Domingo, 24 de julio de 2011

Homil?a de monse?or Carlos Jos? Tissera, obispo de San Francisco, en la misa de Corpus Christi (S?bado 25 de junio de 2011). (AICA)

CORPUS CHRISTI????????

Hermanas y hermanos:

En este a?o Jubilar de la Di?cesis, celebramos la solemnidad del Sant?simo Cuerpo y Sangre de Cristo. Verdadero Dios y verdadero hombre, presente en el sacramento de la Eucarist?a, regalo de su amor a la Iglesia.

Hoy tambi?n ser? admitido como candidato a las sagradas ?rdenes del Diaconado y del Presbiterado, el seminarista ac?lito Lucas Trucco. Y, al finalizar la Misa, (en jubilosa procesi?n,) brindaremos p?blico homenaje a Jes?s Eucarist?a.

?Palabra de Dios y Eucarist?a se pertenecen tan ?ntimamente que no se puede comprender la una sin la otra: la Palabra de Dios se hace sacramentalmente carne en el acontecimiento eucar?stico? (V.D. 55) De modo patente esto lo vivimos en esta Misa del ?Corpus Christi?.

Las lecturas b?blicas de hoy y la preciosa Secuencia de Santo Tom?s de Aquino, nos disponen a la alabanza y a la adoraci?n a Jes?s vivo en este Sacramento del Altar.

Dios lleva a su pueblo en el desierto a una situaci?n l?mite, sin salida, en la que no queda otra alternativa que la confianza ciega en Dios. Y as? le ense?a que ?el hombre no vive solamente de pan, sino de todo lo que sale de la boca del Se?or?

Jes?s, en el Evangelio, no explica c?mo es posible el milagro, ?nicamente afirma: ?Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida?, ?y el que no acepte esto no tendr? ?vida en ?l?. Al recibir la Eucarist?a cada uno de nosotros debe recordar que, en medio del desierto de la vida, se arroja como un hambriento en los brazos de Dios (Urs von Balthasar)

Jes?s se ofrece como alimento para el camino. La Eucarist?a es el centro vital del universo, capaz de saciar el hambre de vida y de felicidad: ?el que me coma vivir? por m? (Jn. 6, 57).

En este sacramento Jes?s nos ofrece su vida en abundancia. En este ?A?o de la vida?, este sacramento nos fortalece para ser cultores de la vida en nuestra sociedad, con nuestras opiniones, nuestros gestos y acciones. De muchas maneras es despreciada, amenazada y hasta destruida la vida humana. Despreciada en tantos ancianos maltratados y olvidados, por el Estado, la sociedad y las familias. Amenazada, constatando que en un pa?s tan rico en bienes naturales y alimenticios, crecen ni?os desnutridos y, algunos, mueren v?ctimas por tal inaceptable flagelo.

Vida amenazada de muerte en campa?as y acciones proabortistas, que propician la negaci?n del primer derecho humano: el derecho a la vida. Un mundo, una sociedad que se ufana de progresista, pero que cae soberbiamente en el peor de los? retrocesos: matar al semejante, y peor, al inocente e indefenso en el seno de las madres.

Vidas de ni?os y j?venes en riesgo, sin horizontes, sin trabajo, asediados? por el flagelo de la droga, cuyo consumo crece de modo alarmante. La corrupci?n y la impunidad han facilitado la instalaci?n del narcotr?fico en la sociedad. Aprovechando la fecha de ma?ana, Jornada internacional contra el uso indebido y el tr?fico de drogas, es bueno formularse la pregunta: ??a qui?n doy permiso para que entre en mi vida?? Es momento para hablarlo en casa, en la escuela, en la sociedad (Mons. Lozano, ?La Naci?n? 24/6/2011)

Jes?s, al dejarnos la Eucarist?a, nos ense?a una ley profunda de la realidad: la vida s?lo se desarrolla plenamente en la comuni?n fraterna y justa.

Pero, a pesar de nuestras oscuridades, pecados y miserias, ?l sigue am?ndonos desde este Misterio, desde este Sacramento.

El Santo Cura de Ars, uno de los m?s grandes sacerdotes conocidos, repet?a? la misma homil?a. Eran pocas palabras. ?Si s?lo supieras cu?nto Jes?s te ama en el Sant?simo Sacramento, te morir?as de felicidad?. Luego, se?alando el Sagrario, agregaba: ?JES?S EST? REALMENTE AH͔. Al apuntar con el dedo el Sagrario, mostrando a Jes?s a los fieles, lloraba de alegr?a. El pasaba largas horas cada d?a y cada noche ante el Sagrario.

El Beato Juan Pablo II, dice: ?Jes?s los espera con los brazos abiertos en este Sacramento de su amor?. ?La Iglesia y el mundo tiene una gran? necesidad de la adoraci?n eucar?stica? (Dominicae Cenae)

Qu? regalo nos ha hecho la Providencia divina, que podamos contar en este Jubileo con la Capilla de Adoracion Perpetua del Sant?simo Sacramento, en esta Catedral.

La gente es atra?da por lo que es amigable y adorable. La adoraci?n perpetua es Jes?s que dice a su pueblo: ?Mi casa es tu casa?. Una puerta cerrada deja afuera a la gente y esa es una se?al que todos encuentran desagradable.

La adoraci?n perpetua es una puerta siempre abierta. Es signo de los abrazos siempre abiertos de Jes?s en el sant?simo Sacramento, siempre invitando, dando la bienvenida y abrazando a cada uno de los que se acercan a ?l. Esto inspira en cada uno un sentido de pertenencia personal.

Por eso, Madre Teresa de Calcuta dec?a que cuando miramos a la Sagrada Hostia vemos cu?nto Jes?s nos quiere AHORA. Este amor perdurable es su Amor eterno por ti, por m?, por todos.

Hace tres d?as falleci? el arzobispo em?rito de Resistencia, Mons. Carmelo J. Giaquinta. Hace tres meses hoy, luego de predicarnos los Ejercicios Espirituales estuvo visitando esta Catedral y la Capilla de Adoraci?n Perpetua. Me comunicaron hoy que, al retirar sus pertenencias de la Cl?nica San Camilo, encontraron este manuscrito fechado el pasado s?bado:

?18 junio 2011

?Gracias, Se?or, por tu inmenso Amor! ?Gracias, Se?or, por tu inmenso Amor! ?Gracias, Se?or, por tu infinito Amor, que no tiene medida! Y me lo has demostrado durante toda mi vida. ?C?mo deseo cantar a tu Amor toda mi vida y durante toda la eternidad!

Te doy infinitas gracias porque te me diste a conocer desde peque?o, y me ense?aste a amarte.

Perdona, Se?or, que te diga que te he amado con locura. Y como s? que ?sta es gran pretensi?n, quise amarte con locura. Y si tampoco esto es cierto: tuve y tengo la veleidad de amarte con locura. Y estoy cierto que aceptas esta veleidad, y que la convertir?s en amor verdadero.

Miro para atr?s, y cu?nto tiempo perdido.?

Esta alegr?a que nace del Amor permanente que Jes?s nos tiene, es la alegr?a que siente tambi?n hoy Lucas en su coraz?n. ?ltimamente, estando en el Seminario, empezaron a ser muy familiares para vos estas palabras del documento de Aparecida: ?Conocer a Jes?s es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo?. Despu?s de madura reflexi?n, luego de varios a?os de formaci?n y de ejercicio de los ministerios del lectorado y acolitado, acompa?ado por tu comunidad y formadores, el Esp?ritu Santo ha despertado en vos el deseo y la decisi?n de solicitar la admisi?n a las Sagradas ?rdenes del Diaconado y Presbiterado. No s?lo es tu alegr?a, es la de toda la Iglesia Diocesana, pero de modo particular de tus padres y hermanos, de esta tu Comunidad Parroquial, y de las Parroquias donde has realizado tus servicios pastorales. Jes?s Eucarist?a te alimente como disc?pulo y te fortalezca en tu ardor misionero, y la Virgen Madre te alcance la gracia de la perseverancia en su seguimiento.

Con los corazones agradecidos en esta celebraci?n, continuamos la celebraci?n eucar?stica, gustando la letra del Himno del Jubileo:?

El trabajo del pasado,
nuestro esfuerzo por mejorar,
los sue?os del ma?ana,
presentamos como vino y como pan.

Como familia unida,
entorno a tu mesa, en tu altar,
sopla Padre y transforma,
de Cristo presencia viva y eficaz?
?Y real, y real, y real!?

Mons. Carlos Jos? Tissera, obispo de San Francisco

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Publicado por verdenaranja @ 21:28  | Hablan los obispos
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