Mi?rcoles, 06 de julio de 2011

Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para el domingo de Pentecost?s (12 de junio de 2011). (AICA)

PENTECOST?S, O EL NACIMIENTO DE LA IGLESIA-PUEBLO DE DIOS?????????

Jn 20,19-23

?I. JES?S, RESUCITADO POR EL ESP?RITU DE DIOS PADRE,
LO COMUNICA COMO CABEZA DE LA NUEVA HUMANIDAD?

1. El evangelista Juan, al narrar la primera manifestaci?n de Jes?s resucitado, lo describe realizando su obra m?xima preanunciada por ?l en la ?ltima cena: la comunicaci?n del Esp?ritu del Padre. Gracias a ?l, el Hijo de Dios entr? en la vieja humanidad, siendo concebido en el seno de Mar?a Virgen. Gracias a ?l, Jes?s transit? entre los hombres, superando las tentaciones que pretend?an distraerlo de su misi?n. Y cuando pareci? derrotado por la muerte en cruz, gracias al Esp?ritu resucit? a una Vida infinitamente superior a la que Dios concedi? al primer Ad?n, inaugurando una Humanidad Nueva. Por ello el ap?stol Pablo lo llama ?el Esp?ritu de Aquel que resucit? a Jes?s? (Rom 8,11).

2. Plet?rico del Esp?ritu, Jes?s no pod?a retenerlo para s?. Por ello, remedando el gesto b?blico con que Dios infundi? su aliento en un mu?eco de barro, lo primero que hace es comunicarlo a sus disc?pulos: ?Sopl? sobre ellos y a?adi?: ?Reciban al Esp?ritu Santo? (Jn 20,22; cf Gen 2,7). Para que estos, a su vez, lo comuniquen a los dem?s, regener?ndolos y perdon?ndoles los pecados: ?Los pecados ser?n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser?n retenidos a los que ustedes se los retengan? (v. 23).??

II. ?VENIDOS DE TODAS LAS NACIONES DEL MUNDO??

3. El libro de los Hechos de los Ap?stoles, por su parte, ubica el acontecimiento en Pentecost?s, cuando los jud?os celebraban la fiesta de las Chozas, muy vinculada a la Pascua, la misma en que Jes?s hab?a anunciado la efusi?n del Esp?ritu: ?Al llegar el d?a de Pentecost?s, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte r?faga de viento, que reson? en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Esp?ritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, seg?n el Esp?ritu les permit?a expresarse. Hab?a en Jerusal?n jud?os piadosos, venidos de todas las naciones del mundo? (Hch 2,1-5).

4. La escena muestra el dinamismo del Esp?ritu de Dios que quiere penetrar en todos lo hombres, sin distinci?n alguna. Primero comienza derribando el muro de las diversas lenguas: ?Al o?rse este ruido, se congreg? la multitud y se llen? de asombro, porque cada uno los o?a hablar en su propia lengua? (v. 6). Pronto hubo un nuevo Pentecost?s, que derriba los muros de razas y naciones, como Pedro entiende y por ello otorga a los paganos el bautismo en el Esp?ritu Santo: ?Mientras Pedro estaba hablando, el Esp?ritu Santo descendi? sobre todos los que escuchaban la Palabra. Los fieles de origen jud?o que hab?an venido con Pedro quedaron maravillados al ver que el Esp?ritu Santo era derramado tambi?n sobre los paganos. En efecto, los o?an hablar diversas lenguas y proclamar la grandeza de Dios. Pedro dijo: ??Acaso se puede negar el agua del bautismo a los que recibieron el Esp?ritu Santo como nosotros??. Y orden? que fueran bautizados en el nombre del Se?or Jesucristo? (Hch 10,44-48; cf 11,15-18).?

III. POR EL ESP?RITU, LA IGLESIA ES EL PUEBLO DE DIOS,
CONGREGADO DE ENTRE TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA??

5. Mientras el Esp?ritu de Cristo no complete su obra, habr? en nosotros un resto de ego?smo que pretenda apropiarse de ?l y negarlo a los dem?s. Como vimos, les sucedi? a los primeros cristianos de origen jud?o, a quienes les cost? aceptar que Dios quiere compartir su Esp?ritu con todos los pueblos del mundo. Todas las divisiones en la Iglesia, lo mismo que los errores en la evangelizaci?n, sucedieron por ignorar la naturaleza del Esp?ritu Santo, e identificar su obra, que es el pueblo de Dios congregado de entre todos los pueblos de la tierra, con una visi?n parcial de la realidad: un sector eclesi?stico, una naci?n, un partido.

6. Para acometer una nueva evangelizaci?n, necesitamos tener la mirada de Dios sobre la humanidad. A ello nos ayuda contemplar la Iglesia como obra del Esp?ritu Santo tal cual la describe el Concilio. En uno de sus pasajes eximios, se refiere al Esp?ritu Santo que ?habita en la Iglesia y en el coraz?n de los fieles como en un templo? Gu?a la Iglesia a toda la verdad? Con la fuerza del Evangelio rejuvenece a la Iglesia, la renueva incesantemente y la conduce a la uni?n consumada con su Esposo? Y as? toda la Iglesia aparece como un pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo? (Lumen Gentium 4). A la Iglesia-Pueblo de Dios, la constituci?n conciliar Lumen Gentium le dedica el cap?tulo II. Invito a leer completo al menos el p?rrafo 9: ?Este pueblo mesi?nico tiene por cabeza a Cristo? La condici?n de este pueblo es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios? Tiene por ley el nuevo mandato de amar como el mismo Cristo nos am? Y tiene como fin, el dilatar m?s y m?s el reino de Dios, incoado por el mismo Dios en la tierra... Este pueblo mesi?nico, aunque no incluya a todos los hombres actualmente y con frecuencia parezca una grey peque?a, es, sin embargo, para todo el g?nero humano, un germen segur?simo de unidad, de esperanza y de salvaci?n??.

?Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 22:32  | Homil?as
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