Martes, 26 de julio de 2011

ZENIT? publica la declaraci?n de los obispos cat?licos participantes en la reuni?n sobre migraci?n en Centroam?rica, Norteam?rica y el Caribe, emitida el 3 de junio en San Jos? de Costa Rica.

Nosotros, Obispos cat?licos responsables de las comisiones de movilidad humana reunidos en San Jos?, Costa Rica, del 1 al 3 de junio de 2011, unidos a religiosos, religiosas, laicos, laicas, participantes de CELAM y de C?ritas Internacional, comprometidos con la realidad migratoria, expresamos nuestra solidaridad con nuestros hermanos y hermanas que migran en busca de una mejor vida en esta regi?n.

Testigos del gran sufrimiento que viven las personas migrantes de nuestros pa?ses y regiones, quienes son v?ctimas de explotaci?n y abuso por parte de varios actores (funcionarios p?blicos, empleadores sin escr?pulos y organizaciones criminales), nuevamente exigimos a nuestros gobiernos hacerse responsables de la protecci?n legal a los y las migrantes, incluyendo a quienes buscan trabajo, solicitan asilo, refugio y han sido v?ctimas de Trata de Personas. Pedimos especial atenci?n y protecci?n para familias, mujeres y ni?os.

Reconocemos el derecho de soberan?a de las naciones para legislar sin embargo, consideramos injustas e inhumanas y, por lo tanto, objeto de cambio o supresi?n, las leyes que provocan la separaci?n de familias migrantes, detenciones arbitrarias y amenazas a la vida. Todas estas consecuencias se ven reflejadas en:

El incremento de la violencia en los secuestros por parte del crimen organizado de las personas migrantes. El dram?tico incremento de secuestros y homicidios de migrantes en M?xico, cometidos por organizaciones criminales, demandan una respuesta urgente.

La masacre de 72 migrantes en Tamaulipas, M?xico, el a?o pasado y los descubrimientos m?s recientes de m?s de 200 personas ?muchas de ellas migrantes-en el norte de M?xico, representan una terrible tragedia que ha recibido poca atenci?n por parte de las autoridades gubernamentales.

Estos asesinatos y secuestros contin?an en la impunidad. Las personas migrantes que han sido secuestrados y luego liberados han experimentado traumas severos y todav?a no reciben ning?n tipo de atenci?n ni servicio; ellas deber?an recibir cuidado espec?fico para v?ctimas en M?xico o en su pa?s de origen. Exigimos a nuestros gobiernos que trabajen juntos para reducir el peligro que padecen las personas migrantes y que castiguen a los responsables de estos cr?menes. Hacemos un llamado a los gobiernos y nuestros hermanos a concientizar a las personas migrantes sobre la peligrosidad de las organizaciones criminales que operan en M?xico y a no dejarse enga?ar por ellas.

El incremento en las deportaciones entre Estados Unidos y M?xico. El gobierno de Estados Unidos apoyado por su Congreso ha deportado una cantidad record de migrantes en los ?ltimos dos a?os, a pesar de la petici?n realizada por la Iglesia Cat?lica, para trabajar en la reforma de la ley de migraci?n que incluir?a la legalizaci?n de los trabajadores indocumentados y sus familias. Urgimos al Gobierno de los Estados Unidos cambiar el curso de sus acciones y proteger a los migrantes y sus familias independientemente de su status migratorio.

De la misma manera, en M?xico han aumentado las deportaciones, los migrantes han recibido un duro tratamiento y casi nulo acceso al debido proceso. El Gobierno mexicano pierde credibilidad cuando busca protecci?n para sus ciudadanos en otros pa?ses pero no la provee para los inmigrantes en M?xico.

La tragedia de la Trata de Persona. Aquellos que viven en pobreza contin?an siendo v?ctimas de la Trata de Persona en nuestro hemisferio, sobre todo representan un alto grado de vulnerabilidad los ni?os y ni?as migrantes no acompa?ados, que en muchos casos son v?ctimas en los pa?ses de tr?nsito y destino. Ciertamente se han realizado pasos importantes en los ?ltimos diez a?os para enfrentar este problema humanitario que no son suficientes. Expresamos nuestro apoyo a los esfuerzos contra la Trata de Personas y el aumento en la atenci?n de v?ctimas. Urgimos la vigilancia de parte de los gobiernos y nuestros compatriotas en la lucha en contra de esta tragedia hasta que sea eliminada de nuestro hemisferio y del mundo entero.

Crecimiento de la inequidad econ?mica. Como hemos sostenido en el pasado, la soluci?n a la migraci?n es el desarrollo y las oportunidades econ?micas en todo el hemisferio, de tal manera que las familias puedan encontrar trabajo y vivir con dignidad en sus pa?ses de origen. Mayor atenci?n debe ponerse a la inequidad econ?mica, especialmente cuando la integraci?n econ?mica y los acuerdos de libre comercio son abordados entre pa?ses del hemisferio.

Estos acuerdos favorecen algunos sectores econ?micos pero excluyen a otros. Un gran n?mero de trabajadores, particularmente en las zonas rurales pobres en los pa?ses en desarrollo, frecuentemente son despojados de su medio de subsistencia debido que tales acuerdos no toman en cuenta sus intereses.

M?s importante a?n, es que los gobiernos del hemisferio provean y fomenten la inversi?n social y pongan su atenci?n en la creaci?n de empleos y la satisfacci?n de necesidades de salud, educaci?n, vivienda y seguridad social. El desarrollo econ?mico y social sostenible debe ser la meta m?s importante del hemisferio.

Los efectos de la globalizaci?n en las personas. Vivimos en un tiempo en que los bienes, el capital y la comunicaci?n se intercambian globalmente en poco tiempo. Sin embargo, las personas en movimiento que proveen de fuerza de trabajo para mantener el crecimiento econ?mico no reciben protecci?n legal. Nuestros gobiernos no pueden continuar benefici?ndose del trabajo de las personas sin documentos sin ofrecerles protecci?n legal.

Los pa?ses de origen se benefician enormemente de las remesas enviadas por los migrantes, pero sin compromisos verdaderos que transformen la realidad de las personas migrantes y sus familias, a trav?s de obras de desarrollo y promoci?n humana integral, para ellas y las comunidades. Los pa?ses de destino obtienen beneficios del trabajo de los migrantes pero se resisten a darles protecci?n y en ocasiones los utilizan como objetos durante los procesos electorales. Las autoridades en pa?ses de destino tambi?n someten a los migrantes a duros y dif?ciles procesos migratorios y no los protegen de la explotaci?n y el abuso, permitiendo con ello el irrespeto de la dignidad de la persona.

En tanto que es un tema moral, esta situaci?n no puede continuar. Urgimos a las naciones que no han ratificado la Convenci?n de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus familias, aprobarla y armonizar su legislaci?n, y crear pol?ticas p?blicas que reflejen el esp?ritu de la Convenci?n para las personas migrantes independientemente de su status migratorio.

El incremento en las amenazas a agentes de la Pastoral de Migrantes en su car?cter de defensores y defensoras de derechos humanos. Este es un drama que ha aumentado en M?xico, como una cacer?a para tantos hombres y mujeres cuya labor pastoral hermana y solidaria, se ha convertido en amenaza, sobre todo para la bandas criminales y algunos funcionarios coludidos con ellos, que han perdido el sentido de ver a la persona y ven en el migrante una mercanc?a de lucro.

Algunos agentes de la pastoral, pese a encontrarse con amenazas de estos criminales, han asumido su compromiso de fe con valent?a y han defendido con su propia vida y con celo a los migrantes, como el pastor defiende a la oveja del lobo que se la quiere tragar.

A estos hermanos/as les agradecemos su testimonio de fe, les exhortamos a seguir siendo fieles al Se?or Jes?s; al mismo tiempo, urgimos a las autoridades correspondientes fomentar, respetar y reconocer los santuarios de migrantes, que lo ?nico que buscan es ser una Casa Grande donde todos/as son hermanos y hermanas, hijos/as de un Padre com?n.

El proceso de recuperaci?n de Hait?. Urgimos la continua colaboraci?n para la recuperaci?n de Hait?, la naci?n m?s pobre del hemisferio, tras el terremoto de enero de 2010. Apremiamos a las naciones a proteger a los haitianos que residen en su territorio y a continuar la asistencia econ?mica a Hait?. Felicitamos a las naciones que ofrecen protecci?n ampliada para los haitianos en sus territorios.

Sin embargo, nos preocupan las nuevas deportaciones de migrantes haitianos hacia Hait? en un contexto de inseguridad econ?mica y pol?tica. Las naciones que han renovado las deportaciones deber?an detenerlas hasta que Hait? se recupere y est? en condiciones de recibirles.

Como Pastores y acompa?antes, continuaremos defendiendo los derechos de los migrantes en nuestro hemisferio y visibilizando sus necesidades. Mientras apoyamos la implementaci?n de la ley en nuestros pa?ses tambi?n trabajamos para que estas leyes sean justas para todos los seres humanos, especialmente para aquellos que no tienen poder pol?tico ni tienen qui?n les represente. Pedimos a los cat?licos y a todas las personas de este hemisferio que nos acompa?en en esta tarea. Llamamos a los cat?licos a acoger a los migrantes, actitud que forma parte de nuestra fe y nuestro compromiso cristiano.

Como seguidores de nuestro Se?or Jesucristo continuamos ?acogiendo al extranjero? tal como ?l nos ense?o: haciendo vida la escena de la persona que cae en manos de bandidos y el paso de una buena persona, que hace las veces de Jes?s: vend? sus heridas?y cuid? de ?l (Lc. 10, 25?37), e invita a hacer lo mismo: cuida de ?l, porque ?lo que hayas hecho a uno de nuestros peque?os, me lo hiciste a m? (Mt.25, 35-40).

Mons. ?ngel Sancasimiro
Obispo de Alajuela
Responsable de la Movilidad Humana
Conferencia Episcopal de Costa Rica

Mons. Rafael Romo Mu?oz
Arzobispo de Tijuana
Responsable de la Movilidad Humana
Conferencia Episcopal Mexicana

Mons. Pedro Valera Sever
Obispo Aux. Arquidi?cesis de Panam?
Responsable de Pastoral Social
Conferencia Episcopal de Panam?

Mons. Anthony B. Taylor
Di?cesis de Little Rock, Arkansas
Conferencia Episcopal de Estados Unidos

Mons. Pedro Hern?ndez Cantarero
Obispo del Vicariato de Dari?n
Encargado de Migraci?n
Conferencia Episcopal de Panam?

Mons. ?lvaro Ramazzini Imeri
Obispo de San Marcos
Responsable de la Movilidad Humana
Conferencia Episcopal de Guatemala

Mons. Joseph Bonello
Obispo Auxiliar de Juticalpa
Responsable de la Movilidad Humana
Conferencia Episcopal de Honduras

Mons. Ra?l Vera L?pez
Obispo de Saltillo
Conferencia Episcopal Mexicana


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Hablan los obispos
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