Martes, 21 de junio de 2011

ZENIT???publica un an?lisis que ha compartido monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo ?Caos clim?tico?.

Caos clim?tico

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Estamos realizando nuestra asamblea ordinaria diocesana, sobre la pastoral de la tierra. Al describir la situaci?n que est?n viviendo las comunidades, comprobamos que no s?lo sufren un cambio clim?tico, sino que les llegan los efectos de un verdadero caos mundial, generado por el imperante modelo econ?mico, en particular por la industrializaci?n y la tecnolog?a que no respetan el medio ambiente.

Resalto algunas cosas que se dijeron: Hay compra-venta de tierras, venta de ojos de agua y de madera, contaminaci?n de r?os y ojos de agua, aumento de basura por pl?stico, bolsas y latas que tapan los drenajes. Consumismo de productos desechables y de refrescos embotellados. No se separa la basura org?nica e inorg?nica. Siguen la deforestaci?n de ?rboles y las quemazones. Hay m?s calor. Contaminan el medio ambiente la quema de ca?a, los veh?culos, los que hacen carb?n y los le?eros, as? como los ruidos espantosos que no dejan descansar. Hemos acabado con algunas plantas medicinales, con especies de animales y verduras. Hay mucha erosi?n. Con el uso de qu?micos, buscamos producir m?s para ganar dinero, no tanto para comer. La reconversi?n agr?cola aumenta las ganancias, pero se dejan de producir ma?z y frijol, base de la alimentaci?n popular. La ambici?n del dinero causa enormes estragos ecol?gicos. Escasez y poco cuidado del agua. Llueve menos. Los agroqu?micos aumentan el c?ncer y otras enfermedades, como leucemia, viruela, v?mito, diarrea, diabetes. Maltrato y p?rdida de respeto a la madre tierra; ya no se le ve como regalo de Dios, sino como negocio. Se destruyen los cerros por la explotaci?n de los bancos de arena. Gente desconocida llega a tomar muestras de tierras y agua, con autorizaci?n de instancias federales. Falta coherencia en algunos agentes de pastoral y del pueblo. Visi?n parcial de la problem?tica. Nos falta m?s articulaci?n en esta pastoral.

JUZGAR

Alguien se podr?a preguntar por qu? estamos abordando este tema. ?Es meternos en pol?ticas que no nos incumben? ?Es perder nuestra identidad pastoral?

Dijo el Papa Benedicto XVI a los brasile?os, con ocasi?n de su Campa?a de Fraternidad: ?El deber de cuidar del medio ambiente es un imperativo que nace de la conciencia de que Dios conf?a su creaci?n al hombre no para que ejerza sobre ella un dominio arbitrario, sino para que la conserve y la cuide como un hijo cuida la herencia de su padre? (marzo 2011).

Y en su homil?a durante la reciente Vigilia Pascual: ?La historia que Dios ha fundado abarca incluso los or?genes, hasta la creaci?n. Omitir la creaci?n significar?a malinterpretar la historia misma de Dios con los hombres, disminuirla, no ver su verdadero orden de grandeza. Nuestra profesi?n de fe comienza con estas palabras: ?Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra?. Si omitimos este comienzo del Credo, toda la historia de la salvaci?n queda demasiado reducida y estrecha. La Iglesia conduce al hombre al encuentro con Dios y, por tanto, con el principio de todas las cosas. Dios se nos manifiesta como Creador, y por esto tenemos una responsabilidad con la creaci?n. Nuestra responsabilidad llega hasta la creaci?n, porque ?sta proviene del Creador. Puesto que la creaci?n pertenece a Dios, podemos confiar plenamente en El. Y porque El es Creador, puede darnos la vida eterna. La alegr?a por la creaci?n, la gratitud por la creaci?n y la responsabilidad respecto a ella van juntas? (23 abril 2011).

ACTUAR

Se propone pensar primero en el autoconsumo y luego en el mercado; evangelizar a los de arriba, pues son ellos quienes causan tantos estragos; impulsar cursos de abonos org?nicos; concientizar sobre el cuidado de la madre tierra, del agua, de los manantiales y de los cerros; defender las semillas criollas; poner barreras vivas, sembrando ?rboles o plantas en los bordos; recoger basura y separar org?nico de inorg?nico; evitar desechables, comida chatarra y quema de rozaduras; disminuir uso de qu?micos, dejar descansar la tierra y reforestar; promover colectivos de producci?n, hortalizas org?nicas y mercados org?nicos. Recuperar el trueque y el trabajo en com?n. Usar estufas y hornos ahorradores de le?a.


Publicado por verdenaranja @ 22:38  | Hablan los obispos
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