Mi?rcoles, 20 de julio de 2011

ZENIT nos ofrece las palabras que el Papa Benedicto XVI pronunci?el domingo 26 de Junio de 2011?al introducir la oraci?n mariana del ?ngelus, desde la ventana de su estudio.

?Queridos hermanos y hermanas!

Hoy, en Italia y en otros pa?ses, se celebra el Corpus Domini, la fiesta de la Eucarist?a, el Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Se?or, que ?l instituy? en la ?ltima Cena y que constituye el tesoro m?s precioso de la Iglesia. La Eucarist?a es como el coraz?n latiente que da vida a todo el cuerpo m?stico de la Iglesia: un organismo social basado totalmente en el v?nculo espiritual pero concreto con Cristo. Como afirma el ap?stol Pablo: "Ya que hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese ?nico pan" (1Cor 10,17). Sin la Eucarist?a, la Iglesia sencillamente no existir?a. La Eucarist?a es, de hecho, la que hace de una comunidad humana un misterio de comuni?n, capaz de llevar a Dios al mundo y el mundo a Dios. El Esp?ritu Santo, que transforma el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, transforma tambi?n a cuantos lo reciben con fe en miembros del cuerpo de Cristo, para que la Iglesia sea realmente sacramento de unidad de los hombres con Dios y entre ellos.

En una cultura cada vez m?s individualista, como lo es aquella en la que estamos inmersos en las sociedades occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucarist?a constituye una especie de ?ant?doto", que act?a en las mentes y en los corazones de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la l?gica de la comuni?n, del servicio, del compartir, en resumen, la l?gica del Evangelio. Los primeros cristianos, en Jerusal?n, eran un signo evidente de este nuevo estilo de vida, porque viv?an en fraternidad y pon?an en com?n sus bienes, para que ninguno fuese indigente (cfr Hch 2,42-47). ?De qu? derivaba todo esto? De la Eucarist?a, es decir, de Cristo resucitado, realmente presente en medio de sus disc?pulos y operante con la fuerza del Esp?ritu Santo. Y tambi?n las generaciones siguientes, a trav?s de los siglos, la Iglesia, a pesard e sus l?mites y los errores humanos, ha seguido siendo en el mundo una fuerza de comuni?n. Pensemos especialmente en los periodos m?s dif?ciles, de prueba: ?qu? signific?, por ejemplo, para los pa?ses sometidos a reg?menes totalitarios, la posibilidad de encontrarse en la Misa Dominical! Como dec?an los antiguos m?rtires de Abitene: "Sine Dominico non possumus" ? sin el ?Dominicum", es decir, sin la Eucarist?a dominical, no podemos vivir. Pero el vac?o producido por la falsa libertad puede ser tambi?n muy peligroso, y entonces la comuni?n con el Cuerpo de Cristo es f?rmaco de la inteligencia y de la voluntad, para volver a encontrar el gusto de la verdad y del bien com?n.

Queridos amigos, invoquemos a la Virgen Mar?a, a quien mi Predecesor, el beato Juan Pablo II, defini? "Mujer eucar?stica" (Ecclesia de Eucharistia, 53-58). Que en su escuela, tambi?n nuestra vida llegue a ser plenamente "eucar?stica", abierta a Dios y a los dem?s, capaz de transformar el mal en bien con la fuerza del amor, dirigida a favorecer la unidad, la comuni?n, la fraternidad.

[Despu?s del ?ngelus]

Queridos hermanos y hermanas, tambi?n hoy tengo la alegr?a de anunciar la proclamaci?n de algunos nuevos Beatos. Ayer, en Hamburgo, donde fueron muertos por los nazis en 1943, fueron beatificados Johannes Prassek, Eduard M?ller y Hermann Lange. Hoy, en Mil?n, es el turno de Serafino Morazzone, p?rroco ejemplar en la zona de Lecco entre los siglos XVIII y XIX; del padre Clemente Vismara, heroico misionero del PIME en Birmania; y de Enrichetta Alfieri, Hermana de la Caridad, llamada ??ngel? de la c?rcel milanesa de San Vittore. ?Alabemos al Se?or por estos luminosos testigos del Evangelio!

En este domingo que precede a la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo se celebra en Italia la Jornada por la caridad del Papa. Deseo agradecer vivamente a todos aquellos que, con la oraci?n y con las limosnas, dan su apoyo a mi ministerio apost?lico y de caridad. ?Gracias! ?Que el Se?or os recompense!

[En espa?ol dijo]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana, en particular a los miembros de la Asociaci?n de la Medalla Milagrosa, as? como a los directivos de la Radiotelevisi?n "El sembrador por la nueva evangelizaci?n". En la solemnidad del Sant?simo Cuerpo y Sangre de Cristo, la Iglesia hace memoria agradecida del don de la Eucarist?a y la adora con devoci?n. Que nuestros corazones se abran con humildad ante Jes?s Sacramentado, para que, transformados por su gracia, seamos testigos valientes de su amor por todos los hombres. Que Dios os bendiga.

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Habla el Papa
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