Jueves, 12 de mayo de 2011

ZENIT? publica el mensaje que ha enviado monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, con motivo de la Semana Santa 2011.

Cuando la procesi?n va por fuera

Hemos llegado al domingo de Ramos. Una cita anual de nuestro Pueblo cristiano al comienzo de la Semana Santa, coraz?n de la liturgia cat?lica. Nuestras Cofrad?as y Hermandades se disponen a escenificar en nuestros pueblos y ciudades lo que con diferente acento tuvo lugar en la primera semana santa de la historia. Los preparativos de estas cinco semanas precedentes nos han ayudado a esperar y vivir estas fechas que se acercan con una renovada conciencia de que si bien Cristo ha resucitado, nosotros no, o al menos, no en todo. Tenemos necesidad, pues, de poner en nuestra vida el b?lsamo de la misericordia y del perd?n que Jesucristo nos ha tra?do. En los aleda?os del Coliseo de Roma, suele verse un grupo j?venes vestidos de romanos (de los de antes): casco, espada en ristre, lanza y escudo, capa roja y faldilla a la usanza imperial. Sorprende ver al t?pico grupo de turistas (de los de ahora) que se abalanzan euf?ricos hasta los romanos para hacerse todo un reportaje fotogr?fico, que deber?n pagar religiosamente. ?C?mo no presumir despu?s ante quien sea de unas fotos con los h?roes supervivientes de una campa?a de las Galias? De seguro que se permitir?n esta broma.

Me viene este pensamiento al recordar que dentro de unos d?as veremos por nuestras calles tambi?n a romanos y nazarenos, a ni?os hebreos y sibilas cantarinas. ?Se trata s?lo de eso: de una puesta en escena de cosas que sucedieron hace muchos siglos para que los paparazzi curiosos nos inmortalicen? ?Se trata, tal vez, de un piadoso recuerdo que exhibimos en nuestras calles y plazas a golpe de tambor?

Sin duda que nos podr?n hacer fotograf?as, y estaremos encantados. Tambi?n es cierto que recordamos piadosamente as? el mejor sentimiento religioso de nuestra devoci?n popular. Pero las procesiones de Semana Santa tienen un hondo calado y un mayor significado. Es aqu? en donde propiamente podemos cifrar la verdadera hondura de este gesto de procesionar: si lo hacemos simplemente por inercia costumbrista, por folclore de estos d?as, o como un recuerdo vivo lo que supuso aquella procesi?n hist?rica en la que Jes?s el Se?or recorri? nuestra v?a dolorosa para abrirnos a la v?a dichosa de la salvaci?n. No se contradicen estos tres motivos: podemos y debemos mantener nuestras costumbres y tradiciones, vivir con empe?o nuestro folclore religioso, y saber el por qu? y el por qui?n lo hacemos. El problema vendr?a cuando todo se reduce ?nicamente a costumbre y folclore sin que haya nada ni a Nadie que recordar.

Cuando logramos integrar estas razones, entonces resulta que somos ayudados para continuar de un modo nuevo en la procesi?n de la vida, esa que a diario recorremos vestidos con nuestros habituales atav?os, acompa?ados por las personas que nos rodean por motivos familiares, laborales o amistosos, en el vaiv?n de nuestras cosas. Tambi?n ah?, en la procesi?n de la vida, nos encontramos con v?as dolorosas y con v?as dichosas, sin romanos, aunque alg?n que otro turista pueda aparecer. Ser? la mejor se?al de que los cristianos hemos entendido el significado de nuestras procesiones de Semana Santa, si logramos caminar el resto del a?o al paso de Jes?s, convirti?ndonos en cireneos disponibles que ayudan a llevar el peso en tantos de nuestros pr?jimos hermanos, como hace el Se?or con cada uno de nosotros.

La procesi?n va por dentro, sin duda, y la liturgia de la Iglesia en estos d?as santos nos permite ahondar en el precio que Jes?s pag? para salvarnos, con una gracia que sigue siendo actual. Pero la procesi?n est? tambi?n en las afueras, y a esto nos ayudan las Cofrad?as y Hermandades con el trabajo esmerado que en estos d?as semanasanteros se intensifica. Son dos ayudas que salen a nuestro encuentro. Quiera el Se?or que los sepamos aprovechar por fuera e igualmente por dentro.


Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Hablan los obispos
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