Domingo, 24 de julio de 2011

MADRID, martes 28 de junio de 2011 (ZENIT.org).- No hace mucho asist?a a la celebraci?n de las Bodas de oro sacerdotales de un presb?tero ejemplar, ?que durante estos cincuenta a?os de ministerio ?ha prestado grandes servicios a su di?cesis, a la regi?n eclesi?stica y a la Santa Sede en diversas encomiendas. Siendo mucho el trabajo pastoral realizado, mayor es su testimonio de entereza y confianza en Dios cuando en estos ?ltimos veinte a?os se encuentra disminuido por una ceguera casi total. Esta cruz no le ha reducido su ilusi?n sacerdotal, las ganas de seguir trabajando por la salvaci?n de las almas y sobre todo su gran pasi?n por la Iglesia. Cuando se le pregunta de d?nde saca su permanente alegr?a repite una y otra vez: ??S?lo en Dios! ??nicamente por la oraci?n!? ?Esta es una simple muestra de los innumerables testimonios de sacerdotes ?ntegros que jalonan la larga marcha de la historia de la Iglesia.

Sin embargo, los tiempos que corren no son favorables al reconocimiento social de todo el bien que hace un sacerdote cat?lico. Lo que ahora se estila es estigmatizarlo con el ?ltimo t?pico del pensamiento secularista dominante. Es presentado, en muchos de los ?altavoces? de la cultura medi?tica, como algo anacr?nico y pr?ximo a un par?sito social. En cambio, la realidad de los hechos es muy distinta. ?Sigue habiendo muy buenos curas! Entregados las veinticuatro horas del d?a a su ministerio, que viven austeramente, que son fieles hasta la muerte en sus promesas sacerdotales, que se multiplican en la caridad hacia los m?s pobres. ?Cu?ntas personas p?blicas ?les deben a la Iglesia, y en concreto al cura de su pueblo, la educaci?n y formaci?n que poseen? Muchas de las instituciones docentes, sanitarias y samaritanas de las que en la actualidad ?goza la sociedad son frutos ?de la creatividad y la audacia de numerosos pastores. Pero como dice el refr?n popular: ??no hay peores ciegos que aquellos que no quieren ver!?. Adem?s, no hay que olvidar lo que Jes?s dijo a sus disc?pulos: ?si el mundo os odia, recordad que primero me odi? a m? (Jn 15,18).

??? Es verdad, que ?este tesoro se lleva en vasija de barro? (2Cor 4,7) y que en cualquier momento se puede romper como consecuencia de la fragilidad de la condici?n humana. Sin embargo, quiso Dios encarnarse en esta ?arcilla?, para que se manifieste que la grandeza y la dignidad sacerdotal no viene de los hombres sino que es un don del Se?or para la Iglesia y el mundo. Esto es lo que vamos a celebrar el pr?ximo d?a 29 de junio, cuando toda la Iglesia Universal nos unamos en comuni?n de fe y oraciones con Benedicto XVI en su sesenta aniversario de la Ordenaci?n Sacerdotal.

Incontables son las iniciativas espirituales, pastorales y lit?rgicas que ha suscitado esta efem?ride en todo el orbe cat?lico. Pero lo m?s importante es que, con la ayuda divina, todas ellas vayan encaminadas a suscitar que el pueblo de Dios valore mucho mejor a sus sacerdotes y no caiga en la tentaci?n de desestimar su misi?n. Que los mismos presb?teros vivan de ?la centralidad espiritual de su?triple munus?(oficio), ardan en celo apost?lico y brillen por su coherencia de vida. Que los j?venes cat?licos no tengan miedos, superen los prejuicios del mundo, y sean generosos para elegir ?el camino del sacerdocio. ?En fin, que todos sepamos dar gracias a Dios porque en estos tiempos convulsos, el Se?or ha regalado a su Iglesia, un Sucesor de Pedro que es modelo de sacerdote ?bueno, sabio y santo?!

*Monse?or Juan del R?o Mart?n es el arzobispo castrense de Espa?a?


Publicado por verdenaranja @ 21:06  | Hablan los obispos
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