Lunes, 09 de mayo de 2011

Carta de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el quinto domingo de Cuaresma. (10 de abril de 2011). (AICA)

SIGNOS DE ESPERANZA??????

Desde este tiempo cuaresmal en el que queremos convertirnos a Jesucristo, el que muri? y resucit?, estamos llamados a ser testigos de la esperanza. El Evangelio (Jn 11, 1-45), nos ayuda a encontrar el fundamento de la misma, ya que nos plantea la centralidad de la ?Resurrecci?n? en nuestra vida cristiana: ?Yo soy la Resurrecci?n y la Vida. El que cree en m?, aunque muera, vivir?; y todo el que vive y cree en m?, no morir? jam?s. ?Crees en esto??(Jn 11,20).

Es cierto que a veces hacemos un mal uso de la palabra esperanza, la empleamos en frases enga?osas y evasivas, o bien lig?ndola a un falso optimismo, a una mera ilusi?n o a una utop?a idealista, o bien al ?tener buena onda?; ?fulano es el que nos va a salvar???tengamos buena onda y todo se arreglar?, ?vengan a mi grupo y dejar?n de sufrir?. En general hay muchas frases que pueden ser alentadoras, pero habitualmente son muy inconsistentes, porque delegan la propia responsabilidad a un ma?ana incierto, a un tercero, o son dichas simplemente para salir del paso. Lamentablemente este mal planteo de la esperanza nos va sumergiendo en nuevas y m?s profundas frustraciones.

La esperanza cristiana, teol?gica, est? fundamentada en el misterio de la ?Encarnaci?n? y ?La Pascua?, o sea en el hecho de que Dios quiso hacerse uno de nosotros y as? se ligo a la historia humana. Por eso hablamos de una fe comprometida con la historia, con el drama humano, con la b?squeda de transformaci?n, con la certeza de la din?mica de la Pascua, de la muerte y la Vida, que nos encamina a la eternidad.

Tenemos que tener los ojos abiertos para discernir y desechar a aquellos que postulan falsas promesas o bien una especie de esperanza humana f?cil, sin ninguna exigencia y responsabilidad en la construcci?n y en la tarea de transformar nuestra sociedad.

Ser?a hip?crita pretender salir de las dificultades personales y sociales, de la crisis de valores y de las formas de corrupci?n, y no tener la decisi?n de asumir el propio compromiso responsable y constructor de un ma?ana mejor.

La esperanza cristiana nos debe potenciar a defender nuestros derechos, pero sobre todo a asumir nuestros deberes ciudadanos. Esta tarea se inicia con el compromiso en las peque?as cosas cotidianas, en la participaci?n de base, en nuestro pueblo o barrio, escuela o capilla. Podemos decir que si existen dirigentes sociales, pol?ticos, religiosos inadecuados es por nuestra falta de responsabilidad y participaci?n habitual, incluyendo el uso del voto que tenemos los ciudadanos, y con el cual decidimos quienes son nuestros conductores.

Quiero se?alar algunos signos de esperanza en este domingo en que el Se?or en el Evangelio nos dice: ?Yo soy la Resurrecci?n y la Vida?. El camino de evangelizaci?n que vamos realizando en nuestra Di?cesis, a?n cuando hay tantas cosas por mejorar y consolidar, revelan el compromiso de tantos agentes de pastoral, sacerdotes, consagrados y laicos en querer profundizar el pedido de Aparecida y nuestro S?nodo, de ser una Iglesia mas discipular y misionera.

Entre otros signos de esperanza tambi?n debemos subrayar la organizaci?n que se va generando en diversos emprendimientos, que aunque peque?os, ayudan en la promoci?n y autoestima de muchas familias que viven en situaci?n de pobreza. Est?n formas de organizaci?n social superan ampliamente el asistencialismo, que solo se justifica en situaciones de real emergencia, y que nunca pueden sustituir la dignidad de aquello que se gana con el fruto del propio trabajo.

Tambi?n quiero agradecer los frutos que se van dando en la colecta del 1% cuaresmal. El ejercicio de la comuni?n de bienes como fruto del amor que Dios nos tiene, y que nosotros debemos a nuestros hermanos, nos ejercita en la caridad. Con ese gesto muchos de nuestros hermanos podr?n mejorar sus viviendas, ranchos, ba?os y letrinas.

La muerte y la vida, la esperanza del Se?or Resucitado nos debe motivar a trabajar para mejorar nuestra realidad.

Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo.?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:43  | Hablan los obispos
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