aunque nuestro seguimiento a Jes?s pueda conllevarnos dificultades y sufrimientos. Todo ello sabiendo que ?l nos ha precedido y nos precede en el camino, que ?l carga con nuestros pecados y nos sana a trav?s de sus heridas porque, como se nos dir? al final, ?es nuestro pastor y guardi?n?, una met?fora que ser? subrayada en el Evangelio que leeremos despu?s.?

Evangelio (Jn 10, 1-10)

En el Evangelio, Jes?s se presenta a trav?s de dos alegor?as: ?l es ?la puerta? que hay que atravesar y es ?el buen pastor? que conoce, cuida y ama a sus ovejas. Este texto sigue a la narraci?n de la curaci?n de un ciego, cuando Jes?s se entera de que los fariseos ?lo hab?an echado fuera? (Jn 9, 34-35). Frente a los fariseos y a los dirigentes que no buscan el bien del pueblo sino su propio inter?s, Jes?s se manifiesta como quien puede ofrecer seguridad y defensa, cuidado y entrega absoluta a quienes le siguen. Porque ?l ha venido ?para dar la vida ?y una vida en plenitud? a todos y todas?.?

Sugerencias para la homil?a??

? Celebramos la Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones. Como comunidad (parroquial, colegial, religiosa, etc.) nos unimos a todas las ?personas que hoy rezan para que el Se?or siga suscitando vocaciones para su Iglesia y para que todos nosotros escuchemos con atenci?n su voz y le respondamos de manera comprometida, viviendo nuestra vida vocacionalmente.

? La vocaci?n ?ltima a la que Dios nos llama es a ser sus hijos, hijos en su Hijo Jesucristo. Por eso la primera lectura nos invitaba a con-vertirnos, es decir, a volvernos a Jes?s, a girar todo nuestro ser, nuestra mirada, nuestra mente, nuestros deseos, nuestro pensamiento? a Jes?s. No es un ejercicio solo de mente o de coraz?n, es una actitud, un movimiento f?sico. Convertirnos no es solo ?desear cambiar? sino ponernos en actitud de cambio, acogiendo su gracia y modificando nuestra conducta, nuestros actos, todo aquello que pueda alejarnos de ?l.
? Por eso, vueltos a Jes?s, la segunda lectura nos invitaba a comportarnos como ?l sabiendo que no solo nos ha precedido en el camino sino que nos sigue acompa?ando en ?l como buen pastor y guardi?n.
? Todos los cristianos y cristianas estamos llamados a concretar esta vocaci?n ?ltima de ser hijos en el Hijo en una vocaci?n espec?fica. El Se?or sigue invit?ndonos a ser religiosos, religiosas, sacerdotes, madres y padres cristianos, laicos y laicas comprometidos con la misi?n de la Iglesia (el anuncio de la Buena Noticia de Jes?s) y comprometidos con el mundo, sobre todo con nuestros hermanos m?s necesitados (as? lo hacen los ?buenos pastores? que siempre est?n pendiente de las ovejas m?s d?biles, enfermas o heridas) y en un trabajo concreto a favor de la justicia, la paz, el di?logo, la comuni?n y el cuidado de la Creaci?n.
? Cada uno/a est? invitado hoy a revisar su vida y ver cu?ntas cosas se nos ofrecen como ?se?ores?, por cu?ntas puertas pasamos que no nos conducen a la vida plena, a cu?ntos pastores seguimos que no nos ofrecen el amor, la seguridad y la entrega absoluta del Buen Pastor.
? Somos llamados a seguirle ?a trav?s de la vocaci?n espec?fica que cada uno/a reciba de Dios? con la confianza absoluta de que Jes?s es nuestro Buen Pastor y, como tal, ?l nos acompa?a en nuestro camino y en nuestro descanso, en todo tiempo y lugar, cuando estamos alegres o cuando las fuerzas nos flaquean. ?l nos conoce a cada uno y a cada una, nos llama por nuestro nombre, anda por nuestros caminos y nos ofrece siempre un lugar de reposo y un alimento que nos ayude a recobrar la energ?a.
? Las Jornadas de este a?o tienen como eslogan: ?Proponer las vocaciones en la Iglesia local?. Estamos invitados a reconocer la importancia que tiene nuestra comunidad eclesial, nuestra iglesia local, en el favorecimiento y acompa?amiento de la respuesta que cada uno/a de nosotros demos a la vocaci?n recibida.
? Benedicto XVI, en su mensaje, nos anima un a?o m?s a pedir por todas las vocaciones pero, en este d?a, especialmente por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. Como ?l mismo dice: ?El Se?or no deja de llamar, en todas las edades de la vida, para compartir su misi?n y servir a la Iglesia en el ministerio ordenado y en la vida consagrada, y la Iglesia est? llamada a custodiar este don, a estimarlo y amarlo?.
? Pid?mosle a Mar?a, ella que acogi? con total apertura el plan divino de la salvaci?n en su vida, que en el interior de nuestra comunidad nos abramos con disponibilidad a la llamada de Dios y sepamos decirle ?s??.?

Oraci?n de fieles

La mies es mucha? roguemos al Se?or por todas las necesidades de nuestro mundo y de nuestra Iglesia, y en el d?a de hoy oremos unidos especialmente por las vocaciones:

? Te pedimos, Se?or Jes?s, por nuestro papa Benedicto XVI, por todos los obispos, sacerdotes y di?conos, y por todas las personas que tienen una responsabilidad pastoral. Que en su servicio a la Iglesia sean, como t?, verdaderos buenos pastores para tu pueblo. Roguemos al Se?or.

? Te damos gracias, Se?or, y te pedimos por todas las personas que han sabido decir ?s?? a la llamada que han recibido de ti y que, como laicos, religiosos o sacerdotes, entregan su vida al servicio del Evangelio en nuestro mundo. Roguemos al Se?or.

? Mira, Se?or, a tu pueblo. Te pedimos por todas las naciones de nuestra tierra, que sea posible la paz y la justicia, impulsadas a trav?s del ejercicio honrado y comprometido de sus dirigentes y gobernantes. Que ellos tambi?n sean buenos pastores para su pueblo. Roguemos al Se?or.

? La mies es mucha y los obreros pocos. Te rogamos, Se?or Jes?s, por las vocaciones espec?ficas a la vida sacerdotal y religiosa. Sigue suscitando en el coraz?n de muchos j?venes el deseo de seguirte como sacerdotes y religiosos/as y que ellos/a respondan con valent?a y generosidad a tu invitaci?n. Roguemos al Se?or.

? Se?or, aqu? nos tienes. Te pedimos por nuestra comunidad, para que con la oraci?n y el ejemplo de vida promovamos y animemos las vocaciones, y nos ayudemos unos a otros a responder con generosidad a tu llamada. Roguemos al Se?or.

? No hay mayor alegr?a que dar la vida por amor. Te pedimos, Se?or de nuestras vidas, por todos nosotros y nosotras. Que sepamos dar testimonio, en nuestro entorno concreto (escuela, universidad, trabajo, casa, familia, grupo de amigos?) de la alegr?a profunda de saberte caminando con nosotros como Buen Pastor y de seguirte. Roguemos al Se?or.

Monici?n final

Damos gracias a Dios por haber podido celebrar, un domingo m?s, esta Eucarist?a en comunidad. Sabemos que ?l, como Buen Pastor, sigue llamando, acompa?ando nuestro camino cotidiano y ofreci?ndonos su gu?a y su cuidado.

Que lo que aqu? hemos celebrado lo sigamos haciendo vida ahora. Mantengamos nuestros o?dos abiertos a su Palabra y el coraz?n dispuesto a responder ?s?? a su llamada. Su invitaci?n, sea cual sea, siempre ser? para que seamos radicalmente

felices. ?Buena semana!


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Pastoral Vocacional
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