Domingo, 17 de julio de 2011

Reflexi?n a las lecturas del domingo d?cimo sexto del Tiempo Ordinario - A, ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pignero bajo el ep?grafe "ECOS DEL D?A DEL SE?OR"

ECOS DEL D?A DEL SE?OR.

Domingo 16? del T. Ordinario A.

Queridos amigos y amigas: A todos nos hace sufrir la existencia del mal. En mayor o menor medida. Hay, incluso, hombres y mujeres que no aciertan a conciliar la existencia de un Dios bueno y justo, con tanto mal?

Hay muchas clases de males. La par?bola de la ciza?a nos sit?a, este domingo, ante la existencia del mal moral: tanta gente que se dedica a hacer el mal: desde los grandes criminales, desde las injusticias lacerantes, hasta las peque?as faltas de un ni?o que hace sufrir a otro ni?o? Desde los grandes pecados de omisi?n? que dividen el mundo en dos partes: el de los pa?ses ricos y el de los pobres, hasta las peque?as faltas de omisi?n de cada d?a. Incluso, dentro de nosotros mismos, constatamos la existencia del trigo y la ciza?a.

Y como los criados de la par?bola le preguntamos al Due?o de la tierra: ?Se?or, ?no sembraste buena semilla en tu campo? ?De d?nde sale la ciza?a??

El les dijo: ?Un enemigo lo ha hecho?.

Y era verdad: ?Mientras la gente dorm?a, un enemigo fue y sembr? ciza?a en medio del trigo? y se march?.

Parece que era frecuente en el pa?s de Jes?s este tipo de represalias y venganzas entre los agricultores?

La respuesta, por tanto, es clave: ?Un enemigo lo ha hecho! Dios o un dios malo, como dicen los dualistas, no es ni puede ser el origen del mal.

De este modo, Jes?s hace referencia al principio, a la Creaci?n, a lo que conocemos con el nombre de ?pecado original?, que en nuestra ?poca, muchos no creen, otros lo recuerdan vagamente como cosa de ni?os? Y otros, lo tenemos un poco olvidado... ?Pero ah? est? ?el enemigo? al que se refiere el Evangelio?? Aqu? est? la fuente de todos malos y de todo mal. ?El misterio de la iniquidad? que torturaba el coraz?n de S. Agust?n?.

?De ese primer pecado surgen todos los dem?s! ?Tambi?n los nuestros?! ?Y por el pecado, la muerte? ense?a S. Pablo. (Rom 5,12).

Me gusta decir que? nosotros no hemos conocido el mundo tal como sali? de las manos de Dios. ?Y era bueno! ?Y estaba bien!? El mundo que conocemos es el del trigo y la ciza?a, el mundo trastornado y afeado, por el pecado de Ad?n y por el pecado de todos los hombres.

Y el enemigo, el Diablo, est? encantado porque dicen ahora que no existe? ?Le resulta cada vez m?s f?cil ir logrando sus objetivos? Recibe muy poca resistencia? ?Pero es y continuar? siendo hasta el final ?el Padre de la mentira? como le llam? el Se?or (Jn, 8,44).

Ya S. Pablo nos advierte que ?nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los soberanos, autoridades y poderes que dominan este mundo de tinieblas, contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal? (Ef, 6,12-13).

?Mientras la gente dorm?a??

Aqu? nos encontramos con otra de las claves de la par?bola: si dormimos, si no cuidamos nuestros sembrados, ?de qu? nos vamos a quejar despu?s? ?No sabemos que se est? sembrando en el mundo mucho bien y, al mismo tiempo, mucho mal? Ya nos advert?a el Se?or que ?los hijos de este mundo son m?s astutos con su gente que los hijos de la luz? ??(Lc 16,8).

Pensamos en los padres de familia, los que se dedican a la formaci?n de ni?os y j?venes, los gobernantes, ?los pastores de la Iglesia? ?En todos! ?Todos podemos dormirnos alguna vez!

?Y entonces? Nada. No se nota nada; pero es posible que el enemigo haya sembrado la ciza?a en medio del trigo... Y se march?.

M?s tarde aparecer?, con toda su fuerza, la ciza?a en nuestro sembrado? Y ya est?. ?El mal ya hab?a sido sembrado como una mala hierba que es dif?cil de arrancar, de extirpar?

Entonces nuestra reacci?n es la misma que la de los criados de la par?bola: ???Quieres que vayamos a arrancarla??

Pero el amo respondi?: ?No, que podr?as arrancar tambi?n el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega??

No toleramos contemplar el campo sembrado de trigo con la ciza?a? Quisi?ramos ver s?lo el? bien sin? mezcla de mal alguno.

Quisi?ramos dejar de sentir en nuestro interior esos impulsos que nos mueven al mal. Quisi?ramos extirpar el mal, todo el mal, ?del mundo, de nuestra sociedad, de la Iglesia, ?de nuestra vida?

?Pero a nuestra manera! ??Y eso no puede ser?!

El Se?or nos ha se?alado el verdadero camino?, el de la conversi?n personal y comunitaria? que nos mueva a transformar las estructuras de pecado que campean en toda la sociedad y tambi?n en nosotros y a ordenarlo y organizarlo todo seg?n Cristo, el Hombre Nuevo. (Ef 1,10).?

Luchar por el bien y contra el mal es la tarea que nos ha sido confiada por Jesucristo, el Se?or, que, a trav?s del sufrimiento y de la muerte, de la ciza?a, ha vencido al enemigo, al mal y a la muerte?, aunque tengamos que esperar hasta su Venida gloriosa para contemplar la consumaci?n de su victoria.

Entonces, s?lo entonces, ser? el momento de la separaci?n del trigo y de la ciza?a. Mientras tanto, tenemos que esperar..., porque el Due?o dice: ?Dejadlos crecer juntos hasta la siega. Y, cuando llegue la ciega??

Y una ?ltima cuesti?n: ?No ser? posible convertir la ciza?a? en trigo?, ?Aunque sea s?lo una parte?

?Para Dios nada hay imposible! (Lc 1,37)

?Mientras vayamos de camino, hay tiempo!

El Se?or nos ha dado ?la dulce esperanza? de que, en el pecado, da lugar siempre al arrepentimiento? (1? Lect.).

????????? ?Junto a estas reflexiones les hago llegar mi deseo de un? feliz Domingo, un feliz D?a del Se?or!

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Publicado por verdenaranja @ 19:56
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