Viernes, 10 de junio de 2011

Reflexi?n a las lecturas del domingo de Pentecost?s - A, ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL D?A DEL SE?OR".

ECOS DEL D?A DEL SE?OR
Domingo de Pentecost?s?

Queridos amigos y amigas:

Por fin hemos llegado a Pentecost?s. De este modo, ?llega a su plenitud, a su punto culminante, el clima festivo y alegre que compartimos los cincuenta d?as de Pascua. Por eso se llama Pentecost?s, cincuenta d?as.

Dice el antiguo catecismo: ??Qu? celebramos el Domingo de Pentecost?s?

?El Domingo de Pentecost?s celebramos que Jes?s ha enviado el Esp?ritu Santo sobre los ap?stoles y contin?a envi?ndolo sobre nosotros?.

Se trata de dos realidades distintas: a) La venida del Esp?ritu Santo a los disc?pulos el d?a de Pentecost?s b) La venida del Esp?ritu Santo a cada cristiano.

Del Esp?ritu Santo hemos dicho ya algo en los ECOS del domingo 6? de Pascua. A ellos me remito.

La primera lectura de este domingo nos narra el acontecimiento de Pentecost?s: La casa, los disc?pulos, el viento recio, las lenguas de fuego, el asombro de todos los que les escuchan hablando en lenguas extra?as, la gran transformaci?n de los ap?stoles, la explicaci?n de S. Pedro.

?Es todo tan hermoso...!

Ya Jes?s les hab?a advertido: ?Recibir?is la fuerza del Esp?ritu Santo que vendr? sobre vosotros y ser?is mis testigos en Jerusal?n, en toda Judea y Samar?a y hasta el conf?n de la tierra?. (Hch 1, 8).

Y dicen que el Libro de los Hechos, el llamado ?evangelio del Esp?ritu Santo?, es la narraci?n del cumplimiento de estas palabras del Se?or: Comienza en Jerusal?n? Luego en toda Judea y Samar?a, hasta que se llega a Roma, la capital del Imperio.

Pero los ap?stoles no recibieron s?lo el Esp?ritu Santo, sino tambi?n la misi?n de transmitirlo a cada cristiano. ?Y con cu?nto inter?s procuraban hacerlo!

Cada uno necesita ?su pentecost?s?, que haga posible su vida cristiana en su ser y en su hacer?

Y nuestro pentecost?s es el sacramento de la Confirmaci?n? Algo dec?a el otro d?a, cuando hablaba de de la primera Confirmaci?n que conocemos, la de Samar?a. (Hch 8, 14-16). Y de eso se trata: Los obispos, sucesores de los ap?stoles, por la oraci?n, la imposici?n de las manos y la unci?n con el santo crisma ?nos dan el Esp?ritu Santo.

?Qu? un ser humano sin esp?ritu?

Un cad?ver. Se dice ?expir?, es decir, exhal? el esp?ritu.

Pues eso es un ser humano sin el Bautismo, que lo infunde de un modo inicial y sin la Confirmaci?n que lo infunde en plenitud: Un cad?ver en el ser y hacer cristiano. Nos lo recuerda S. Pablo en la segunda lectura de hoy: ?Nadie puede decir Jes?s es Se?or si no es bajo la acci?n del Esp?ritu Santo?.

Y el Evangelio nos presenta a Jesucristo transmitiendo a los disc?pulos el Don del Esp?ritu al anochecer? del mismo d?a de la Resurrecci?n. ?Ten?a prisa el Se?or?? ?Es La necesidad y la novedad del Esp?ritu Santo!

Jesucristo es el ?dador? del Esp?ritu Santo, que es el Don m?s grande e importante que nos obtuvo con su muerte y resurrecci?n.

En el Evangelio de la v?spera nos dice S. Juan: ?Todav?a? no se hab?a dado el Esp?ritu, porque Jes?s no hab?a sido glorificado?. (Jn 7,39).

La Iglesia es consciente de la gran diferencia que existe entre los ap?stoles y nosotros en la forma, sobre todo externa, de recibir el Esp?ritu del Se?or. Por eso en la oraci?n colecta de la Misa de hoy decimos: ?? Y no dejes de realizar hoy en el coraz?n de tus fieles aquellas mismas maravillas que obraste en los comienzos de la predicaci?n evang?lica?.?

?Maravillas en el coraz?n de los fieles?. De eso se trata. ?Son m?s grandes y valiosas que las otras!

Para eso nos hemos venido preparando ?para celebrar Pentecost?s: Para acoger una nueva efusi?n del Esp?ritu del Se?or en nosotros mismos, en la Iglesia y en el universo entero. Especialmente, renovando aquel Don que recibimos en el Bautismo y, sobre todo, en la Confirmaci?n.

Los jud?os este d?a de Pentecost?s celebraban la ?Fiesta de las Cosechas? y recordaban el d?a en que Mois?s recibi? del Se?or las Tablas de la Ley, los mandatos ?del Se?or?

Es hermoso contemplar la gran fiesta cristiana desde esta perspectiva: Viene el Esp?ritu Santo para hacer posible que los ?frutos? de la Redenci?n comenzaran a recogerse y a compartirse en el mundo entero? Y para que la ?Ley Nueva?, la de la libertad, la de la vida seg?n el Esp?ritu, comenzara a abrirse paso en el mundo redimido.

Por todo ello, nos viene bien celebrar este d?a la Jornada de la Acci?n Cat?lica y del Apostolado Seglar.?

Junto con estas reflexiones, pensamientos, sentimientos diversos, les deseo un feliz Domingo, el D?a del Se?or?.?


Publicado por verdenaranja @ 20:11  | Espiritualidad
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