S?bado, 06 de agosto de 2011

ZENIT? publica la conferencia dictada por ?el cardenal Llu?s Mart?nez Sistach, arzobispo de Barcelona, en la Universidad Abat Oliva CEU, el 7 de julio, sobre el tema: ?La Bas?lica de la Sagrada Familia, realidad y s?mbolo de la Nueva Evangelizaci?n?.

La Bas?lica de la Sagrada Familia, realidad y s?mbolo de la Nueva Evangelizaci?n

Deseo agradecer a los responsables de este curso de verano de la Universidad Abat Oliba CEU que me hayan invitado a participar y a poder hablar de una realidad de? nuestra ciudad y archidi?cesis de Barcelona que especialmente desde la visita apost?lica del Papa goza de una alt?sima presencia medi?tica en todo el mundo. Como todos acert?is, se trata de la Bas?lica de la Sagrada Familia.

El curso de la Universidad de verano que organiza esta estimada Universidad, est? dedicado a la situaci?n y perspectivas del catolicismo en el mundo. Es un deseo ver la realidad del catolicismo con una visi?n universal para encontrar y sugerir caminos para mejorar la situaci?n constatada. Pienso que es una buena aportaci?n atendida la dimensi?n universal que nos ayuda a abrirnos y dado tambi?n el deseo de ofrecer sugerencias de futuro. Es bueno constatar, asimismo, que el objetivo de este curso de verano coincide en lo que es la nueva evangelizaci?n. Esta ?es una acci?n que exige un proceso de discernimiento sobre el estado de salud del cristianismo, la verificaci?n de los pasos cumplidos y de las dificultades encontradas?[1].

La observaci?n del catolicismo en el mundo nos llevar? seguramente a constatar la necesidad de la evangelizaci?n, que en algunos lugares se tratar? de la primera evangelizaci?n y en otros consistir? en la nueva evangelizaci?n, pienso en los pa?ses de antigua cristiandad. Sin embargo, en todas partes ser? necesario el anuncio expl?cito de Jesucristo.

Y esto por una raz?n fundamentalmente constitucional de la Iglesia. En un documento del Papa Pablo VI, Evangelii nuntiandi, de 8 de diciembre de 1975, muy actual a?n hoy, se afirma que ?el deber de evangelizar a todos los hombres constituye la misi?n esencial de la Iglesia... Evangelizaci?n es, en efecto, la gracia y la vocaci?n propia de la Iglesia, su identidad m?s profunda. Existe para evangelizar?[2]. La Iglesia ha nacido con la misi?n de evangelizar y, si renunciara a esta tarea, empobrecer?a su propia naturaleza.

Tampoco podemos olvidar lo que nos dec?a el Papa Beato Juan Pablo II, el 7 de diciembre de 1990, en la su enc?clica La misi?n del Redentor: ?El n?mero de los que a?n no conocen a Cristo ni forman parte de la Iglesia aumenta constantemente; m?s a?n, desde el final del Concilio, casi se ha duplicado?[3]. Y cuando el Papa escribi? esta enc?clica hab?an pasado solo unos veinticinco a?os del fin del Concilio Vaticano II. Esto, pues, es impactante y pone de relieve la necesidad y la urgencia de la evangelizaci?n.

Sin embargo no podemos olvidar que la misi?n de la Iglesia tiene tres dimensiones esenciales: la evangelizaci?n y catequesis, la celebraci?n lit?rgica de la fe y el testimonio de la caridad. Estas tres dimensiones tendr?an que estar muy ?presentes en la Bas?lica de la Sagrada Familia. Estos tres aspectos ir?n saliendo en les p?ginas que siguen en esta exposici?n.

Y todos sabemos que evangelizar consiste en anunciar a Jesucristo con el testimonio de la vida y tambi?n con las palabras. Es importante lo que dice Pablo VI: ?El m?s hermoso testimonio se revelar? a la larga impotente si no es esclarecido, justificado y explicitado por un anuncio claro e inequ?voco del Se?or Jes?s... No hay verdadera evangelizaci?n mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, les promesas, el reino, el misterio de Jes?s de Nazaret, Hijo de Dios?[4]. Y aqu? hay que recordar las preciosas y riqu?simas palabras de nuestro estimado Santo Padre Benedicto XVI en su primera enc?clica Dios es amor: ?No se comienza a ser cristiano por una decisi?n ?tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci?n decisiva?[5].

Evangelizar ha sido el objetivo de fondo del Plan Pastoral de la archidi?cesis de Barcelona que acaba este curso y lo ser? del nuevo Plan Pastoral que estamos acabando de preparar. Este objetivo de fondo pone a nuestra Iglesia de Barcelona en sinton?a con toda la Iglesia y con la que peregrina en nuestro continente europeo. En este sentido, Juan Pablo II, en su exhortaci?n postsinodal La Iglesia en Europa, de 28 de junio de 2003, nos dec?a que ?la Iglesia ha de ofrecer a Europa el bien m?s precioso y que nadie m?s puede darle: la fe en Jesucristo, fuente de la esperanza que no defrauda, don que est? en el origen de la unidad espiritual y cultural de los pueblos europeos, y que todav?a hoy y en el futuro puede ser una aportaci?n esencial a su desarrollo e integraci?n?[6].

En nuestra estimada ciudad de Barcelona tenemos la Bas?lica de la Sagrada Familia. Ha sido, es ahora mucho m?s con motivo de su dedicaci?n por el Santo Padre Benedicto XVI, y ser? m?s y m?s realidad y s?mbolo de la nueva evangelizaci?n. El Papa ha tenido la intuici?n muy acertada de crear un nuevo dicasterio de la Curia romana, el Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Nueva Evangelizaci?n, el 21 de septiembre de 2010, presidido por el arzobispo Rino Fisichella. Y este dicasterio ha escogido a la Bas?lica de la Sagrada Familia como imagen para su identificaci?n y significaci?n, y esta es la raz?n dada por su presidente: ?En la Sagrada Familia de Gaud? se reencuentra un gran icono respecto a lo que el nuevo dicasterio piensa dedicarse. Sus torres, flechas lanzadas hacia arriba, obligan a mirar hacia el cielo?. Y en una conferencia reproduce el tema y afirma: ?La belleza de la Sagrada Familia sabe hablar al hombre de hoy, conservando al mismo tiempo los rasgos fundamentales del arte antiguo. Su presencia parecer?a que contrasta con la ciudad hecha de edificios y calles que al recorrerlos muestran la modernidad a la que somos enviados. Las dos realidades conviven y no desentonan, al contrario, parecen hechas la una para la otra; la iglesia para la ciudad y viceversa. Aparece evidente, entonces, que la ciudad sin la iglesia estar?a privada de algo sustancial, manifestar?a un vac?o que no puede ser llenado por ninguna otra construcci?n, sino por algo m?s vital que impulsa a mirar arriba sin desfallecer y en el silencio de la contemplaci?n?[7].

En la situaci?n y perspectivas del catolicismo en el mundo, la Bas?lica de la Sagrada Familia tiene un papel a jugar que es considerable. Mejor dicho, ya tiene hace tiempo este papel y pienso que lo ha ido realizando, para su proyecci?n universal. S?lo hay que recordar que en los ?ltimos doce a?os visitaron la Sagrada Familia por dentro a?n en construcci?n veinticuatro millones de personas de todo el mundo, y se calcula que cada a?o la visitan s?lo por fuera cuatro millones de personas. Tambi?n es bueno considerar que hasta la visita del Santo Padre era el monumento m?s visitado de Espa?a juntamente con la Alhambra de Granada.

El d?a 7 de noviembre de 2010 fue un d?a hist?rico para la ciudad de Barcelona, ?cap i casal? de Catalunya y para la archidi?cesis, por la Visita Apost?lica del Papa Benedicto XVI con motivo de la dedicaci?n del templo de la Sagrada Familia y su proclamaci?n de Bas?lica. Cuando preguntaban a Antonio Gaud? quien acabar?a aquel templo, el arquitecto contestaba que lo acabar?a San Jos?. Y ten?a mucha raz?n porque el Papa que ha acabado este templo para dedicarlo al culto lleva Jos? como nombre de bautismo: Joseph Ratzinger. Gaud? dec?a que en la Sagrada Familia todo es providencial. Pienso que ha sido providencial que un servidor como Presidente de la Junta Constructora del Temple de la Sagrada Familia haya pensado un d?a que conven?a dedicar este templo sin esperar a que est? todo su exterior acabado y que fuera el Santo Padre quien presidiera su dedicaci?n. Y los dos deseos se pudieron realizar y la Bas?lica de la Sagrada Familia, que ya ten?a una dimensi?n universal por la multitud de personas de todo el mundo que la visitaban, a partir de la presencia del Papa en sus naves, de la eucarist?a de dedicaci?n y de la oraci?n del angelus ante la fachada del Nacimiento, ha conseguido una difusi?n a?n mucho m?s universal.

Fue especialmente emotivo que el Santo Padre aceptara mi invitaci?n de presidir la dedicaci?n del templo de la Sagrada Familia, que por su monumentalidad, belleza art?stica, innovaci?n t?cnica y simbolog?a b?blica, catequ?tica y lit?rgica puede considerarse ?nico en el mundo, obra del arquitecto genial y del cristiano ejemplar que fue Antonio Gaud? i Cornet, que tiene el proceso de canonizaci?n incoado en la Congregaci?n para las Causas de los Santos.

Gaud? proyect? el templo como lo que tiene que ser una iglesia: casa de Dios y de la comunidad cristiana para la celebraci?n del culto, especialmente la eucarist?a. El sue?o de este ?arquitecto de Dios?, como el de todos los constructores de catedrales, era representar en el templo proyectado la Jerusal?n celestial, la ciudad nueva y santa que, como dice el Apocalipsis, bajar? del cielo, viniendo de Dios, como una novia ataviada para su esposo[8], inspir?ndose tambi?n en la visi?n del profeta Ezequiel relativa al templo de la nueva Jerusal?n.

Y este sue?o de Gaud? se logr?, como pudimos contemplar y gozar, de una manera especial en la celebraci?n eucar?stica de la dedicaci?n, reunida la asamblea lit?rgica presidida por el sucesor de Pedro, con la proclamaci?n de la Palabra de Dios, la alabanza al Se?or de la gloria, el incienso, los cantos, etc. Fue una celebraci?n inolvidable para todos y en primer lugar para el Santo Padre. ?l mismo, durante el almuerzo en el arzobispado me dijo que ?de la celebraci?n de esta ma?ana conservar? un recuerdo inolvidable?. Y el portavoz pontificio, el P. Lombardi, en una conferencia de prensa aquel mediod?a dijo a los periodistas que el tema del viaje apost?lico era el acceso del hombre a Dios y a?adi?: ?La liturgia de esta ma?ana ha sido la expresi?n m?s solemne, m?s articulada entre hombre y Dios que he visto durante los cinco a?os de pontificado?. Se hab?a logrado lo que hab?a dicho Benedicto XVI en la catedral de Notre Dame de Paris, el 12 de septiembre de 2008: ?Nuestras liturgias terrenas no podr?n ser m?s que un p?lido reflejo de la liturgia que se celebra en la Jerusal?n del cielo, punto de llegada de nuestro peregrinaje sobre la tierra. Sin embargo, nuestras celebraciones podr?n acercarse a ella lo m?ximo posible y hacerla saborear?.

En el marco espl?ndido de la Bas?lica aquel domingo por la ma?ana pudimos participar del ?ars celebrandi? que se consigui? mediante el celebrante principal ? nuestro estimado Papa Benedicto ? , el rito de la dedicaci?n ? tan rico en s?mbolos, el artista ? nuestro Antonio Gaud?, que esperamos que sea el primer arquitecto beatificado en la historia de la Iglesia ?, su templo original?simo y ?nico en el mundo y la asamblea activa y participante, durante tres horas, escribiendo un bell?simo himno de alabanza y de gloria a Dios que hizo pregustar la liturgia del cielo.

La celebraci?n de la Eucarist?a en la Bas?lica es una actividad capital, teniendo muy ?presente toda su realidad. La cripta donde est? ubicada la iglesia parroquial desde su construcci?n por el mismo Antonio Gaud? y donde reposan sus restos de siervo de Dios, tiene como actividad principal la celebraci?n del culto lit?rgico. La grandiosidad de la Bas?lica con una capacidad permitida ahora por los responsables de la seguridad de unos casi cinco mil fieles y para las celebraciones de la Eucarist?a se sigue el modelo de la Bas?lica de San Pedro del Vaticano.

Hay una ?ntima relaci?n entre la celebraci?n lit?rgica de la fe y la evangelizaci?n. Fisichella afirma que ?la nueva evangelizaci?n se hace fuerte tambi?n en otro momento particular de la vida de la Iglesia: la acci?n lit?rgica?[9]. La liturgia es la acci?n principal por medio de la cual la Iglesia expresa en el mundo su car?cter de mediadora de la revelaci?n de Jesucristo y por esto el sentido profundo de su espiritualidad. Desde sus or?genes, todo lo que la comunidad cristiana predicaba, anunciando el Evangelio de salvaci?n, lo hac?a despu?s presente y vivo en la oraci?n lit?rgica que se transformaba en el signo visible y eficaz de la salvaci?n.

Antoni Gaud? tuvo conciencia de su vocaci?n de ser ?arquitecto de Dios?. Sinti? la urgencia de llevar el Evangelio y la presencia de Dios al pueblo a trav?s de su obra. Deseaba que sus obras arquitect?nicas acercaran a las personas que las contemplaban a Dios. Con este esp?ritu evangelizador, Gaud? sac? los retablos a las fachadas del templo: nacimiento, pasi?n y gloria, para que contribuyeran a evangelizar y catequizar a todos los que pasaban cerca y las contemplaban. As? puso ante los hombres el misterio de Dios revelado en el nacimiento, pasi?n, muerte y resurrecci?n de Jesucristo.

Se ha cumplido el deseo de Gaud?. Son millones las personas que visitan el templo cada a?o. Despu?s de su dedicaci?n superaremos los tres millones anuales. Muchos de estos visitantes son cristianos y la rica simbolog?a b?blica y lit?rgica que ofrecen especialmente la fachada del Nacimiento y de la Pasi?n, constituyen una aut?ntica y s?lida catequesis para un mayor conocimiento de su fe cristiana. La visita con estos grupos comienza por el exterior de la Bas?lica y acaba en el interior.

En la actualidad hay un d?ficit de conocimientos de los contenidos de la fe por parte de muchos cristianos. Es muy necesaria una catequesis de adultos. La visita a la Bas?lica ha de facilitar una rica catequesis. No podemos olvidar este servicio eclesial que est? prestando la Sagrada Familia. Gaud? enriqueci? de simbolog?a el templo ya que se inspiraba en tres libros como nos ha recordado el Papa Benedicto XVI en su visita: ?En este recinto, Gaud? quiso unir la inspiraci?n que le llegaba de los tres libros en los cuales se alimentaba como hombre, como creyente y como artista: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia. As? uni? la realidad del mundo y la historia de la salvaci?n, tal como se narra en la Biblia y es actualizada en la Liturgia?.

Pero much?simas personas que visitan la Bas?lica son de otras religiones y un buen n?mero no creyentes. La Sagrada Familia atrae a estos visitantes porque la ?nueva arquitectura? que Gaud? inici? descansa sobre lo que el esp?ritu humano busca con insistencia: la proporci?n, la armon?a, en definitiva, la belleza. Podemos decir que el templo gaudiniano es una cartograf?a de lo sagrado, un gran mapa donde el mundo puede leer las grandes preguntas de la vida, del origen y del fin, del cielo y de la tierra. Antoni Gaud? conoc?a que la belleza ten?a un poder provocador y atrae hacia la bondad y la verdad. Sab?a que su obra invitaba y mov?a a la fe, que detr?s de las piedras del templo hab?a una elocuencia que hablaba del infinito.

La Sagrada Familia surge en el centro de una ciudad cosmopolita que participa de la secularizaci?n propia de las grandes ciudades del occidente europeo. Algunos se preguntan qu? significa levantar un templo como este en una sociedad moderna. La respuesta la dio antes el propio Gaud?. Y tambi?n la dio el Papa Benedicto XVI en su homil?a de dedicaci?n de la Bas?lica al preguntarse: ??qu? hacemos al dedicar este templo?? Y responde: ?En el coraz?n del mundo, ante la mirada de Dios y de los hombres, en un humilde y gozoso acto de fe, levantan una inmensa mole de materia, fruto de la naturaleza y de un inconmensurable esfuerzo de la inteligencia humana, constructora de esta obra de arte. Ella es un signo visible del Dios invisible, a gloria del cual se alzan estas torres, saetas que apuntan al absoluto de la luz y de Aquel que es la Luz, la Altura y la Belleza misma?.

Pese a que la cultura actual de nuestro mundo europeo es poco sensible a la trascendencia, el hombre creado a imagen y semejanza de Dios busca el sentido de la vida y se plantea interrogantes que trascienden el espacio y el tiempo. Pienso que no hemos de perder la riqueza del misterio porque en nuestra vida hay constantemente la presencia del misterio de Dios que muchas veces no aparece expl?citamente.

La presencia de la Bas?lica en el centro de nuestra ciudad de Barcelona y visible desde todas partes, tiene un significado profundo y muy beneficioso en una ?poca en la cual el hombre pretende edificar su vida de espaldas a Dios, como si Dios no existiera. Es la presencia de la trascendencia en medio de la vida secular de la ciudad. Por ello el Papa en aquella homil?a nos dijo que Gaud? ?abriendo su esp?ritu a Dios ha sido capaz de crear en esta ciudad un espacio de belleza, de fe y de esperanza, que lleva al hombre a un encuentro con el que es la Verdad y la Belleza misma?.

Para muchos visitantes de la Bas?lica de la Sagrada Familia, esta puede ser de alguna manera como un ?atrio de los gentiles?. El Papa, en su discurso en la Curia romana, el 21 de diciembre de 2009, dijo que la Iglesia tendr?a que abrir hoy una serie de ?atrios de los gentiles? donde los hombres puedan acercarse a Dios y encontrarlo. La belleza extraordinaria y la riqu?sima simbolog?a religiosa del templo gaudiniano es un camino hacia el trascendente, hacia el misterio ?ltimo, hacia Dios.

La dimensi?n evangelizadora de la Bas?lica de la Sagrada Familia es un reto importante en este tiempo en que es muy urgente el anuncio de la Buena Nueva de Jes?s. El nuevo dicasterio romano sobre la promoci?n de la nueva evangelizaci?n quiere implicar a once grandes ciudades en una propuesta de nueva evangelizaci?n destinada a las grandes metr?polis por las peculiares caracter?sticas pastorales que estas presentan, y por ello ha pedido a once ciudades de Europa similares en su aspecto socio-religioso-cultural para trabajar conjuntamente. Una de estas once ciudades es la de Barcelona. El pr?ximo d?a 11 de este mes de julio los pastores de estas once Iglesias tendremos la primera reuni?n en Roma. En medio de una ciudad europea como es la nuestra y un tiempo en que el laicismo parece decidido a relegar la expresi?n de la fe en el ?mbito privado, obstaculizando la visibilidad de la fe y de las comunidades religiosas, nuestra Bas?lica, visible desde todos los rincones de la ciudad, es una invitaci?n a no quedarnos en la dimensi?n horizontal de la existencia humana, sino a levantar nuestro esp?ritu hacia arriba.

Y este era el deseo de Gaud? ya que contemplando en su imaginaci?n esta ?catedral de los pobres? y concretamente sus torres que hoy son como s?mbolos de nuestra ciudad, dec?a: ?Estas inscripciones ser?n como una tira helicoidal que subir? por las torres. Todos los que la lean, incluso los incr?dulos, entonar?n el himno a la Sant?sima Trinidad, a medida que descubrir?n su contenido: el Sanctus, Sanctus, Sanctus que mientras lo lean, llevar?n su mirada hacia el cielo?. ?

Considero que la significaci?n de la celebraci?n de la dedicaci?n de la Bas?lica de la Sagrada Familia se complement? con la visita que el Santo Padre hizo a la Obra Ben?fico Social del Ni?o Dios. Ped? al Papa esta visita fundamental por tres razones. La primera, porque estar al lado de doscientas familias pon?a de relieve la uni?n entre la dedicaci?n del templo de la Sagrada Familia y las piedras vivas de aquellas familias cristianas. La segunda, esta visita dec?a con hechos lo que dice siempre la Iglesia, un si a la vida humana desde el inicio de su concepci?n, un si a ayudar a las mujeres que esperan un hijo y un no al aborto; en efecto, el Papa iba a agradecer a aquellos padres que hab?an acogido con amor a su hijo con s?ndrome de Down. Y tercera, manifestar con im?genes entra?ables que el Santo Padre Benedicto XVI tiene un coraz?n c?lido y tierno al lado de aquellos ni?os, adolescentes y j?venes.

La significaci?n de la celebraci?n de aquella ma?ana se enriqueci? con la realidad de aquella tarde. As? lo manifest? el mismo Santo Pare con estas palabras: ?Con la dedicaci?n de la Bas?lica de la Sagrada Familia, se ha puesto de relieve esta ma?ana que el templo es signo del verdadero santuario de Dios entre los hombres. Ahora, quiero destacar como, con el esfuerzo de esta y otras instituciones eclesiales an?logas, se pone de manifiesto que, para el cristiano, todo hombre es un verdadero santuario de Dios, que ha de ser tratado con mucho respeto y afecto, sobre todo cuando se encuentra en necesidad?[10]. Y en el aeropuerto nos dijo: ?Son como dos s?mbolos en la Barcelona de hoy de la fecundidad de esta misma fe, que marc? tambi?n las entra?as de este pueblo y que, a trav?s de la caridad y de la belleza del misterio de Dios, contribuye a crear una sociedad m?s digna del hombre. En efecto, la belleza, la santidad y el amor de Dios llevan al hombre a vivir en el mundo con esperanza?.

La Bas?lica de la Sagrada Familia es una presencia de la Iglesia en nuestro pa?s y en todo el mundo. Se trata de una presencia p?blica y con una asistencia multitudinaria. En medio de una cultura y de unas pol?ticas laicistas presentes en muchas sociedades, esta realidad, fruto de la fe de un pueblo que desde 1882 ha mantenido la voluntad de la construcci?n de la Sagrada Familia, pone de relieve el valor positivo y la presencia de la religi?n en la sociedad, en la cultura y en el arte.

Hemos de valorar la aportaci?n que la Iglesia hace con la construcci?n de esta obra de singular belleza al mundo de la cultura y, por tanto, a las relaciones entre fe y cultura y a la evangelizaci?n de la cultura. El cardenal Camillo Ruini, en su reciente visita a la Bas?lica ha manifestado que ?la Sagrada Familia permanecer? en los siglos futuros, como uno de los grandes, desgraciadamente poco numerosos, testimonios del encuentro entre fe y arte en los tiempos en que vivimos?. Ya dec?a Pablo VI, en el a?o 1975, que ?la ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue tambi?n en otras ?pocas. De ah? que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelizaci?n de la cultura, o m?s exactamente de las culturas. Estas deben ser regeneradas por el encuentro con la Buena Nueva. Pero este encuentro no se llevar? a cabo si la Buena Nueva no es proclamada?[11].

Nuestra Bas?lica ha de contribuir tambi?n acogiendo lo que sea adecuado para hacer presente a la Iglesia y a su mensaje de salvaci?n en nuestro pa?s y con dimensi?n universal. La Bas?lica por su titularidad nos ha de ayudar a valorar, a amar y a defender a las familias, estas comunidades de vida y de amor entre los esposos y los hijos. La familia es la acogida espec?fica y adecuada de la vida humana, este don de Dios fruto del amor de los esposos. La familia es donde nace la vida humana, se educa y se desarrolla. Y es el lugar donde se defiende la vida humana desde el primer instante de su concepci?n, aut?ntico santuario de la vida porque la familia se fundamenta en el matrimonio de un hombre y una mujer que se aman y se entregan el uno al otro para siempre.

El templo de la Sagrada Familia se construy? en tiempo de Gaud? en un barrio pobre de Barcelona, que de alguna manera dio nombre a este templo: ?la catedral de los pobres?. El arquitecto fue sensible a las necesidades sociales y culturales de aquel barrio y? construy? en el mismo solar del templo una escuela para los ni?os de aquel lugar con muchas necesidades. Pienso que esta realidad y la dimensi?n esencial de la caridad propia de la Iglesia ha de ser una dimensi?n que se ha de ofrecer a los visitantes de esta obra monumental llena de belleza y de simbolog?a religiosa. El Papa Benedicto XVI en su discurso a los artistas que han ofrecido 60 obras conmemorando el 60 aniversario de su ordenaci?n sacerdotal, ha dicho que esta exposici?n se titula: ?El esplendor de la verdad, la belleza de la caridad? y ha a?adido que ?es propio de la uni?n, querr?a decir de la sinfon?a, de la perfecta armon?a de verdad y caridad, que emana la aut?ntica belleza, capaz de suscitar admiraci?n, maravilla y alegr?a verdadera en el coraz?n de los hombres?[12]. Y contin?a diciendo: ?Necesitamos que la belleza de la verdad y de la caridad incida en lo ?ntimo de nuestro coraz?n y lo haga m?s humano?.

La archidi?cesis de Barcelona con su pastor es consciente del tesoro que es la Bas?lica de la Sagrada Familia para el culto lit?rgico y en especial para el ars celebrandi de la Eucarist?a, para la catequesis de los cristianos de todas las edades, para la evangelizaci?n de una multitud de personas de todo el mundo que como un ?atrio de los gentiles? les puede llevar a Dios, para la revalorizaci?n de la preciada instituci?n de la familia realizadora del bien de las personas, de la sociedad y de la Iglesia, para la presencia de la Iglesia en el mundo de la cultura, que favorece las relaciones entre la fe y la cultura y la evangelizaci?n de las culturas y para el testimonio de la caridad.

[1] La nueva evangelizaci?n para la transmisi?n de la fe. Lineamenta, S?nodo de Obispos, Vaticano 2011, 10.
[2] N. 14.
[3] N. 3.
[4] Evangelii nuntiandi, 22.
[5] N. 1.
[6] N. 18.
[7] La nova evangelitzaci? i la comunicaci?, en Documents d?Esgl?sia, 1 de junio de 2011, p. 342, n?. 985.
[8] Cf. Ap 21, 2.
[9] La nova evangelitzaci? i la comunicaci?, en Documents d?Esgl?sia, 1 de junio de 2011, p. 339, n? 985.
[10] Palabras en la Obra Ben?fico Social del Ni?o Dios.
[11] Evangelii nuntiandi, 20.
[12] Discurso de 5 de julio de 2011.?


Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Hablan los obispos
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