Mi?rcoles, 15 de junio de 2011

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas.

?C?mara hiperb?rica o sagrario?

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Unos amigos chinos de la costa de Tapachula me preguntaron si ya hab?a probado las bondades de la ?c?mara hiperb?rica?. Les pregunt? qu? era eso y me explicaron que es un ?recinto cuya presi?n interior es superior a la atmosf?rica?, que oxigena el cerebro y todo el organismo, para descansar y distensionarse. Les respond?, sin mucho pensar, que yo logro eso y mucho m?s s?lo con el Sagrario, ante Jes?s vivo y resucitado. Con El platico y me alimento todos los d?as; me fortalezco, me consuelo y me animo; me reviso, me cuestiono y me exijo; con eso me oxigeno para empezar o concluir el trabajo, y todo gratis, sin gastar un solo centavo.

Cada quien tiene su sistema para descansar y reanimarse. Unos acuden a sic?logos y terapeutas de toda tendencia, a veces con costos muy elevados. Otros leen, duermen, ven televisi?n, descansan, pasean, buscan a sus amistades, o incluso se refugian en el alcohol, las drogas, el abuso de sexo, etc. No faltan quienes andan buscando ansiosos las ?ltimas novedades para combatir su stress permanente, a veces con resultados transitorios o nulos. Mantenerse en b?squeda es inicio de curaci?n.

JUZGAR
Estoy plenamente convencido de que Jes?s es el ?nico camino, la ?nica verdad, la ?nica vida, para todo el que busca sinceramente. El dice: ?Yo soy la puerta; quien entre por m? se salvar?, podr? entrar y salir y encontrar? pastos. El ladr?n s?lo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia? (Jn 10,9-10). ?Por qu? no te acercas a El? Nada pierdes y ganas mucho. Ganas todo, porque encuentras todo lo que necesitas.

Con toda claridad Jes?s afirma: ?Vengan a m? todos los que est?n fatigados y agobiados, y yo los aliviar?. Tomen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de m? que soy manso y humilde de coraz?n, y hallar?n descanso para su alma, porque mi yugo es suave y mi carga ligera? (Mt 11,28-30). Es verdad; apartarse del quehacer ordinario, dedicarle al menos una media hora diaria, o si se puede una hora, entrar a una iglesia donde est? el Sagrario con el Sant?simo Sacramento, y platicar, de coraz?n a coraz?n, con Jes?s que nos ve, nos oye, nos comprende, nos ama, se levanta uno renovado, fortalecido, descansado, rejuvenecido. Es una medicina mejor que cualquier otra. Es una terapia de resultados incre?bles. Es mucho m?s desestresante que cualquier otro ejercicio, f?sico o sicol?gico. Como dice el Salmo 34(33): ?Haz la prueba y ver?s qu? bueno es el Se?or; dichoso quien se refugia en ?l? Los que miran hacia ?l, quedar?n radiantes; no habr? sonrojo en su semblante. Si el afligido invoca al Se?or, ?l lo escucha y lo salva de sus angustias? Nada les falta a los que lo temen; los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Se?or no carecen de nada?

El Salmo 23(22) es muy alentador, con su lenguaje simb?lico: ?El Se?or es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hace fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. Me gu?a por el sendero recto; as?, aunque camine por ca?adas oscuras, nada temo, porque t? est?s conmigo, tu vara y tu cayado me dan seguridad?.

ACTUAR
La vida no es tranquila. Quien m?s quien menos, quien de una forma quien de otra, todos tenemos problemas. A?n no estamos en el para?so y a veces la cruz se hace pesada, y hasta muy pesada. No faltan incomprensiones y persecuciones. Pero no estamos solos. Jesucristo est? con nosotros y nos dice que no tengamos miedo (Jn 14,27).

Busca a Jes?s, de preferencia en el Sagrario, y ver?s que tu cruz se hace menos pesada, porque El lleva la parte m?s dura; con El, le encontrar?s un nuevo sentido redentor a tus sufrimientos. Conf?ale lo que te aflige; saldr?s de su presencia con nuevos br?os para enfrentarte a lo que sea; no sufrir?s angustias desmedidas ni insalvables. Plat?cale con confianza tus proyectos, tambi?n tus alegr?as, y El te iluminar? para discernir lo conveniente.

Pide al Esp?ritu Santo que te conceda una fe suficiente, para descubrir a Jes?s vivo, resucitado, presente en el Sagrario, y superar?s el stress, la soledad, los fracasos, la desesperaci?n. El te acompa?a y te comprende, te levanta y te sostiene.


Publicado por verdenaranja @ 23:02  | Hablan los obispos
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