S?bado, 04 de junio de 2011

ZENIT publica el texto del mensaje que el Papa XVI ha enviado a los participantes a la XIV Asamblea General de la Acci?n Cat?lica Italiana, que se ha celebrado en Roma del 6 al 8 de mayo de 2011 sobre el tema ?Vivir la fe, amar la vida. El compromiso educativo de la Acci?n Cat?lica?.

?Queridos amigos de la Acci?n Cat?lica Italiana!

Est?is reunidos en vuestra Asamblea general sobre el tema: Vivir la fe, amar la vida. El compromiso educativo de la Acci?n Cat?lica, para reafirmar vuestro amor a Cristo y a la Iglesia y renovar el camino de vuestra Asociaci?n, con el compromiso de asumir plenamente vuestra responsabilidad laica al servicio del Evangelio. Sois adolescentes, j?venes y adultos que se ponen al disposici?n del Se?or en la Iglesia con un compromiso solemne, p?blico, en comuni?n con los Pastores, para dar un buen testimonio en todos los ?mbitos de la vida. Vuestra presencia es omnipresente en las parroquias, en las familias, en los barrios, en los ambientes sociales: una presencia que viv?s en la cotidianidad y en la aspiraci?n a la santidad. Vuestros ni?os y chicos, adolescentes y j?venes quieren ser festivos y felices, generosos y valientes, como el beato Pier Giorgio Frassati.

Ten?is el empuje de la dedicaci?n en la construcci?n de la ciudad y valent?a de servicio en las instituciones, como Vittorio Bachelet, como el beato Alberto Marvelli, como Giuseppe Toniolo, que pronto ser? proclamado beato. En vuestro proyecto de formaci?n humana y cristiana quer?is ser amigos fieles de Cristo, como las beatas Pierina Morosini y Antonia Mesina, como la venerable Armida Barelli. Quer?is reavivar nuestras comunidades con ni?os fascinantes por la pureza de su coraz?n, como Antonietta Meo, capaces de atraer tambi?n a los padres, a Jes?s. Cuando acojo a vuestros j?venes con ocasi?n de la Navidad o del mes de la paz, me quedo siempre admirado de la autenticidad con la que comunican la alegr?a del Se?or.

Me reun? el a?o pasado, en octubre, con vuestros adolescentes y los j?venes, comprometidos y alegres, amantes de la verdadera libertad que les conduce a una vida generosa, a un apostolado directo. Tienen ante s? el ejemplo de hombres y mujeres contentos con su fe, que quieren acompa?ar a las nuevas generaciones con amor, con sabidur?a y con la oraci?n, que pretenden construir con paciencia tejidos de vida comunitaria y afrontar los problemas m?s apremiantes de la vida cotidiana de la familia: la defensa de la vida, el sufrimiento de las separaciones y del abandono, la solidaridad en las desgracias, la acogida de los pobres y de los ap?tridas. Os siguen presb?teros asistentes que saben bien que significa educar a la santidad. En las di?cesis est?is llamados a colaborar con vuestros obispos, de manera constante, fiel y directa, en la vida y en la misi?n de la Iglesia. Todo esto no nace espont?neamente, sino con una respuesta generosa a la llamada de Dios de vivir con plena responsabilidad el Bautismo, la dignidad del ser cristianos. Por esto os organiz?is en asociaciones con ideales y calidades precisas como lo indica el Concilio Ecum?nico Vaticano II: una asociaci?n que tiene la finalidad apost?lica de la Iglesia, que colabora con la jerarqu?a, que se manifiesta como cuerpo org?nico y que recibe de la Iglesia un mandato expl?cito (cfr.Decr. Apostolicam actuositatem, 20). Sobre la base de lo que sois, querr?a, queridos amigos, en los pasos de mis venerados Predecesores, confiaros algunas indicaciones de compromiso.

1. La perspectiva educativa

En la l?nea marcada por los obispos de las iglesias situadas en Italia, est?is particularmente llamados a valorar vuestra vocaci?n educativa. La Acci?n Cat?lica es una fuerza educativa cualificada, sostenida por buenos instrumentos, por una tradici?n centenaria. Sab?is educar a los ni?os y a los j?venes con la ACR, sab?is llevar a cabo recorridos educativos con adolescentes y j?venes, sois capaces de una formaci?n permanente para los adultos. Vuestra acci?n ser? mayormente incisiva si, como ya hac?is, trabaj?is m?s todav?a entre vosotros con una ?ptica profundamente unitaria y favorec?is colaboraciones con otras fuerzas educativas sean eclesiales o civiles. Para educar es necesario ir m?s all? de la ocasi?n, el momento inmediato, y construir, con la colaboraci?n de todos, un proyecto de vida cristiana fundado sobre el Evangelio y sobre el Magisterio de la Iglesia, poniendo en el centro una visi?n integral de la persona. Vuestro Proyecto Formativo es v?lido para muchos cristianos y hombres de buena voluntad, sobre todo si pueden ver en vosotros, modelos de vida cristiana, de compromiso generoso y gozoso, de interioridad profunda y de comuni?n eclesial.

2. La propuesta de la santidad

Vuestras asociaciones son gimnasios de santidad, en la que os entren?is con dedicaci?n plena en la causa del Reino de Dios, en un sistema de vida profundamente evang?lica que os caracteriza como como laicos creyentes en los lugares de la vida cotidiana. Esto exige oraci?n intensa ya sea comunitaria o personal, la escucha continuada de la Palabra de Dios, y una asidua vida sacramental. Es necesario hacer del t?rmino ?santidad? un palabra com?n, no excepcional, que no designe s?lo a estados heroicos de vida cristiana, sino que indique en la realidad de todos los d?as, una respuesta decidida y una disponibilidad a la acci?n del Esp?ritu Santo.

3. La formaci?n al compromiso cultural y pol?tico

Santidad dignifica tambi?n para vosotros darse al servicio del bien com?n seg?n los principios cristianos, ofreciendo, en la vida de la ciudad, presencias cualificadas, gratuitas, rigurosas en los comportamientos, fieles al magisterio eclesial y orientadas al bien de todos. La formaci?n en el compromiso cultural y pol?tico representa para vosotros, por tanto, una labor importante que exige un pensamiento plasmado del Evangelio, capaz de debatir ideas y propuestas v?lidas para los laicos. Este es un compromiso que se cumple sobre todo, a partir de la vida cotidiana, de madres y padres que luchan en los desaf?os de la educaci?n de los hijos, de trabajadores y de estudiantes, de centros de cultura orientados al servicio del crecimiento de todos. Italia ha atravesado periodos hist?ricos dif?ciles y ha salido de ellos reforzada, tambi?n gracias a la dedicaci?n incondicional de los laicos cat?licos, comprometidos con la pol?tica y las instituciones. Hoy la vida p?blica del pa?s exige una respuesta ulterior y generosa por parte de los creyentes, para que pongan a disposici?n de todos, sus propias capacidades y fuerzas espirituales, intelectuales y morales.

4. Un amplio compromiso en la gran conmoci?n del mundo y del Mediterr?neo

Os pido finalmente, que se?is generosos, acogedores, solidarios y sobre todo, comunicadores de la belleza de la fe. Muchos hombres, mujeres y j?venes se ponen en contacto con nuestro mundo, que conocen superficialmente, cegados por im?genes ilusorias, y que necesitan no perder la esperanza, no vender su dignidad. Tienen necesidad de pan, de trabajo, de libertad, de justicia, de paz, de que se reconozcan sus propios e inderogables derechos de Hijos de Dios. Necesitan la fe, y nosotros podemos ayudarles, respetando sus convicciones religiosas, en un intercambio libre y sereno, ofreciendo con sencillez, franqueza y celo nuestra fe en Jesucristo. En la construcci?n de la historia de Italia, la Acci?n Cat?lica -como ya escrib? al Presidente de la Rep?blica con ocasi?n del 150 aniversario de la Unidad de Italia- tuvo una gran papel, esforz?ndose en mantener unidos el amor a la patria y la fe en Dios. Esparcida por todo el territorio nacional, tambi?n hoy puede contribuir a crear una cultura popular, difundida, positiva, y formar personas responsables, capaces de ponerse al servicio del pa?s, como en el periodo en el que se elabor? la Carta Constitucional y se reconstruy? el pa?s despu?s de la II Guerra Mundial. La Acci?n Cat?lica puede ayudar a Italia a responder a su peculiar vocaci?n, colocada en Mediterr?neo, encrucijada de culturas, de aspiraciones, de tensiones que exigen una gran fuerza de comuni?n, de solidaridad y de generosidad. Italia siempre ha ofrecido a los pueblos cercanos y lejanos, la riqueza de su cultura y de su fe, de su arte y de su pensamiento. Hoy vosotros, cristianos laicos, est?is llamados a ofrecer con convicci?n, la belleza de vuestra cultura y las razones de vuestra fe, m?s all? de la solidaridad fraterna, para que Europa este a la altura del desaf?o actual de la ?poca.

Dirijo a toda la Asamblea mi saludo m?s cordial, saludo al Presidente, el profesor Franco Miano, el Asistente general, monse?or Domenico Sigalini, y a todos los delegados, y a todos y cada uno de la gran familia de la Acci?n Cat?lica env?o una especial Bendici?n Apost?lica.

Desde el Vaticano, 6 de mayo 2011

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
? Copyright 2011 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Habla el Papa
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