Martes, 07 de junio de 2011

ZENIT? nos ofrece la nota explicativa del director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi, que acompa?a a la Instrucci?n pastoral Universae Ecclesiae, hecha p?blica el viernes 13 de Mayo de 2011 por la Comisi?n Pontificia ?Ecclesia Dei?.

La Instrucci?n sobre la aplicaci?n del Motu proprio "Summorum Pontificum" (7 de julio de 2007, que entr? en vigor el 14 de septiembre de 2007) fue aprobada por el Papa Benedicto XVI el 8 de abril y lleva la fecha del 30 de abril, memoria lit?rgica de San P?o V, Papa.

La Instrucci?n, seg?n las primeras palabras del texto latino, se llama "Universae Ecclesiae" y es de la Pontificia Comisi?n "Ecclesia Dei", a la que el Papa hab?a confiado -entre otras cosas- la responsabilidad de garantizar el cumplimiento y la aplicaci?n del Motu proprio. Por eso, est? firmada por su Presidente, el Cardenal William Levada, y por el Secretario, Monse?or Guido Pozzo.

El documento se envi? a todos los obispos hace unas semanas. Recordamos que "las instrucciones? aclaran las prescripciones de las leyes y desarrollan y determinan las formas en que han de ejecutarse" (CIC, can. 34). Como se indica en el n.12, la Instrucci?n se publica "con el fin de garantizar la correcta interpretaci?n y la recta aplicaci?n del Motu proprio "Summorum Pontificum".

Era natural que a la ley contenida en el Motu proprio siguiese la Instrucci?n sobre su aplicaci?n. El hecho de que esto suceda ahora, a m?s de tres a?os de distancia, se explica f?cilmente recordando que en la Carta que acompa?aba el Motu proprio el Papa dec?a expl?citamente a los obispos: "Os invito a escribir a la Santa Sede, tres a?os despu?s de la entrada en vigor de este Motu proprio. Si realmente hubieran surgido serias dificultades, se buscar?n los modos para hallar remedio". La Instrucci?n es, por lo tanto, el resultado de la verificaci?n trienal de la aplicaci?n de la ley, que estaba prevista desde el principio.

El documento presenta un lenguaje sencillo y de f?cil lectura. Su Introducci?n (nn. 1-8) recuerda brevemente la historia del Misal Romano hasta la ?ltima edici?n de Juan XXIII, en 1962, y del nuevo Misal aprobado por el Papa Pablo VI en 1970, tras la reforma lit?rgica del Concilio Vaticano II y reafirma el principio fundamental de que se trata de "dos formas de la Liturgia Romana, definidas respectivamente?ordinaria?y?extraordinaria: son dos usos del ?nico Rito romano, que se colocan uno al lado del otro. Ambas formas son expresi?n de la misma?lex orandi?de la Iglesia. Por su uso venerable y antiguo, la?forma extraordinaria?debe ser conservada con el honor debido" (n. 6).

Tambi?n se reafirma el objetivo del Motu proprio, dividi?ndolo en los siguientes tres puntos: a) Proporcionar a todos los fieles la Liturgia Romana en el uso m?s antiguo, considerada un tesoro precioso que hay que preservar: b) Garantizar y asegurar realmente, a cuantos lo pidan, el uso de la?forma extraordinaria?c) Promover la reconciliaci?n dentro de la Iglesia (cf. n. 8).

Una breve secci?n del documento (nn. 9-11) recuerda las funciones y atribuciones de la Comisi?n "Ecclesia Dei", a la que el Papa "ha conferido potestad ordinaria vicaria" en la materia. Esto implica, entre otras, dos consecuencias muy importantes. En primer lugar, que puede decidir sobre los recursos que se le presenten contra eventuales medidas por parte de obispos o de otros ordinarios, que contrasten con las disposiciones del Motu proprio (dando la posibilidad de apelar ulteriormente contra las decisiones de la misma Comisi?n ante el Tribunal Supremo de la Signatura Apost?lica). Adem?s, la Comisi?n, con la aprobaci?n de la Congregaci?n para el Culto Divino, debe encargarse de la eventual edici?n de los textos lit?rgicos para la?forma extraordinaria?del Rito romano (en este documento se expresa el deseo, por ejemplo, de que se incluyan nuevos santos y nuevos prefacios).

La parte propiamente normativa del documento (nn. 12-35) contiene 23 breves puntos sobre diversos argumentos.

Se reafirma la competencia de los obispos diocesanos para la aplicaci?n del Motu proprio, recordando que, en caso de controversia sobre la celebraci?n en laforma extraordinaria?juzgar? la Comisi?n "Ecclesia Dei".

Se aclara el concepto de "coetus fidelium" (es decir, "grupo de fieles")?stabiliter existens?("estable") que desean de poder asistir a la celebraci?n en la?forma extraordinaria. Aun dejando a la sabia valoraci?n de los pastores la estimaci?n del n?mero de personas necesario para constituirlo, se precisa que no debe estar necesariamente compuesto por personas pertenecientes a una sola parroquia, sino tambi?n por personas de diferentes parroquias e incluso de diferentes di?cesis. Teniendo siempre en cuenta el respeto de las exigencias pastorales m?s amplias, la Instrucci?n propone un esp?ritu de "generosa acogida" hacia los grupos de fieles que soliciten la?forma extraordinaria?o los sacerdotes que pidan celebrar ocasionalmente en esa forma con algunos fieles.

Es muy importante la aclaraci?n (n. 19), seg?n la cual los fieles que piden la celebraci?n en?forma extraordinaria?"no deben sostener o pertenecer de ninguna manera a grupos que se manifiesten contrarios a la validez o legitimidad de la?forma ordinaria" y/o a la autoridad del Papa como Pastor Supremo de la Iglesia universal. Esto estar?a en total contradicci?n con el objetivo de "reconciliaci?n" del Motu proprio mismo.

Se ofrecen importantes indicaciones sobre el "sacerdote id?neo" en la celebraci?n en la?forma extraordinaria. Naturalmente, no debe tener impedimentos desde el punto de vista can?nico, debe conocer suficientemente bien el lat?n y el rito que va a celebrar. Por ello, se alienta a los obispos a que ofrezcan en los seminarios oportunidades de formaci?n adecuada para este fin, y se indica la posibilidad de recurrir, si no hay sacerdotes id?neos, a la colaboraci?n de los sacerdotes de los Institutos erigidos por la Comisi?n "Ecclesia Dei" (que normalmente utilizan la?forma extraordinaria).

La Instrucci?n hace hincapi? en que cada sacerdote, sea secular o religioso, tiene licencia para celebrar la Misa "sin pueblo" en la?forma extraordinaria?si lo desea. Por eso, si no se trata de celebraciones con pueblo, los religiosos no tienen necesidad del permiso de sus superiores.

Siguen ?por lo que respecta a la?forma extraordinaria-?normas relativas a las reglas lit?rgicas y al uso de libros lit?rgicos (como el Ritual, el Pontifical, el Ceremonial de los obispos), a la posibilidad de utilizar la lengua vern?cula para las lecturas (adem?s de la lengua latina, o como alternativa en las "Misas le?das"), a la posibilidad para el clero de usar el Breviario anterior a la reforma lit?rgica, a la posibilidad de celebrar el Triduo Sacro en Semana Santa para los grupos de fieles que piden el rito antiguo. Con respecto a las ordenaciones sagradas, el uso de los libros lit?rgicos m?s antiguos s?lo se permite en los Institutos que dependen de la Comisi?n "Ecclesia Dei".

Tras la lectura del documento, se tiene la impresi?n de tratarse de un texto muy equilibrado, que trata de promover ?seg?n la intenci?n del Papa- el uso de la liturgia anterior a la reforma por parte de sacerdotes y fieles que sientan este deseo sincero para su bien espiritual; m?s a?n, trata de garantizar la legitimidad y la eficacia de dicho uso en la medida de lo razonablemente posible. Al mismo tiempo, el texto est? animado por la confianza en la sabidur?a pastoral de los obispos, e insiste con mucha fuerza en el esp?ritu de comuni?n eclesial, que debe estar presente en todos -fieles, sacerdotes, obispos- para que el objetivo de reconciliaci?n, tan presente en la decisi?n del Santo Padre, no sea obstaculizado o frustrado, sino favorecido y alcanzado.


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