Martes, 05 de julio de 2011

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (12 de junio de 2011) (AICA)

PENTECOST?S????????????

Con la celebraci?n de Pentecost?s, a cincuenta d?as de la Pascua, llega a su plenitud la obra de Jesucristo. Comprender el significado de Pentecost?s, como presencia viva y actuante del Esp?ritu de Cristo Resucitado, es comprender la riqueza y lo propio de la vida cristiana. Jesucristo no nos ha dejado una doctrina sino una vida, o mejor dicho, nos ha dejado su Evangelio como Vida Nueva. La misi?n del Esp?ritu Santo es comunicarnos como gracia la obra de Jesucristo.

?l no nos ense?a nada nuevo, su misi?n es convertir en vida todo lo que Jesucristo nos ense??. La vida cristiana, lejos de todo voluntarismo, es el testimonio de la presencia de Dios. San Agust?n que hab?a comprendido d?nde est? la fuerza del cristiano dec?a: Se?or, no me des un mandamiento porque no tengo fuerza para cumplirlo, dame tu gracia, dame tu Esp?ritu y despu?s p?deme lo que quieras.

Querer hacer del cristianismo un manual de buena conducta es desconocer lo que le es propio. Su verdad es respuesta a la realidad del hombre en cuanto ser necesitado de una presencia que lo sane. Hay en el hombre una herida que debe ser sanada, una unidad que debe ser reconstruida, esta es la obra de Jesucristo. Hay un sue?o del hombre naturalmente bueno que no responde a la realidad, porque desconoce la fragilidad de la condici?n humana junto a su grandeza.

San Pablo expresaba esta condici?n del hombre diciendo: hago el mal que no quiero y dejo de hacer el bien que quiero, hay en mi interior, dec?a, una lucha de la que no me puedo librar con mis solas fuerzas (cfr. Rom.7, 14-25). Nos cuesta hablar del pecado, sin embargo, es una realidad que limita al hombre, deteriora sus relaciones y crea situaciones de pecado en la vida de la sociedad. La obra de Jesucristo est? orientada, precisamente, a reconstruir en el hombre la imagen de hijo de Dios herida por el pecado. Esta obra que se cumple en Jesucristo, se hace vida por la acci?n del Esp?ritu Santo.

Cuando Jesucristo se despide de los ap?stoles les dice: ?yo estar? siempre con ustedes hasta el fin del mundo? (Mt. 28, 20). Este estar con nosotros se hace realidad por medio del Esp?ritu Santo. ?l act?a interiormente como gracia que nos sana y eleva espiritualmente, pero necesita de nuestra apertura o docilidad. Sin su presencia no hay vida cristiana. La mejor actitud frente a la misi?n del Esp?ritu Santo es un clima de oraci?n. Me permito compartir la secuencia que rezamos en la liturgia de Pentecost?s: Ven, Esp?ritu Santo, y env?a un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad, dulce hu?sped del alma, suave alivio de los hombres. T? eres descanso en el trabajo, templanza en las pasiones, alegr?a en nuestro llanto. Sin tu ayuda divina nos hay nada en el hombre, nada que sea inocente. Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, sana nuestras heridas. Suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nuestros desv?os. El hombre nuevo crea nuevas relaciones y revierte aquella situaci?n de pecado. Esta es la obra del Esp?ritu Santo.

Con la alegr?a y la esperanza de celebrar un nuevo Pentecost?s les hago llegar junto a mi afecto y oraciones, mi bendici?n en el Se?or.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 23:10  | Hablan los obispos
 | Enviar