Martes, 26 de julio de 2011

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo ?Somos o no somos?.

Somos o no somos

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El Congreso de Baja California Sur acaba de rechazar la petici?n que se le present? de reconocer como un derecho humano fundamental el respeto a la vida humana desde su concepci?n; es decir, por mayor?a de votos declararon legal el aborto. Es muy probable que esa mayor?a de legisladores sean cat?licos, o al menos bautizados. Si es as?, son totalmente incongruentes con la fe que recibieron y que quiz? digan tener. Caso distinto a los legisladores de otros 18 Estados, donde han blindado constitucionalmente el derecho a la vida desde la fecundaci?n.

Los crueles asesinatos ejecutados por las bandas narcotraficantes, inhumanos e inexplicables, son perpetrados por creyentes de diversas denominaciones religiosas, que incluso se atreven a pedir bautismos para sus hijos y misas por sus intenciones. Esparcir cad?veres torturados y decapitados en las entradas de las ciudades, colgarlos en los puentes peatonales, los secuestros, la ejecuci?n de migrantes, la corrupci?n generalizada, la cooptaci?n de autoridades, las ofensas y descalificaciones dolosas e inmisericordes entre candidatos a puestos p?blicos, nos averg?enzan como creyentes, pues parece que su fe recibida y declarada no les sirve para nada. ?En qu? se distinguen de un no creyente?

JUZGAR

El Papa Benedicto, al relanzarnos a una nueva evangelizaci?n, siguiendo las huellas de Juan Pablo II, habla de una ?crisis de la vida cristiana?. ?En qu? se manifiesta? ?La crisis conlleva los rasgos de la exclusi?n de Dios de la vida de las personas, de una indiferencia generalizada respecto a la fe cristiana misma, hasta el intento de marginarla de la vida p?blica. En las d?cadas pasadas todav?a era posible encontrar un sentimiento cristiano general que unificaba el sentir com?n de generaciones enteras, crecidas a la sombra de la fe que hab?a plasmado la cultura. Hoy, lamentablemente, se asiste al drama de la fragmentaci?n que ya no permite tener una referencia unificadora; adem?s, se verifica con frecuencia el fen?meno de personas que desean pertenecer a la Iglesia, pero que est?n fuertemente plasmadas por una visi?n de la vida en contraste con la fe? Ser cristiano no es una especie de vestido que se lleva en privado o en ocasiones particulares, sino que se trata de algo vivo y totalizante, capaz de asumir todo lo que de bueno existe en la modernidad? (30-V-2011).

En su reciente visita pastoral a Croacia, cit? unas palabras dichas por el beato m?rtir Stepinac, en 1943: ?Uno de los mayores males de nuestro tiempo es la mediocridad en las cuestiones de fe. No nos hagamos ilusiones. O somos cat?licos o no lo somos. Si lo somos, es preciso que se manifieste en todos los campos de nuestra vida?.

ACTUAR

Necesitamos convencernos de que es improrrogable una nueva evangelizaci?n, y no conformarnos con lo que tradicionalmente hacemos. No cerremos los ojos y el coraz?n a tantas personas bautizadas que est?n alejadas de la pr?ctica religiosa, subyugadas por el atractivo de las drogas, del alcohol, del sexo, del negocio il?cito, de venderse como sicarios por unos cuantos pesos. No es cuesti?n s?lo que deba combatir el gobierno, sino que es una interpelaci?n a nuestra pastoral evangelizadora.

Nos dice el Papa: ?Anunciar a Jesucristo ?nico Salvador del mundo, es m?s complejo actualmente que en el pasado; pero nuestra tarea permanece igual que en los albores de nuestra historia. La misi?n no ha cambiado, as? como no deben cambiar el entusiasmo y la valent?a que movieron a los ap?stoles y a los primeros disc?pulos? Subrayar que la Iglesia est? llamada a realizar una nueva evangelizaci?n quiere decir intensificar la acci?n misionera para corresponder plenamente al mandato del Se?or?.

Pero m?s que estrategias novedosas, lo que importa es ?el estilo de vida de los creyentes?, como indicaba Pablo VI: ?Ser? sobre todo mediante su conducta, mediante su vida, como la Iglesia evangelizar? al mundo, es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y desapego de los bienes materiales, de libertad frente a los poderes del mundo, en una palabra, de santidad? (EN 41). Seamos m?s misioneros.


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Hablan los obispos
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