Lunes, 23 de mayo de 2011

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (23 de abril de 2011). (AICA)

EL TRIPLE SIGNIFICADO DE LA PASCUA????????????

Queridos amigos estamos celebrando una nueva Pascua y cuando, en un d?a como hoy, nos decimos o nos deseamos ?felices pascuas? es importante que tengamos bien claro qu? es lo que expresamos con ese saludo y cu?l es el sentido profundo de nuestra celebraci?n.

En realidad, lo que celebramos es el misterio de la Resurrecci?n del Se?or. Pero ese misterio no solamente considerado como un hecho real, hist?rico, que ha sido la clave de la historia humana sino tambi?n como algo que ata?e concretamente a nuestra vida.

Por eso, cuando decimos ?felices pascuas? ?o ?Cristo ha resucitado?, que es lo mismo, estamos, en realidad, anunciando, proclamando, tres verdades de nuestra fe.

En primer lugar una verdad que ata?e a Jesucristo mismo. El hecho de que, a trav?s de la muerte, el Se?or, en su sant?sima humanidad, entra en la gloria del Padre. La Resurrecci?n de Cristo no es el retorno de Cristo a la vida que llevaba antes como, por ejemplo, en el caso de la resurrecci?n de L?zaro o del hijo de la viuda de Na?n, o de la hijita de Jairo, sino que Cristo entra en la dimensi?n definitiva, en el seno de la Trinidad. El hombre Jesucristo, la humanidad de Jesucristo, queda penetrada de la gloria de Dios y en ?l se anticipa el fin de los tiempos. ?l es la eternidad, ?l es cielo, fuente de Vida eterna para todos los que creen en ?l.

Entonces estamos afirmando algo maravilloso, un acontecimiento ?nico en la historia de la humanidad pero que es el principio de una edad sin fin a la cual los hombres estamos llamados a participar. Con la resurrecci?n del Se?or han comenzado ?los ?ltimos tiempos?.

La segunda dimensi?n de esta afirmaci?n ?felices pascuas; Cristo ha resucitado? es nuestra propia transformaci?n espiritual.

Ya la primera generaci?n cristiana advirti? esto: que la Muerte y la Resurrecci?n de Jesucristo son nuestra salvaci?n, nuestra justificaci?n. Que Cristo Resucitado nos comunica el Esp?ritu que nos da la vida de Dios.

Al decir que Cristo ha resucitado estamos diciendo que nosotros hemos resucitado con ?l, hemos resucitado espiritualmente con ?l. La vida cristiana, la vida en la gracia de Dios, es precisamente eso: es el efecto y la presencia en nosotros de la vida nueva? de Cristo Resucitado, con su Esp?ritu.

Esto aparece claramente en los escritos del Nuevo Testamento y la liturgia y la tradici?n de la Iglesia lo expresan de un modo cabal al establecer que en la Vigilia Pascual, en la Noche de Pascua, encuentran su lugar m?s propio los sacramentos de la Iniciaci?n Cristiana. En la Vigilia Pascual los catec?menos reciben el bautismo, la confirmaci?n y la eucarist?a, y nosotros bautizados ya, renovamos nuestro compromiso bautismal para que esa vida que Cristo nos ha dado se manifieste concretamente en nuestras obras.

Pero hay una tercera dimensi?n de esta verdad de fe ?felices pascuas; Cristo ha resucitado? que tiene que ver con el futuro de la humanidad y del cosmos; es el principio de la resurrecci?n de los muertos, que ser? la transformaci?n de nuestros cuerpos mortales y tambi?n la transformaci?n del universo entero.

Esto es lo que se llama la dimensi?n escatol?gica de la Resurrecci?n de Cristo. En el Credo afirmamos nuestra fe en que Jes?s volver? al fin de los tiempos para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendr? fin. Creemos en un cielo nuevo y una tierra nueva, que no son obra del hombre sino obra de Dios. Este fin de los fines ha comenzado ya en el Se?or Resucitado.

La Pascua, entonces, es una fiesta de alegr?a y de esperanza; pero no hay que creer que esa alegr?a y esa esperanza tiene que tener un efecto autom?tico, casi m?gico, en la vida de todos los d?as.

Por ejemplo: si nosotros, argentinos, que tenemos tantas razones para vivir atribulados, pensamos que por celebrar la Pascua todo va a cambiar, va a mejorar, y que el d?a de ma?ana estaremos todos m?s contentos y felices y las cosas se van a ir acomodando solas, seguramente nos estar?amos enga?ando.

Las cosas se pueden ir mejorando, ciertamente, y los cristianos tenemos esa esperanza, en la medida en que nosotros vivamos en plenitud esa vida nueva que nos trasmite Cristo Resucitado. En la medida en que la fe se proyecte con coherencia en la conducta.

Por eso s?, efectivamente, el cristianismo es una fuente de continua esperanza en la renovaci?n del mundo, pero esa renovaci?n del mundo pasa por nosotros, pasa nuestra fe, por la profundidad y el vigor de nuestra fe, pasa por la coherencia entre nuestra fe y la vida y pasa por nuestro compromiso p?blico y social de dar pleno testimonio de la verdad cristiana.

Entonces s?, con paciencia, con esfuerzo, con dolor ?porque el misterio de la Cruz es insoslayable- podemos contribuir a una transformaci?n de las cosas. Nos anima esta esperanza. Y esta esperanza es la que hoy nosotros compartimos cuando nos decimos, como yo les digo a ustedes, felices pascuas.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 22:31  | Hablan los obispos
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