S?bado, 21 de mayo de 2011

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del quinto domingo de Pascua (Juan 14.1-12), 22 de mayo, redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm arzobispo de Oviedo.

Evangelio del domingo: Acompa?ados en el camino

Fueron tres a?os de andar de ac? para all?. Personas encontradas, palabras pronunciadas, signos y milagros realizados. Cu?ntas cosas en aquel vaiv?n del camino de la vida entre Jes?s y sus disc?pulos. El relato evang?lico de este domingo, narra el entra?able momento en el que ya se vislumbra la despedida. Y como todo adi?s, cuando ?ste se da entre personas que se han querido, que han sido vulnerables a su rec?proco amor, produce una resistencia, la amable rebeli?n de no querer aceptar una separaci?n insufrible. Ese ?no perd?is la calma? en labios de Jes?s sale al paso de la comprensible zozobra, miedo quiz?s, de la gente que m?s ha compartido con el Se?or su Persona y su Palabra.

Toda la vida del Se?or, fue una manifestaci?n maravillosa de c?mo llegar hasta Dios, c?mo entrar en su Casa y habitar en su Hogar. La Persona de Jes?s es el icono, la imagen visible del Padre invisible. Y esto es lo que tan provocatorio resultaba a unos y a otros: que pudiera uno allegarse hasta Dios sin alarde de estrategias complicadas, sin exhibici?n de poder?os, sin arrogancias sabihondas: que Dios fuera tan accesible, que se pudiera llegar a El por caminos en los que pod?an andar los peque?os, los enfermos, los pobres, los pecadores... Y esto ser? en definitiva lo que le costar? la vida a Jes?s.

Ya no es un Rostro tremendo el de Dios, que provoca el miedo o acorrala en una virtud hija de la amenaza y de la mordaza. Ya no es un Rostro tremendo el de Dios, que provoca el miedo o acorrala. Quien cree en Jes?s, cree en su Padre. El camino de Jes?s, es el camino de la bienaventuranza, el de la verdad, el de la justicia, el de la misericordia y la ternura. Pero tal revelaci?n no se reduce a un manifestar imposibles que nos dejar?an tristes por su inalcanzabilidad. Jes?s no s?lo es el Camino, sino tambi?n el Caminante, el que se ha puesto a andar nuestra peregrinaci?n por la vida, vivirlo todo, hasta haberse hecho muerte y dolor abandonado.

Jes?s no se limit? a se?alarnos ?otro camino? sino que nos abraz? en el suyo, y en ese abrazo nos posibilit? andar en bienaventuranzas, en perd?n y paz, en luz y verdad, en gracia. El es Camino y Caminante... m?s grande que todos nuestros tropiezos y ca?das, mayor que nuestras muertes y pecados. Los cristianos no somos gente diferente, ni tenemos exenci?n fiscal para la salvaci?n, sino que en medio de nuestras ca?das y dificultades, en medio de nuestros errores e incoherencias, queremos caminar por este Camino, adherirnos a esta Verdad, y con-vivir en esta Vida: la de Quien nos abri? el hogar del Padre haciendo de nuestra vida un hogar en la que somos hijos ante Dios y hermanos entre nosotros.


Publicado por verdenaranja @ 23:02  | Espiritualidad
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