Lunes, 16 de mayo de 2011

Carta pastoral de monse?or Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo, para la Pascua 2011. (AICA)

LA BELLEZA DE LA PASCUA COMO LUZ, VIDA Y OFRENDA DE AMOR ???????

Mis queridos hermanos y hermanas: Vivamos con alegr?a este encuentro con Jes?s que resucita de entre los muertos y se deja ver y tocar , en su nueva dimensi?n .?Ha resucitado! Es el Hombre nuevo, que hace nuevas todas las cosas y nos regala el ser? hombres y mujeres renovadas, capaces de construir una nueva humanidad y darle un rostro nuevo a toda la realidad que nos rodea en estos tiempos dif?ciles.

Este misterio es el? nos da la gracia para descubrir la belleza de la Pascua, como fuente de luz, engendradora de vida y? que hace de nosotros y? de todo lo nuestro, una ofrenda de amor.

Dios tiene en cuenta, nuestra necesidad profunda de experimentarlo presente en nuestra vida, sac?ndonos de la oscuridad del ?pecado y de la muerte. Necesitamos? verlo y tocarlo con el coraz?n. En estos d?as santos que celebramos, en este S?bado Santo que hoy vivimos, al decir del Papa? Benedicto, ?como la ?tierra de nadie?, entre la muerte y la resurrecci?n; pero en esta ?tierra de nadie?, ha entrado Uno, el ?nico que lo ha recorrido con los signos de su Pasi?n por el hombre.? Su amor lo llev? hasta entrar en el lugar de la soledad absoluta del hombre a donde no llega ning?n rayo de amor, donde reina el abandono total, sin ninguna palabra de consuelo: ?los infiernos?. Jesucristo permaneciendo en la muerte, cruz? la puerta de esta soledad ?ltima, para guiarnos tambi?n a nosotros, a? atravesarla con ?l. En la hora de la m?xima soledad nunca estaremos solos. La Pasi?n de Cristo es la pasi?n del hombre. Este es el misterio del S?bado Santo. Precisamente desde all?, desde la oscuridad de la muerte del Hijo de Dios, ha surgido la Luz de una nueva esperanza, la luz de la Resurrecci?n?: la victoria de la vida sobre la muerte y del amor y la entrega, sobre el odio y el ego?smo. El S?bado del mundo encontrar? su plenitud en la luminosidad de la Pascua? de Cristo, la Luz que brill? en las tinieblas y su Presencia en cada uno.

Mis hermanos: Es una exigencia del amor,? que en la Pascua? nos encontremos con Cristo resucitado, descubriendo la belleza de sus signos, que nos interpelan y nos dicen a todos ?el Se?or est? aqu? y te llama? ?Qu? respuesta le damos? ?En qu? se nota? que hemos entrado en El y ?l entr? en nuestra vida? ??Cu?les son los signos de este luminoso d?a sin ocaso??

1. Cristo? ha resucitado y nos ilumina, una se?al, el cirio pascual

Un hermoso Cirio es bendecido y adornado con las cinco llagas, santas y gloriosas, para que se llene de alegr?a nuestro coraz?n y nos lleve? a reconocerlo a ?l, como el Se?or de la Historia y de nuestra vida. A ?l pertenecen? el tiempo y la eternidad y nos recuerda durante? el a?o, que El ha resucitado y disipa las oscuridades de la muerte en las que estamos sumergidos? y? ?las tinieblas de la inteligencia y del coraz?n que nos impiden vivir con alegr?a, amor y en paz.

Ruego que desde este primer a?o de la Novena de A?os, preparando el Jubileo Diocesano, el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo Viviente y luminoso, no lo apaguemos? dentro nuestro y que la fuerza luminosa de su Cruz, nos atraiga? a todos como su Pueblo Santo. Si estamos cerca de su Luz, iremos acrecentado nuestra dignidad de seguidores suyos y escucharemos como Madre Teresa el llamado misionero: ?Se t? mi luz?? en los ambientes matanceros y? de la realidad argentina, sobre la que muchas oscuridades? impiden el encuentro de los? hermanos.

Pong?mosle nombres, a las tinieblas que nos quitan la alegr?a y ponen obst?culos a la justicia, al amor y a la paz. Cristo resucit? para? que entremos en su Coraz?n y el? pueda entrar en el nuestro y as? vivamos? el gozo de su fiesta, que? fundamenta el aut?ntico servicio al Bien com?n.

?Cu?l va a ser nuestro compromiso con Cristo: en la familia, en la Comunidad y en la Patria??

2. La Pascua tiene un? seno fecundo, en la fuente bautismal

En el desierto cuaresmal nos preparamos para hacer en esta noche,? memoria de nuestro Bautismo junto a la fuente bautismal. En ella nacimos, como hijos de Dios, miembros del Cuerpo de Cristo y? animados por el Esp?ritu ?para vivir en el mundo, como? testigos del Amor resucitado,? con capacidad de cambiar el mundo y ser los peregrinos? de la fe y de la luz, hacia la Casa del Padre.

El agua que llena la fuente, nos habla y tiene un grito triunfal. El cirio pascual se introduce en ella, para darle la fecundidad del Esp?ritu, que vivific? ?nuestros corazones y? nuestras vidas. Nos hace hoy, crecer en la fraternidad del amor y en la comuni?n que lleva a Dios como hijos y al encuentro del dem?s como hermanos. Esta agua se derrama para hacernos pasar de la muerte a la vida, de todo lo que es pecado a la vida en amistad con Dios. Nacemos a una dignidad que nos lleva a pasear con Dios en el para?so y nos vuelve testigos de una Alianza de amor, ?sellada con la Sangre redentora del Hijo, en? quien nos hacemos hijos y para que lo? escuchemos? de verdad.

Cuando alguien es bautizado nace un? disc?pulo-misionero de la resurrecci?n de Cristo y capaz de gritar? con valent?a su Evangelio, todo el Evangelio, no solo lo que nos conviene.

Mis hermanos: Que la Iglesia que peregrina en San Justo, se renueve con la gracia de esta Pascua. Comience, hoy, a la luz del Evangelio a vivir en estado de ?Asamblea Diocesana y caminando en comuni?n hacia el Jubileo de oro, encuentre siempre, nuevos impulsos de vida. Sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz. Que? todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando con fidelidad, amando ?y sirviendo como Cristo nos am?.

Por eso: ?Renueva, cristiano tu dignidad!?? ?Iglesia querida de San Justo qu? dices de ti misma??

3. La belleza de la? Pascua? se? concentra toda ella en el altar

Lo primero que vemos al entrar en una iglesia cat?lica es el Altar. Es el ?coraz?n? del Templo.

Dos mesas? se destacan: la de la Palabra de Dios y la del Sacrificio de Cristo. Cada una tiene su belleza, no tanto en como son, sino por lo que se hace en ellas y ?por lo que celebramos en ellas.

El encuentro con ?Cristo resucitado y viviente, se da al escuchar ?la Palabra, que proclama las maravillas de Dios para con nosotros y ?en la Eucarist?a que? hace viva y actual, toda su Pascua. En un poco de pan y de vino, nos regala su Amor sacrificado, su presencia como Cristo total, que nos atrae? y nos abraza a todos, ?para que hagamos con ?l una ofrenda de nuestra vida? al Padre.

La Celebraci?n de la Eucarist?a se hace en el Altar de la misa y en el altar de los corazones, para prolongarse en la vida? de cada d?a. La Misa es fuente y culminaci?n. En ella, Cristo, el Se?or, hace posible nuestro encuentro y nuestra experiencia en la fe, de su Misterio y de sus mismos sentimientos. Somos cambiados desde dentro, por la reconciliaci?n y por las? eficaces palabras de la Consagraci?n, para que lo irradiemos? en todo nuestro ser y obrar. ?l est? dentro? de nosotros para que hagamos de cada d?a ,donde estemos,? un espacio de encuentro, de di?logo y compromiso ciudadano, y siendo en esta rica? realidad matancera,? como la levadura, para ?que fermentemos de Evangelio los ambientes,? como luz al servicio de la Verdad completa y como la? sal?? seamos sabidur?a , para ?vivir? como ciudadanos respetados y no usados? por nada , ni por nadie.

En la Comuni?n hacemos pascua, nos asimila, para que? seamos m?s parecidos a ?l, como hombres nuevos con corazones renovados, para hacer una? Iglesia m?s fiel, una Matanza m?s fraterna y solidaria y una Argentina m?s consustanciada con la herencia? de nuestros padres y a nuestra matriz cultural cristiana y cat?lica, abierta? y ?al servicio de la dignidad humana de todos.

Dese?ndoles? Santa y Feliz Pascua de Resurrecci?n, los abrazo con mi Bendici?n Pastoral.?

?DIOS ES AMOR!

?RENOVEMOS EL ENCUENTRO Y EL ANUNCIO DE JESUCRISTO VIVIENTE??

Mons. Baldomero Carlos Mart?ni, obispo de San Justo?


Publicado por verdenaranja @ 23:12  | Hablan los obispos
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