Mi?rcoles, 06 de julio de 2011

ZENIT nos?ofrece el discurso que monse?or Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas en Ginebra, realiz? el 3 de junio en la 17? Sesi?n del Consejo de de Derechos Humanos sobre el tema de la violencia contra la mujer.

Se?or presidente,

La Delegaci?n de la Santa Sede acoge con satisfacci?n el segundo informe sobre el tema de la violencia contra la mujer, un tema que concierne a los derechos humanos y que justamente recibe una mayor conciencia entre el p?blico general y que ha reforzado los esfuerzos de los estados para lograr un tratamiento justo y equitativo de las mujeres.

Como se se?ala en el informe, la ra?z del problema reside en el punto de vista de la mujer que ignora o rechaza su igual dignidad. A pesar de los progresos realizados, la violencia contra las mujeres sigue siendo una realidad tr?gica. La violaci?n se usa como arma de guerra durante los conflictos, se trafica con las ni?as como si fuesen mercanc?as; se abusa de las trabajadoras dom?sticas con impunidad; se rapta a mujeres, obligadas a convertirse, obligadas a casarse y otras obligadas a abortar. Si bien la violencia es m?s frecuente donde hay pobreza e inestabilidad social, debemos reconocer que algunos sistemas legales y tradiciones todav?a la toleran. Este tratamiento negativo y desigual de las mujeres a menudo causan efectos negativos a largo plazo, efectos sociales y psicol?gicos negativos. Todav?a queda un largo camino que recorrer para poder prevenir la violencia contra las mujeres y las ni?as y lograr una igualdad efectiva en todas partes.

Como el Papa Benedicto XVI destac?: ?Hay lugares y culturas donde las mujeres est?n discriminadas o infravaloradas por el solo hecho de ser mujeres, donde se recurre incluso a argumentos religiosos y familiares, sociales y culturales de presi?n para mantener la desigualdad de los sexos, donde los actos de violencia se realizan contra las mujeres, convirti?ndolas en objeto de maltrato y de explotaci?n en la publicidad y en la industria de consumo y entretenimiento. Ante fen?menos graves y persistentes el compromiso cristiano es cada vez m?s urgente para que en todas partes se promueva una cultura que reconozca la dignidad que pertenece a los mujeres, en la ley y en la realidad concreta?.[1]

Las formas personales y estructurales de violencia contra las mujeres est?n a menudo interrelacionadas entre s? y exigen esfuerzos firmes para lograr su erradicaci?n. Este fen?meno no puede ser analizado de forma aislada del contexto social en el que ocurre. Como se destaca en el Informe, las mejoras en el nivel de vida y la provisi?n de un igual acceso a la educaci?n permitir? a la sociedad prevenir la aparici?n de este tipo de violencia. De hecho, la propia educaci?n puede servir como medio para crear una mentalidad que apoye y respete a las mujeres.

Teniendo en cuenta ?las verdades antropol?gicas fundamentales del hombre y de la mujer, en la igualdad de dignidad y en la unidad de los dos, en la arraigada y profunda diversidad entre lo masculino y lo femenino, y en su vocaci?n a la reciprocidad y a la complementariedad, a la colaboraci?n y a la comuni?n[2]," mi delegaci?n considera que es posible mejorar la situaci?n de las mujeres y luchar contra el azote de la violencia, y construir una igualdad creativa y un respeto mutuo que prevengan todo recurso a la violencia.

Gracias, Se?or Presidente.

NOTAS

[1] Papa Benedicto XVI, Discurso a los Participantes en la Convenci?n Internacional sobre el tema ?Mujer y var?n, la totalidad del humanum?, Ciudad del Vaticano, 9 de febrero de 2008 (www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2008/february/documents/hf_ben-xvi_spe_20080209_donna-uomo_en.html)

[2] Ibid.


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